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EMIGRACIÓN Y VIH/SIDA EN EL 2006
Caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989
Por
José F. Colón
"Tenemos
unidos que estudiar a quienes pretendan ser los líderes
del futuro. Hay que usar nuestros ojos como máquinas
de rayos X para desnudarlos y ver que llevan en sus corazones."
Las
fronteras que la humanidad se ha auto-impuesto son camisas de fuerza que
restringen el abrazo de hermanos y tienen a nuestro planeta en el caos que
vivimos.
En
Puerto Rico constantemente tenemos llegadas de hermanos emigrantes
cubanos, haitianos y dominicanos que buscan, a riesgo de ser devastados
por el mal tiempo o devorados por tiburones, una mejor calidad de vida que
la pobreza de sus países no les
permite tener.
Lo
mismo ocurre, y ha estado en las noticias recientes, con latinoamericanos
emigrantes sin documentos, a quienes algunos mezquinamente llaman “ilegales”.
A mi parecer nadie es ilegal si ha nacido en esta Tierra.
El
sistema de derecho internacional, aun con sus osos blancos llamados
Organización de las Naciones Unidas, (ONU), u organización de Estados
Americanos, (OEA), permite que atrocidades continúen
ocurriendo, sin tratar de mitigar las necesidades de los menos pudientes,
distribuyendo mejor las riquezas de unos cuantos que tienen de más...
Así
hombres, mujeres y niños de todas
las edades se arriesgan a montarse en furgones cerrados, en barcas mal
hechas, o en riesgo también, se
lanzan a cruzar fronteras, poniendo en vilo sus vidas entrando en túneles
peligrosos, o expuestos a ser asesinados por gente inescrupulosa que velan
que “los ilegales” no entren a “su” territorio, como si fueran
animales.
Uno
hubiera imaginado que el estrépito
que causó la caída
del Muro de Berlín hubiese marcado
un hito histórico donde ya no
necesitaríamos más
murallas; (por bella que sea la Muralla China, no deja de dar un mal sabor
a la boca). No ha sido así...
Estas
divisiones que el hombre ha creado impiden, sin lugar a dudas, que
eliminemos las murallas ideológicas
que son peores que las físicas.
En
tiempos cuando la ciencia debiera estar completamente dedicada a buscar
remedios y curas para los males que nos afligen, tales como la pandemia
del VIH/SIDA, libramos guerras innecesarias, frívolas
y de puro corte materialista. Solamente tenemos que hacer memoria y
recordar la diatriba y encontronazo que hubo entre los doctores Gallo y
Montaigner cuando se disputaron haber sido el primero en aislar e
identificar el virus que causa el SIDA. Desde entonces existió
el orgullo innecesario y la vanidad que corrompe...
¿Cómo
podemos explicar que ya han pasado veintiséis
años y todavía
se nos dice que no han encontrado una cura a la enfermedad que ha
devastado sin misericordia nuestro planeta en este pasado cuarto de siglo?
Todo
ser humano debe ser protegido para que no muera por una enfermedad, que de
haber voluntad política, ya se
hubiese controlado. Lamentablemente no es así...
Muchos,
atemorizados por ser devueltos a sus países,
no buscan ayuda profesional para cuidar su salud. Recordemos que el Caribe
es el segundo lugar con la más alta
incidencia del SIDA en el Mundo, después
del África Sub-Sahariana. Sin duda,
éste temor lo sufren muchos
mexicanos, salvadoreños, nicaragüenses,
colombianos y miembros de muchos otros grupos étnicos
de todo el planeta que buscan, ya sea asilo político,
o un futuro mejor...
Así,
como vamos, nunca vamos a parar esta epidemia. Lo que debemos
lograr es que un elevado espíritu
de mancomunidad, junto a la la misericordia, sean el norte, para que nadie
se quede sin tratamientos contra el SIDA. Lo demás
es un crimen contra la humanidad...
Este
tema me persigue como un fantasma, destroza mi corazón.
Pero, de nuevo por desgracia, no todo el Mundo siente así
y la injusticia continúa...
Tenemos
unidos que estudiar a quienes pretendan ser los líderes
del futuro. Hay que usar nuestros ojos como máquinas
de rayos X para desnudarlos y ver que llevan en sus corazones. Y
decididamente, tan pronto podamos ver la mas pequeña
seña de que detrás
de un rostro de cordero se esconde una bestia, debemos cerrarle la puerta
y no permitirle, ni por un segundo, tratar de decidir lo que van a ser
nuestras vidas...
Muchas
gracias.
Nota:
El autor reside en san Juan, Puerto Rico. Aboga por los derechos de las
PVVIH/SIDA, la comunidad GLBTT y los derechos humanos en general en una
organización llamada Pacientes de SIDA pro Política
Sana. Para comentarios puede escribirle a: jfcl211@aol.com
Agradecemos
a http://www.el-mundo.es/especiales/2001/08/internacional/muroberlin/caida/imagen2.html la
foto de la Caída del Muro de Berlín el 9 de noviembre de 1989.
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