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Belleza,
felicidad, armonía
Entrevista exclusiva con
Carmen Mataix Anguiano
© Agustin Villalpando Sanchez
& Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge/Enkidu
Primer domingo con horario nuevo.
El equipo de Buenas Noches México llegamos apenas unos minutos
después de la hora acordada. Nuestra mesa estaba ocupada, pero Carmen
Mataix Anguiano, siempre energética y con sonrisa franca, estaba ya
en el Sanborn´s del Hotel Calinda en la Zona Rosa. El Dr. Lars Ivar
Owesen-Lein Borge, Director General y Agustin Villalpando, Editor de
Enkidu Magazine tuvimos el honor de convivir algunos momentos con esta
mujer impresionante de cultura amplia. Arquitecta de profesión, pintora
desde siempre, interesada en la felicidad, los colores, la política.
Estimad@s Lector@s, aquí les compartimos la Entrevista de Enkidu a Carmen
Mataix Anguiano:
Agustin Villalpando: ¿Quién es Carmen
Mataix Anguiano?
Carmen Mataix Anguiano: Soy una
persona más. No me defino, hago cosas; simplemente soy. Pinto muchas
flores que tampoco se definen, simplemente son y hacen cosas.
Agustin Villalpando: ¿Cómo
empieza en el mundo del arte?
Carmen Mataix Anguiano: Empecé
cuando mi mamá me borraba las paredes. Ya me dedicaba a esto pero todavía
no sabia que me dedicaría a esto.
Agustin Villalpando: El uso de
color en su obra es característico
Carmen Mataix Anguiano: Siempre ha
sido asi. Llegué a México a los 5 años, con un sol maravilloso. Se
trata de un país donde los artesanos no le tienen miedo al color, eso es
lo que he vivido y eso es lo que pinto.
Agustin Villalpando: ¿Mexico,
fuente de inpiración?
Carmen Mataix Anguiano: Mexico para
mi es todo. Es el lugar donde he vivido, es el pais que me lo ha dado todo.
Para donde mires hay belleza en México. Lamentablemente, tambien hay
mucha pobreza y con todo no ha dejado de haber belleza.
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Agustin Villalpando: ¿Porque
flores?
Carmen Mataix Anguiano: Eso
me cuesta mucho trabajo saber. Mi padre traía pintura hungara a
Mexico, de muchos autores y con muchos temas. Entonces, los que
menos me llamaban la atencion eran las flores. Nunca me ha gustado
cortarlas. Al viajar, a mi hermana le gustaba cortar las flores, a mí
me gustaba mucho la mirada de esos paisajes, pero a mi no me gusta
cortarlas, ni me gustan los animales cautivos. En México hay muchas
flores, donde te encuentres, en los mercados, en el campo, en el
jardín. |
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Alcatraces
acrílico sobre cartulina
110 x 75 cm. |
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
¿Hay historias detrás de los motivos?
Carmen Mataix Anguiano: No estudie
en escuelas de arte. Desde niña me gustaba pintar, mis papás se dieron
cuenta pronto y a veces tuve maestros. En la escuela, el Luis Vives, que
es donde estudié hasta la preparatoria, tuve buenos maestros, entre ellos
Miguel Angel Marín de dibujo y modelado en la secundaria.
Luego estudie arquitectura y
durante 5 años se lleva dibujo y pintura. Estuve en Ciudad Universitaria,
donde pintábamos diversos edificios en las clases, con el Maestro Matias
Göeritz, Francisco Serrano, Candela –no de dibujo, pero fue mi maestro.
Federico Mariscal. Me da gusto acordarme de ellos.
Dr Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
¿Por qué arquitectura?
Carmen Mataix Anguiano: Todo el
mundo decía que iba a estudiar medicina; sin embargo, pensé que no me
iba a gustar que se me muriera algún paciente, y esto tendría que
ocurrir en algún momento. Así que estudié arquitectura. En algún
momento, alguien me preguntó si no me daría miedo que se me cayeran las
casas, respondí que no.
Agustin Villalpando: ¿También
ha trabajado como arquitecta?
Carmen Mataix Anguiano: 16 años en
el IMSS, donde estuve construyendo hospitales y guarderías.
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Dr. Lars Ivar Owesen-Lein
Borge: ¿La Arquitectura es una forma de expresión diferente?
