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Pejemán
vs el Hijo del Averno
en
el Teatro Wilberto Cantón
©
Enkidu, diciembre de
2005.
Fotos
© Angel
Hugo Pineda/Enkidu
Con tres
miembros del equipo de Buenas Noches México –Lars, Rey David y Agustin-
siguiendo las pistas que nos habían sido dadas por Angel y por Guillermo
salimos de Miguel Angel de Quevedo, el metro, con rumbo a San Angel y
finalmente en taxi, cuyo chofer, amable y gentil, fue preguntando a partir
del Teatro de los Insurgentes...
Llegamos
unos 15 minutos antes del inicio de la segunda función de Pejemán vs.
el Hijo del Averno.
Sin embargo, de haberlo sabido, hubiésemos llegado, caminando, del metro
Barranca del Muerto, pues el foro se encuentra apenas a cuatro cuadras de
distancia... Encontramos a Angel en la entrada del Teatro Wilberto Cantón,
cuyo personal, muy ducho y servicial, nos ha dado un trato de maravilla,
antes, durante y después de la obra.
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Llegas y lo primero
que te recibe en el escenario es una pantalla donde se proyectarán
anuncios contra la inseguridad re-creados por los actores, y sobre
los personajes políticos, con las imágenes de los comerciales
reales pero con doblaje. |
Estos
comerciales no dejarán de estar presentes a lo largo de este
documental-función-de-cine-de-los-sesentas o, si eres más afecto a los
anglicismos, un verdadero reality check sobre la función política
y los políticos mexicanos.
Desde el
inicio, las cartas se ponen sobre la mesa, y se advierte y amenaza contra
el tener encendidos celulares y radiolocalizadores. Se notifica, además,
a los miembros de la Sociedad Protectora de Políticos que nadie será dañado
como resultado del encuentro.
Aparece
entonces la madre típica mexicana (Maru Dueñas). Haciendo las labores
propias de su género (es ironía, que conste) y con su sirvienta “Juanita
Pueblo” (Dalia Rodríguez). Ambas conversan y hacen referencia a Felipillo,
El Magnífico, el nuevo galán en ciernes de la Pueblo, mientras la Señora,
madre de Pejeman, recuerda que “el tal Vicente ese… Ni al rancho
secreto te invitó.” Luego hay una escena breve entre la mamá y Pejeman
(Carlos Pascual), un superhéroe a la mexicana, en usanza de luchador,
quien es regañado por su madre al traer la máscara y la "P" en
la frente, sucias.
La ironía,
la chanza, el doble sentido, todo lo mexicano es utilizado en este espectáculo
de luchas y zombies, que Don Rafael Inclán definió, en conversación con
todo el equipo de Buenas Noches México, como “Teatro-Cabaret”.
Ejemplos de lo anterior se dan a lo largo de toda la obra, como cuando la
madre de Pejeman se queja de que todas las “gatas lagartonas”
quieren estar con su hijito, y ella, hace el comentario, dirigido a la
Pueblo: “desde chiquito le gustó gatear.”
Pedro Kóminik,
hace gala de histrionismo y desenvolvimiento escénico en su papel de Felipillo,
el Magnifico este personaje, introduce en la trama el “Propulsor
metabólico consubtancial”, mismo que “elimina todas las
funciones de raciocinio” y que tememos en el Equipo de Buenas Noches
México, que ha sido utilizado en la vida real por "los malosos",
aunque esa es otra historia.
La
amenaza acecha. Un vampiro aterrador (Rafael Inclán) quiere apoderarse
del “Robador de Cerebros”. La madre muere y Pejeman deberá
investigar y dar salida a su venganza.
Tras los
primeros comerciales, contra la inseguridad y de los candidatos, Juanita
Pueblo tiene que cambiarse de vestido porque Felipillo, El Magnífico, la
llevará al baile. Entonces llega el Comandante Cuerno de Chivo (Rafael
Inclán), investigador reconocido proveniente de allende las fronteras,
para comprobar que la madre muerta está muerta y que los presentes están
ahí.
