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Instituciones estatales para asuntos de género en
America Latina zigzagueantes
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 12/06/2006 (IPS) - En los gobiernos de América Latina y el
Caribe funcionan consejos, institutos y ministerios para asuntos de género
desde hace 20 años, pero aún exhiben debilidades institucionales, falta
de recursos financieros y barreras para llegar a los núcleos de poder
donde se toman decisiones.
Tales fragilidades se acentúan en tiempos de gran actividad política,
como el que atraviesa la región desde el año pasado y hasta fines del
actual, con elecciones presidenciales en Bolivia, Brasil, Colombia, Costa
Rica, Chile, Ecuador, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Perú y
Venezuela.
Así lo advirtieron este viernes representantes de oficinas
gubernamentales especializadas al terminar la 39 reunión de la Mesa
Directiva de la Conferencia Regional sobre la Mujer, órgano subsidiario
de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
"Debemos reconocer que aún son pocas las oficinas sobre temas de
mujeres que se encuentran amparadas por leyes de rango constitucional, lo
que es una constatación preocupante, pues las hace vulnerables a los
cambios políticos", dijo a IPS la chilena Marta Maurás, secretaria
de la Cepal.
De los 30 institutos gubernamentales de la mujer existentes en América
Latina y el Caribe, sólo 14 tienen categoría ministerial, indicó la
funcionaria.
Con los procesos electorales, algunas de esas estructuras cambian de
posición en el organigrama de los Estados y en ocasiones hasta modifican
su enfoque.
La presidenta del gubernamental Instituto Nacional de las Mujeres de México,
Patricia Espinosa, afirmó que el fortalecimiento de oficinas como la suya
era un desafío, pues "están expuestas ante los cambios
gubernamentales que a veces ponen en riesgo su pertinencia, su jerarquía
y su función".
Aunque han sido actores fundamentales para canalizar reformas sobre
igualdad de género y nuevas políticas de Estado, los Mecanismos de
Adelanto de la Mujer (MAM), como se llaman a esas estructuras la jerga de
la Organización de las Naciones Unidas, no ocupan todavía el sitial
esperado, indicaron las participantes de la cita de dos días en México.
Desde la creación de la primera de esas estructuras gubernamentales en
Venezuela, en los años 70, hasta las últimas en Brasil y Guatemala,
fundadas a inicios de la presente década, han vivido una historia
zigzagueante, marcada por cambios de gobiernos, presiones políticas y
crisis económicas.
"En el último decenio, varios países han experimentado altos
niveles de incertidumbre respecto de la continuidad de los MAM", que
no tienen hasta ahora "recursos técnicos y financieros suficientes",
y tampoco las bases jurídicas adecuadas, apunta un estudio presentado en
México por Sonia Montaño, jefa de la Unidad Mujer y Desarrollo de la
Cepal.
Los MAM se ubican en diferentes nichos de los poderes ejecutivos, con
rangos de consejos adscritos o de ministerios. Casi todos registraron
modificaciones a lo largo de su existencia "y varios han enfrentado
amenazas a su jerarquía y continuidad", indica el estudio.
Surgieron "allí donde encontraron ventanas de oportunidades, en las
negociaciones entre movimientos de mujeres y partidos políticos antes que
de una visión racional acerca del lugar que debe tener la política de
igualdad en el contexto de la administración" del Estado, añade el
documento.
Pero a pesar de los problemas, el peso e influencia en las políticas públicas
de los MAM van en aumento. Además, lograron ya encauzar dentro de varios
gobiernos demandas de las organizaciones no gubernamentales sobre género
y muchos acuerdos surgidos en conferencias internacionales, señaló Montaño.
La secretaria de la Cepal, Maurás, declaró que "aunque en algunos
lugares hay sectores que empujan a los gobiernos hacia atrás para adoptar
visiones tradicionales sobre la mujer y la familia, consideramos que es
irreversible la instalación de los enfoques de género en la política pública".
"Pero no terminan las tensiones entre ambas visiones y las seguiremos
viendo en el futuro", vaticinó Maurás.
En América Latina y el Caribe, los MAM que tienen la más alta jerarquía
ministerial están en Brasil, Chile, Costa Rica, Guatemala, Honduras,
Panamá, Paraguay y Perú.
Las que tienen acceso a las secretarías de presidencias o a los
mandatarios, pero sin rango ministerial, están en Argentina, Colombia,
Ecuador, El Salvador, Nicaragua y México.
En el resto de países, la situación es heterogénea, pero en general se
trata de estructuras de bajo rango.
Citas como la de México se efectúan una vez al año para revisar el
cumplimiento de la Plataforma de Acción de la IV Conferencia Mundial
sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995.
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