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¡La roña... Se
pega!
Carlos Carrasco
Araizaga/Enkidu.
Una versión singular de la
inolvidable María Félix es interpretada por Darío T. Pie cada jueves en
el bar de El Almacén, espectáculo que no debe perderse.
“A ver, ¿quién va a ser mi
sucesora?” se escuchó desde el escenario de El Almacén de El Taller,
un bar que es gay originalmente, pero en el que se puede ver todo
tipo de gente, especialmente en noches como las de jueves.
“Nadie logra llenar mi vacío.
Desde que me mudé a mi residencia de Legaria, no ha habido quien llene
mis zapatos”. Esa es una de las sentencias de La Roña, ese
personaje que emula a la gran María Félix, mujer que fue leyenda aun en
vida y que hizo más de 40 películas en 50 años de carrera.
Y es cierto. Nadie puede llenar el
espacio que dejó esta sonorense de nacimiento que aún después de tres años
de haberse ido al país de los muertos sigue siendo una de las líderes de
opinión más importantes de este país.
“Elba Esther, Martha... todas son
unas golfas. Nadie me llegará a los talones siquiera”, pregonó La
Diva, revivida por este personaje, que nos dice cada uno de los
defectos de aquellas mujeres aspirantes a ocupar su lugar como diosa de la
cinematografía mexicana.
Y no obstante que La Roña es
una mujer que asume su rol como dama dentro de la sociedad mexicana, no se
detiene a la hora de sacar los trapitos al sol de muchos políticos de la
sociedad mexicana actual.
“De Roberto Madrazo te puedo decir
muchas cosas. Si quieres te lo presento y te haces rico, porque le gustan
como tú”, sentenció quien asegura haber llegado a este sitio a través
de un túnel que construyó desde su residencia en Legaria hasta este
antro de la Zona Rosa.
Y su público no era
predominantemente femenino, sino al contrario, se encontraba ante una
turba de gays que no hacían más que reír con los improperios y
los insultos que la mujer de más de 80 años de edad les propinaba.
Por eso mismo le llamaron La Doña,
esa musa que pocos encontraron como inspiración y que ahora revive con la
idea de hacer conciencia política.
Y se preguntarán por qué, pero la
respuesta es simple: “Me gustaría que todo mundo se dé cuenta de que
los políticos no son como se pintan ellos mismos; todos tienen sus desvaríos
y son humanos como nosotros, pero son unos vivales que nada más nos
prometen cosas y nada pasa”, revira La Roña en entrevista después
de su actuación ante poco más de 200 comensales en aquel bar que la
arropó después de tener una larga temporada en un antro de mala muerte
cerca de los rumbos de la Portales en esta misma ciudad.
Después de dar una veintena de
nombres de aquellas que la podrían suceder –pasando desde La
Tesorito, Laura León, hasta Lucía Méndez, Verónica Castro y
Beatriz Paredes- La Roña llegó a la conclusión de que este país
no está listo para mujeres como ella, que se decidieran a cambiar muchas
cosas con el poder de su belleza.
“¿Pero cómo?. Si las de ahorita
son feas, con caras raras y no están a mi altura”, remató ella. Y
sobre ello trata este show, en el que la gente es una parte más que
importante, pues ellos mismos deciden por cuál vértice se desarrollará
(es genialmente impredecible); por dónde se acabará y hacia dónde se
dirigirá después de las blasfemias de esta mujer que es llamada María
Bonita, María del alma.
Este espectáculo se presenta cada
jueves en una leonera que no es más que un sitio en el que se convergen
situaciones chuscas, divertidas y muy verídicas.
Ciudad de México, 22 Diciembre 2005.
Espectáculo con: Darío T. Pie.
Acompañado por: Nahum Carmona.
El Almacén de El Taller.
Florencia 37, Zona Rosa.
Jueves: 22:30 horas.
Cover: $50 (con derecho a una bebida)
más consumo.
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