La
pareja celebra su compromiso. El lugar: la Cueva de Beatriz Paredes
(Carlos Pascual), quien se ha vuelto cantautora. Una canción que a todos
llama la atención dice: “Si tu quieres progresar, a un partido has de
ingresar... Donde quiera que tú estés, registrate en un padrón.”
Intermedio
Ahora el
escenario es el Averno, donde "
el hijo del mismo prepara su macabro plan
". Sin mencionar partido alguno, el Hijo del Averno se lamenta (sic)
de que luego de 70 años, "de pronto llega un populista... y viene a
ponerme en tela de juicio". Y con todo, la Maestra Venenosa (Pascual)
deberá ser recibida en los más profundos escondrijos de Lucifer, pues
lleva a presentarle a su hijo recién nacido (hijo de ambos, que conste).
La letra de la canción con que se presenta la maestra asegura: "Maestra
venenosa, valiente y poderosa, que atraes a los maestros... Pero nadie
sabe... que yo soy la maestra venenosa....
"
No todo
está perdido, llega Felipillo al rescate, "la reencarnación de
Raúl Velazco... Es Felipe Calvorón..." se mofa el diablo antes de
aplicarle el Propulsor
metabólico consubtancial.
Comerciales
Pejeman había perdido su rumbo, pero con ayuda de su
pejemóvil (y de la aparición beatífica de su madre), el
súperhéroe retoma el camino a su destino y logra llegar a las
entrañas del Imperio del Mal...
Felipillo ha sido descerebrado, mientras que las terribles Monjas Vampiro
le invitan a pecar, ante lo cual tendrá dos opciones: la excomunión o
"limosnas has de dar".
Aquí
somos testigos de la agilidad del guión, donde el dime y el direte, que
engarzan a la perfección Inclán y Pascual, reflexionan sobre las razones
de la "P" en la frente de Pejeman. Esto va algo así como:
"Pejeman,
Poderoso, Presidente
", "Populista, paranoico y pendejo
", "Primero, probo y puntual
", "Ponce, Padierna y Sotamontes" (Sosamontes por ser un hijo
de puta -afirman ellos y el guión-)...
Hay un
combate "máscara contra cabellera" a dos tiempos y todo porque
Pejeman ha decidido rescatar a Juanita Pueblo y a Felipe. El mexicanísimo
súperhéroe deberá enfrentar a los "jobis con jeta" [zombies
con zeta, N/Buenas Noches México, Enkidu] así como al "arma tetal".
Se increpa esta alternancia, se cuestiona este
derroche, se informa, como parte de la obra, que 13,000 millones de pesos
son dedicados a la confrontación entre partidos, por medio de comerciales,
anuncios y panfletos, mientras que 12,000 millones de pesos son destinados
a combatir la inseguridad. "¿Para esto queremos la democracia?"
Tras la
Segunda Caída, el hechizo se ha ido... Y es cuando llega, "el
SimilSocialismo" ("La misma mierda, nomás que más barata")
con todo y uno de los muñecos
inflables del conocido Dr. Simi.
Al igual que los personajes, consideramos que "El
Corazon Palpitante de Mexico... yo con México palpito" y también
entonamos la canción: "La tienes muy chiquita: Me dijeron que
cuentas por ahi que en la cama soy tan fria, que soy un tempano de hielo...
La moral, que aleja del mal, la tienes chiquita... La ilusion, que da el
corazon, la tienes chiquita... La verdad, la mera verdad, la tienes muy
chiquita... Hay que en las cosas del amor, mi amor, sí,
más grande es más mejor."
Termina
la obra con el uso de comerciales
donde aparece el Sr. Presidente Vicente Fox: "Si no todo se arregla
en quince minutos, ahí se lo dejo al que sigue".
