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Una montaña,
una frontera y un desierto...
Por José
F. Colón
Los símbolos
han sido, a través de los siglos, comunicación secreta entre las razas,
las tribus y todos aquellos que quieren, por temor o conveniencia, guardar
información que puede ser mal utilizada para hacer daño...

En la
película cinematográfica “Brokeback Mountain”, (mi favorita para
ganar el preciado Oscar este año), la montaña representa la altura y
pureza del amor, aunque se denomine prohibido, cuando el amor nunca pueda
serlo. Es la cima que deseamos escalar aquellos que dejamos que nuestros
corazones rijan las acciones que conducen nuestras existencias a través
de la historia. Este camino a la altura no padece de males como el egoísmo,
la vanidad o la falsa complacencia del materialismo. Se acerca más a un
camino rocoso por el cual andamos descalzos, hasta que sangran nuestros
pies en sacrificio por la humanidad...
El film
rompe con los esquemas establecidos por décadas de cine, en el cual no se
ha tocado tan de frente el tema del amor entre dos personas del mismo sexo,
en este caso, dos hombres cuyas formas de actuar y de sentir no son lo que
el pueblo conservador de la nación norteamericana caracteriza como común,
o como se dice en “buen castellano”: “mainstream”...
Sin
embargo, mientras esta frontera cae, poco a poco, como cayó el Muro de
Berlín, se van creando otras fronteras, las cuales afectan a personas que
desean trabajar donde exista el trabajo, porque lamentablemente en sus
pueblos o barrios no hay suficiente para sufragar las necesidades de una
fuerza laboral que no aguanta vivir en la miseria, tal como ocurre hoy
entre la frontera de Méjico con los Estados Unidos. Vigilantes civiles se
han organizado para servir de control, con miras de impedir que mejicanos
accedan espacio en el mundo donde el capital pulula, sin importarles los
riesgos que pueden convertirse en tragedia si no se llegan a acuerdos
donde, como la Muralla de Berlín, la frontera caiga y la comunidad en
general tenga las opciones para conseguir una mejor calidad de vida, en
una abrazo de esperanza...
Hoy pude
ver, en un especial de una cadena televisiva de los EEUU, como personas
del centro de Norte América, ni han visto, ni les interesa ver ninguna de
las películas nominadas este año para el Oscar, cuatro de las cuales
tienen una temática relacionada a la comunidad GLBTT: “Brokeback
Mountain”, “Trans-America”, Capote y “Having Breakfast with
Pluto”; (es importante no dejar de mencionar la importancia de la
denuncia plasmada en la pelicula “The Constant Gardener”). Estas
personas viven aferradas a su círculo inmediato familiar, y les importa
un bledo lo que afecte o no a otros que no sigan al pie de la letra su
estilo particular de vida. Son personas con poco alcance intelectual que
viven sus vidas sumidas en la tradición de la compra venta de artículos
propios del materialismo...
Esta
dejadez crea un desierto social que impacta con fuerza la sociología e
historia del Mundo en que vivimos hoy. Esta sequía causa que fuertes
diferencias no permitan que se logre una mancomunidad inclusiva y justa
para todos...
Este es
el desierto creado por aquellos que, a pesar de darse golpes de pecho,
hacen de la vida un terreno árido, difícil, doloroso e injusto en demasía,
que no permite se hable a los cuatro vientos...
A
consecuencia se dan los crímenes de odio, donde en vez de abrazar la
humanidad que nos une, se abrasan las diferencias que nos dividen en un
fuego desértico que semeja un infierno en vida...
Luchar
contra esta irresponsabilidad debe ser el norte de todo ser humano que se
vea a si mismo como un ser humano justo. Hay que quitar vendas y hacer que
se abran los corazones para que unidos podamos mirar a la cima de la montaña
con el deseo de escalarla unidos, rompiendo las fronteras y logrando que
el desierto se convierta en un río de esperanza y aliento para todo
aquel que luche por zanjar las diferencias que nos dividen. La invitación
a luchar está hecha, ¿la aceptas?
Muchas
gracias.
Nota:
El autor reside en San Juan, Puerto Rico donde aboga por los derechos de
las PVVIH/SIDA, los de la comunidad GLBTT y los derechos humanos en
general. Es miembro de Pacientes de SIDA pro Política Sana. Puede
escribirle a: jfcl211@aol.com
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