Carmen Mataix Anguiano: Sí
es diferente. Alguna vez tuve en mis manos la guía de carreras de
la Universidad, leí las caracteristicas que debe tener un
arquitecto. Me alegro de no haberlo leído cuando decidí estudiar
la carrera porque se tiene que ser casi mago. Mi sana ignorancia me
permitió hacer cosas. |
URBANO FIN DE MILENIO
acrílico sobre macocel
100 x 80 cm. |
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
¿La arquitectura es una forma de arte?
Carmen Mataix Anguiano: Dificilísima,
pero sí. Claro. Es muy satisfactorio. Es compleja, es bellísima. Ademas,
el producto de la arquitectura es la felicidad, pues influye en el tipo de
vida. Influye en la gente. Esta búsqueda de la felicidad es tan
importante como la esencia de la arqiuitectura. Asi como las actividades
dan lugar a espacios, los espacios dan lugar a la convivencia. Usted puede
influir en la vida y en la organizacion de las ciudades, de los pueblos y
de las personas.
La arquitectura busca hacer una
vida mas armónica y bien hecha, pero se tiene que tener conciencia para
lograrlo. Deberían existir comisiones que ayudaran a decidir lo que se
debe construir, toda vez que se trata del beneficio de la gente. No es
posible, por ejemplo, que se permitan esos edificios de oficinas donde se
supone que, en dos metros cuadrados, las personas deben trabajar. Sin
embargo, debemos reconocer que es dificil que se tenga esa conciencia [sobre
la felicidad por medio de la arquitectura, N/Enkidu], y con todo, es
una conciencia que se debe tener en todas las actividades que se realicen.
Esas flores que pinto... A lo mejor
son el refugio.
Amo mi vida familiar, amo a mi
familia, así como recorrer mi país. Amo verlo cada día; por donde esté.
Me falta mucho por recorrer. Me gusta la gente, los amigos. Me gusta la
pintura, la arquitectura. Me inquieta mucho la política, así como el
desorden mundial. Es irresponsable la acaparación de todo para los mismos.
Agustin Villalpando: ¿Qué
puede aportar el arte?
Carmen Mataix Anguiano: Belleza,
felicidad, armonía. Y como mencioné en la parte anterior, lo que más me
inquieta es que ese grano de arena de cada uno de nosotros debemos, es lo
que no podemos hacer ahora. Nos atan las manos para no hacerlo. No se como
pero lo logran.
Agustin Villalpando: ¿De ahí
tal vez esta sensacion generalizada de abatimiento, de frustración?
Carmen Mataix Anguiano: Es cuestión
de pensar las cosas. Se debe volver al análisis para modificar esa
situación. Por ejemplo, la apuesta por la competitividad es algo que no
comprendo. Es como si se deseara que, en las Olimpiadas, el atleta que
levanta 300 kg, corriera en 10 segundos por competitividad. Lo más
importante es que todos tenemos que convivir y debemos seguir pensando en
la forma que hacemos para mejorarlo. Además, eso no me impide ver lo
bueno que tenemos todos los días y en todas partes. Una parte de los malo
es estar ahi pero la vida no existe sin la muerte. El mal tambien es
necesario.
Agustin Villalpando: ¿Cuándo
es su primera exposición?
Carmen Mataix Anguiano: En la
galeria de mi hermana Marisa Mataix en los 60s o 70, porque antes pintaba
pero no exponía. Aunque de hecho en la primaria había un periódico
mural (1950) donde yo pintaba. En ese espacio habian escritos preciosos y
lo hacían los alumnos del Instituto Luis Vives. Creo que se han perdido,
pero ahí fue donde estuvieron mis primeras obras. Luego también tuve una
colectiva en 1967, en Durango.
Hablando de exposiciones, recuerdo
una en el Tec de Monterrey [ ITESM ]. Acababan de asesinar a Colosio y
entonces le puse el nombre a la exposición a partir de una especie de
deseo porque fue un tiempo electoral: “Armonia en Agosto”, se llamó
esa exposición. Otra exposición que recuerdo fue en Dia de Muertos en la
Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL). El tema de la exposición fue
una frase de Sor Juana: “Ven Muerte, Tan Escondida,
Que no te Sienta Venir” (1993).
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
Hemos visto su página en la Internet. ¿Tiene alguna experiencia con arte
digital?