Al finalizar la obra, los actores nos dieron unos minutos. Preguntamos a
Don Rafael Inclán qué tan fácil o dificil fue convencerlo de participar
en esta obra, a lo que respondió que él es muy fácil cuando se "conjunta
el elenco" y se tiene un argumento sólido. "La idea es que el
público sepa lo que sabemos. Las cosas publicadas. El autor, Carlos
Pasual, hizo una película." E invitó a asistir porque "la
gente no sabe que tú, como actor, vas madurando y vas mejorando en tus
trabajos."
Sobre la armonía en las actuaciones, refiere: "No hay mejor forma
de agradar que disfrutar." Con toda amabilidad y pese a haber dado
dos funciones, el reconocido actor mostró, una vez más, que el talento y
el profesionalismo van de la mano con la formación cotidiana, con leer y
mantenerse informado, con ser observador y crítico del entorno. Palabras
firmes, conocimiento vivencial, experiencia que es transmutada al
escenario y, tras bambalinas, muestran a un ser humano pleno.
Le preguntamos a Carlos Pascual el porqué escribir esta obra: "Por
la necesidad de decir las cosas. Lo que me aburre y lo que me divierte.
Soy un fan de las películas del Santo, de luchas y del cine de Orol."
Sobre la armonía en el desenvolvimiento actoral, comentó que es "fácil,
porque ya hemos trabajado mucho juntos. Fue muy fácil armar el elenco. La
ventaja es que yo escribo a partir del elenco".
Pedro Kóminik, quien hizo el favor de invitar a Buenas Noches México,
habló de las tablas que le respaldan, pues Operística en Septimo Día,
fue el primer segmento televisivo donde se hacía ironía de un presidente
mexicano en funciones y subrayó que ahora es como una moda, el burlarse
de los políticos.
Con Pejeman vs el Hijo del Averno, ha sido montado un "espectáculo
absolutamente mexicano. Es kitch mexicano." Y responde a la
interrogante "¿Quiénes somos como mexicanos? Como mexicanos somos
estos. Es una obra muy surrealista, pero sin folklorismos."
Finalmente, nos comentó que somos el primer medio de comunicación en
presenciar su actuación como "Felipillo, el Magnífico".
Nuestros parabienes.
Las actrices nos hablaron del surrealismo mexicano, al tiempo que
indicaron que el equilibrio en las actuaciones se debe, en alguna medida,
a que son un grupo de amigos trabajando juntos. Ambas nos dijeron que es
una fortuna trabajar con Don Rafael Inclán, pues además de que es el
primero en llegar, siempre tiene palabras de aliento, consejos sobre la
forma de hacer los chistes, y sugerencias que han enriquecido su desempeño
actoral. Ellas nos comentaron que tienen que estar bien informadas, porque
todos los días ocurren cosas y por ello se tiene que estar alertas, toda
vez que, de manera cotidiana cambian los textos. Sobre los papeles,
Juanita Pueblo, como siempre, es quien debe actuar, en las diferentes
partes de la obra con "la misma inocencia", mientras que los
otros papeles son muy bien definidos.
Con actuaciones que llenan el escenario, haciendo gala y no derroche,
de sus habilidades en el canto,el baile y la actuación, los cinco
intérpretes desvelan los vericuetos del actuar político mexicano en una
serie interminable de escenas chuscas, de juegos de palabras y del uso de
vestuario y escenografía que nos remiten al México Nuestro del cine y de
las funciones de cine, por televisión. Bajo un guión sólido, que va
cambiando conforme los tiempos electorales, Pejemán vs el Hijo del
Averno resulta una verdadera lección de civismo, una muestra de la
historia contemporánea y de cómo l@s mexican@s podemos cuestionar, con
humor e ironía, los tejemanejes de los servidores públicos.
El equipo de Buenas Noches México se quita el sombrero ante los
actores en escena: Maru Dueñas,
Pedro Kominik
, Carlos Pascual
, Rafael Inclan
y Dalia Rodriguez
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© Enkidu,
diciembre de 2005.
Fotos © Angel
Hugo Pineda/Enkidu |
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