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[08.01.2006]: Andrés
Manuel López Obrador presenta solicitúd de registro
como candidato ante IFE |
Discurso despues del registro de Andrés
Manuel López Obrador ante el Instituto Federal
Electoral (IFE) como candidato presidencial de la Alianza por el Bien de
Todos (PRD-PT-Convergencia)
Andrés Manuel López Obrador: Me
da mucho gusto estar con ustedes. Hace un momento nos registramos, nos
inscribimos para representar a las fuerzas democráticas de México para
lograr una verdadera transformación. Este es un momento importante, es la
culminación de una etapa y el inicio de otra, como ustedes estaban
coreando: “Sí se pudo”
Sí se pudo, por ustedes estamos
aquí. Porque querían descalificarnos, querían hacernos a un lado con lo
del desafuero y no pudieron, porque el pueblo es mucha pieza: Aquí
estamos y vamos a seguir estando.
Sí se pudo en esta primera etapa y
se va a poder en la que viene. Vamos a ganar la Presidencia de la República.
Amigas y amigos, vamos a la campaña
con el objetivo superior de sacar a México del estancamiento económico,
de la crisis de bienestar social y del atraso político. Vamos a la campaña,
no sólo para ganar la Presidencia de la República, sino para transformar
al país. Vamos a la campaña para seguir construyendo un movimiento
ciudadano, amplio, plural e incluyente que permita una renovación tajante
y una verdadera purificación de la vida pública.
Buscamos la Presidencia para
establecer, con el impulso de la gente y de manera democrática, una nueva
economía, una nueva convivencia social, una nueva legalidad y una nueva
forma de hacer política. Es indispensable por eso, cambiar la actual política
económica. No por razones ideológicas, sino por sentido común, por
juicio práctico. No es posible seguir manteniendo el mismo modelo que una
y otra vez ha fracasado y ha llevado a la quiebra a nuestro país.
La política neoliberal, en los últimos
cuatro gobiernos federales, no ha funcionado. La economía ha permanecido
estancada, el salario mínimo es menor, en términos reales en un 62% al
de 1982. Es evidente el deterioro en el nivel de vida de las clases medias
y se ha cancelado el futuro a millones de mexicanos pobres. Por si fuera
poco, ya vendieron la mayor parte de los bienes nacionales y durante este
periodo, la deuda pública pasó de 80 mil millones de dólares a 273 mil
millones de dólares. Es decir, se triplicó.
La prueba más contundente del
fracaso de la actual política económica es la falta de empleos. Por eso,
millones de mexicanos han tenido que migrar al extranjero. Nada más en lo
que va del gobierno de Vicente Fox, han abandonado el país, por necesidad,
más de dos millones de trabajadores. En suma, durante los últimos 23 años,
se canceló la posibilidad de movilidad social.
Antes de la política neoliberal,
era menos difícil progresar en México. Mucha gente podía abrirse camino
mediante el trabajo y la educación. Ahora por desgracia, la emigración
se ha convertido en una de las pocas opciones para salir adelante. Es
doloroso ver cómo miles de mexicanos se juegan la vida, tratando de
cruzar la frontera norte y llegar a los Estados Unidos. Al mismo tiempo,
es indignante ver cómo el Presidente Fox, por estar empeñado en mantener
la misma política económica que sólo beneficia a las élites del poder
no tiene la autoridad moral ni política para enfrentar la ignominia de un
muro fronterizo, ni para protestar por la muerte de migrantes y el
destierro por necesidad de miles y miles de compatriotas.
Es el fracaso de la política económica,
es el fracaso de la política migratoria del presidente Fox. De ahí que
nuestro principal compromiso, al llegar a la Presidencia de la República,
será reactivar la economía para generar los empleos que demanda la
población. El objetivo es que nadie tenga que abandonar el país y a su
familia para conseguir trabajo y vivir con dignidad. De encender de nuevo
la llama de la esperanza. Se trata de dar a cada niño, a cada joven, a
cada anciano, a cada mujer y a cada hombre nuevas, importantes y poderosas
razones para vivir, para soñar y para triunfar en este generoso y
fraterno país.
Esta visión de futuro no sólo es
parte de la imaginación y de los buenos deseos. Estoy absolutamente
convencido que si hay un buen gobierno, honesto y responsable, se podrán
utilizar de manera eficaz y en forma racional, nuestros recursos naturales
y lo más importante, se podrá desatar la creatividad, el trabajo y la
laboriosidad innata de nuestro pueblo.
Aseguro a ustedes que no nos faltará
visión ni iniciativa. El nuevo gobierno pondrá en marcha programas para
sacar al campo del abandono en que se encuentra. Sembraremos un millón de
hectáreas de árboles maderables en los estados del sureste con el fin de
crear empleos y frenar la degradación ecológica. Impulsaremos la
industrialización del país, utilizando al sector energético como
palanca del desarrollo. De manera concreta, reitero el compromiso de bajar
el precio de la energía eléctrica, del gas y de las gasolinas.
A la pequeña y mediana empresa,
construiremos la infraestructura y la obra pública que requiere el país
y con ello se crearán muchos empleos. En específico, en el próximo
sexenio, habremos de realizar las obras para el tren bala de la Ciudad de
México a la frontera norte, el corredor transístmico, y los puertos
comerciales de Salina Cruz y Coatzacoalcos. Un aeropuerto internacional en
Tizayuca, Hidalgo. Nuevas carreteras en el sur del país y un millón de
viviendas por año.