Carmen Mataix Anguiano: Con un
amigo hicimos juntos esa página [ http://www.geocities.com/carmenmataix/
], pero no he utilizado la computadora como herramienta; tomé un
diplomado en informatica, pero realmente no lo he usado. Incluso la
tecnologia debe ser maravillosa para hacer escultura, por ejemplo. No sólo
para su diseño, sino para llevarla a cabo.
Agustin Villalpando: ¿Qué es
la vida?
Carmen Mataix Anguiano: Maravillosa.
Es todo. Incluso la parte que consideramos “no vivo”, como los
minerales, tienen un ritmo diferente, un diferente tiempo. Nosotros sólo
estamos un ratito... ¡Qué lástima!
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
Todavia hace obra plástica?
Carmen Mataix Anguiano: Poca,
porque requiere un espacio y una actitud diferente. Hago pocas en formato
pequeño, pero sí me gustaría hacer escultura de formato mas grande.
Agustin Villalpando: Ya pintaba
de siempre, ¿la arquitectura de alguna influencia en su pintura?
Carmen Mataix Anguiano: ¿Las podré
separar? He pintado edificios. La arquitectura es un misterio todavia...
la pintura también, pero es diferente. Existe una arquitectura que están
poniendo –como lo fue el Muro de Berlín- en el Territorio Ocupado; otro
es el que desean hacer donde acaba Estados Unidos. No debemos olvidar que
los migrantes no se meten a Estados Unidos, fue su frontera la que se metió
de nuestro lado. Eso es verdad. Cuando iba a empezar la Guerra [del Golfo
Pérsico], mi mamá, a sus 91 años le escribio al presidente Bush porque
la guerra no sirve para nada. Las guerras las perdemos todos. Claro que no
tuvo respuesta pero sí le escribió.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
¿En que año llegaron a Mexico?
Carmen Mataix Anguiano: En 1944.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge:
¿Tiene recuerdos de Europa?
Carmen Mataix Anguiano: Salí de
España a los dos días de edad. Regresé sólo de turista. Nací durante
la Guerra Civil Española, luego estuvimos en Francia un año, mientras
que en Santo Domingo cinco años. Desde los seis años he vivido en México.
Por otro lado, Europa, España,
forman parte de mi. Mis padres decían “Cuando volvamos a España”;
sin embargo, yo no deseaba volver a ninguna parte. Ellos, ya con mas
tiempo de vivir aqui no quisieron regresar. Alguna vez mi padre fue de
visita y cuando a mi madre le ofreciamos ir, ella seguía amando España,
pero ya no deseaba ir.
Agustin Villalpando: ¿Su
familia tiene relación con el arte?
Carmen Mataix Anguiano: Mi abuelo
dibujaba estupendamente, pero no se dedicaba a eso. Mi padre tuvo una
galeria en Insurgentes y Tonalá. Fue un buen negocio, trajo obra muy
importante. El importó obra, bellisima, para coleccionistas. Realmente
nadie se dedicaba profesionalmente al arte. Yo conservo la única acuarela
de mi padre; es maravillosa.
Agustin Villalpando: ¿Sus
arquitectos favoritos?
Carmen Mataix Anguiano: Felix
Candela fue mi maestro adorado y me gusta muchisimo su arquitectura. Todos
tienen que aprender ese compromiso social que repressenta crear felicidad
por medio de la arquitectura, a nivel de grupos sociales lo mismo que en
el nivel de los urbanistas. La arquitectura empieza con una silla, un vaso,
una persona y eso es a todos los niveles por todo del mundo. Se hacen
cosas estupendas alrededor del mundo, pero no muchas. Voy a buscar quienes
tienen esa conciencia, yo no lo sé ahora.
ENKIDU: Tenemos una campaña de
promocion al VOTO
Carmen Mataix Anguiano: Es de los
pocos derechos que todavía tienen, ejérzanlo y rescaten lo que hemos
perdido. Tampoco pienso que del 2000 para acá hemos hecho la Democracia.
Antes, la mayoría votábamos por el PRI. El otro día estaba por el
Monumento a la Revolución, decidí pasar por dentro, debajo del mismo se
tiene otra dimensión. Ahí se habla de la Democracia. Creo que el país
ya estaba ahí. Fox debería darse una vuelta por Teohtihuacan, tampoco
los conquistadores trajeron la Democracia... Ya estaba ahí la democracia.
Es verdad y no me gusta el águila mocha.
Ahora ya saben mas de mí que yo
misma.
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