El gran propósito que tendrá el
nuevo gobierno será hacer realidad el Estado de Bienestar. Estamos
concientes que mientras se hecha a andar la economía y comienzan a
obtenerse resultados, y dada la situación de pobreza en que viven
millones de mexicanos, es impostergable garantizar satisfactores básicos
a la población. Por eso desde el primer día nuestro gobierno hará valer
el derecho universal a la pensión alimentaria para los adultos mayores
del país. Se otorgarán becas a personas con discapacidad y a madres
solteras y se hará efectivo el derecho a la salud, a través de la atención
médica y los medicamentos gratuitos. Daremos prioridad a la educación pública,
gratuita y de calidad en todos los niveles escolares. El compromiso es que
nadie se quede sin la oportunidad de estudiar y que no importe la condición
económica o social de la familia.
Apoyaremos la investigación científica,
la creación artística y fortaleceremos valores y tradiciones culturales.
Para recuperar la esperanza es indispensable recobrar la tranquilidad y la
seguridad pública. Estoy conciente de que no basta con impulsar el
desarrollo social. Hay que desterrar al mismo tiempo, la corrupción en
los cuerpos policíacos, trabajar de manera coordinada en todos los
niveles de gobierno y actuar con inteligencia, profesionalismo, firmeza y
perseverancia, y algo que es fundamental para enfrentar al crimen
organizado, no permitir que se asocie la delincuencia con la autoridad y
no proteger a una banda y castigar a otra, sino aplicar la ley por parejo.
Vamos a fortalecer a las
instituciones, empezando por dar respetabilidad a la Presidencia de la República.
Nos apoyaremos en las fuerzas armadas para la defensa de la soberanía y
de la seguridad nacional. Esta institución fundamental del Estado
mexicano tendrá, mediante las reformas constitucionales correspondientes,
mayores facultades para combatir al crimen organizado y al narcotráfico,
pero nunca más el ejército será usado para reprimir al pueblo de México.
Se mantendrá inalterable el
sistema federal y habrá respeto a la autonomía del Congreso de la Unión
y del Poder Judicial. En política exterior, nos ceñiremos a lo
establecido en la Constitución General de la República, nos guiaremos
por los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos
y solución pacífica de las controversias.
De manera puntual expreso que
mantendremos una política exterior mesurada, nada protagónica.
Llevaremos a la práctica el criterio de que la mejor política exterior
es la política interior. No vamos a ser candil de la calle y obscuridad
de la casa.
Habrá una nueva forma de hacer política,
sin prepotencia ni corrupción. Habrá un gobierno republicano, austero,
sobrio, honesto, visionario, realista, capaz, cumplidor, decidido y
sensible a los sentimientos del pueblo. Quiero decirles, estoy
acostumbrado a cumplir mis compromisos. Cumplir es mi fuerza.
Amigas y amigos, la campaña que
iniciaremos el próximo día 19 en Metlatónoc, Guerrero. Lo haremos de
abajo y entre todos, con la gente. Estamos convencidos de que sólo con la
participación conciente y la movilización ciudadana saldremos adelante.
Sólo así podremos vencer al dinero, a la mercadotecnia y a las trampas
que, seguramente, seguirán prevaleciendo. Con el apoyo del pueblo. Como
lo hicimos cuando el desafuero. Sí se puede.
Este 2006, más que un año
electoral, será un año de definiciones. No sólo está en juego la
Presidencia de la República, sino el proyecto de nación que elegirán
los mexicanos y es claro que aún cuando existen varios candidatos, sólo
hay dos proyectos, distintos y contrapuestos, uno el que representan por
igual el PRI y el PAN, es decir, la continuidad de la actual política. El
otro, es el nuestro, el proyecto alternativo de nación que significa un
cambio verdadero, porque como es obvio, no estamos dispuestos a recorrer
los mismos caminos trillados de siempre. Esto lo he venido expresando con
transparencia y de manera sincera. Sé que nuestros adversarios apostarán
a fomentar el miedo a una renovación tajante y dirán hasta la vulgaridad
que representamos un grave riesgo para la estabilidad política. Ante ello,
nos atenemos al buen juicio y a la madurez de la gente.
Si algo verdaderamente ha cambiado
en los últimos tiempos es la mentalidad de los mexicanos. Las estructuras
de control y de manipulación son las mismas, pero la gente está mejor
informada, más avispada y más conciente de la realidad.
Además, amigas y amigos, además
el país ya no está para simulaciones o medias tintas. La disyuntiva es
clara: transformamos a México, o se perpetuarán la corrupción y los
privilegios, con todas sus secuelas y calamidades, desempleo, inseguridad,
pobreza, migración y la cancelación del futuro para la mayoría. Vamos a
convencer y a persuadir de que por el bien de todos debemos transformar al
país. Por el bien de todos debemos transformar al país, por el bien de
todos debemos transformar al país, por el bien de todos, primero los
pobres.
Seguiremos diciendo que es posible
lograr una sociedad mejor por el camino de la concordia. En México y eso
es lo que estamos ofreciendo, habrá justicia dentro de la libertad y el
respeto. Nunca recurriremos a la fuerza, siempre a la razón y al derecho.
Ni nuestros más tenaces adversarios deben preocuparse, no es mi fuerte la
venganza. Lo único extraordinario que va a suceder, a partir del 1° de
diciembre de este año, lo único extraordinario que va a suceder es que
cambiarán las reglas, se terminarán los privilegios y en México habrá
patria y futuro para todos.
Muchísimas gracias, amigas y
amigos.
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