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Se acerca ley de unión
civil para homosexuales
Por Daniela Estrada
SANTIAGO, 12/05/2006 (IPS) - La coyuntura política permite que Chile
pueda contar pronto con una ley en favor de los derechos patrimoniales de
las parejas heterosexuales y homosexuales, según activistas y abogados
que preparan un proyecto al respecto.
La solución legal para las parejas de hecho fue discutida con amplitud en
la última campaña electoral e incluida en el plan de gobierno de
Michelle Bachelet, quien asumió la presidencia en marzo al frente de la
coalición de centroizquierda conformada por los partidos Socialista, Por
la Democracia, Demócrata Cristiano y Radical Social Demócrata.
También su frustrado competidor, el empresario derechista Sebastián Piñera,
se mostró a favor de la iniciativa, pese a que su aliado en la segunda
vuelta, Joaquín Lavín, de la conservadora Unión Demócrata
Independiente, advirtió su total oposición a legalizar la unión civil
de homosexuales.
Ante este escenario político favorable, representantes del Movimiento de
Integración y Liberación Homosexual (Movilh) y del Programa de Derechos
Humanos de la Facultad de Derecho de la privada Universidad Diego Portales
redactan un proyecto de ley que beneficiaría tanto a heterosexuales como
a gays y lesbianas que conviven en pareja.
"El Movilh está promoviendo la participación ciudadana para
elaborar este proyecto, pues queremos que sea un proceso lo más
transparente, democrático y participativo posible", dijo a IPS su
presidente, Rolando Jiménez, quien también impulsó la ley
antidiscriminación que cumple sus últimos trámites parlamentarios y se
espera se promulgue en los próximos meses.
Detalles del nuevo proyecto fueron dados a conocer en el "Foro
Uniones Civiles entre Personas del Mismo Sexo en Chile", realizado el
9 de este mes en la Universidad Diego Portales, con la presencia de Jiménez,
Carlos Pizarro, abogado especialista en derecho civil de esa casa de
estudios superiores, y Miguel Ángel Sánchez, el líder del movimiento
homosexual español.
Sánchez es presidente de la no gubernamental Fundación Triángulo,
dedicada a promover la igualdad de los derechos de las minorías sexuales
en si país, que actualmente está abocada a establecer relaciones de
cooperación con similares iberoamericanas.
"Veo a las organizaciones LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y
Bisexuales) chilenas, y en especial al Movilh, tremendamente activas,
haciendo propuestas muy serias", comentó a IPS Sánchez, quien
aprecia muchas similitudes entre la sociedad española y la chilena en
este tema.
"En principio hay rechazo por falta de conocimiento, porque pareciera
que queremos derechos especiales, pero cuando la gente de bien, que es la
mayoría, empieza a ver que nuestras familias son exactamente igual a las
demás, cambia la percepción y aceptan que lo más importante es la
felicidad de las personas", añadió.
En el marco de su visita, Sánchez narró sobre la lucha dada por la
comunidad homosexual, lésbica, bisexual y transgénero española por más
de 30 años, que tuvo su hito en junio de 2005 cuando el Congreso de ese
país aprobó la modificación al Código Civil que consagra el matrimonio
entre dos personas del mismo sexo.
Además de España, donde ya se han casado 15.000 parejas, sólo han
aprobado leyes de este tipo Holanda, Bélgica y Canadá. La unión civil,
en cambio, ha logrado mayor aceptación en el mundo.
El activista español, que contrajo matrimonio hace un mes, se reunió el
día 10 con Francisco Estévez, director de la División de Organizaciones
Sociales del Ministerio Secretaría General de la Presidencia, cita que el
movimiento homosexual chileno consideró una señal positiva de parte del
gobierno de Bachelet.
"Yo no vengo a enseñar nada a nadie, vengo a compartir la
experiencia española y aprender de los compañeros y compañeras de Chile
que están haciendo una gran labor", planteó Sánchez.
"Creo que la presidenta Bachelet tiene claro que los políticos están
para servir a los ciudadanos y en estos momentos hay una gran cantidad de
ellos discriminados, a los que hay que buscarles soluciones para que
avancemos en la igualdad", añadió.
Sánchez recalcó que la normativa que promueve el Movilh no sólo
beneficiaría a la comunidad gay y lésbica sino que a también a las
parejas heterosexuales no casadas, que están desprotegidas en cuanto a
derechos patrimoniales y sociales.
Uno de los asistentes al foro, un homosexual chileno que vive hace 10 años
con su pareja, señaló que recurrió a una serie de maniobras legales
para asegurar que su compañero no quede desamparado en caso de que él
tenga un accidente o fallezca.
El director del Programa de Derechos Humanos de la Universidad Diego
Portales, Felipe González, comentó a IPS que después de discutir el
proyecto con las organizaciones sociales, sostendrán reuniones con
autoridades de los poderes Ejecutivo y Legislativo para afinar el
documento.
Si se cumple la planificación, dentro de unos meses el gobierno debería
enviar el proyecto con suma urgencia al Congreso legislativo, ya que de lo
contrario "quedará postergado en la agenda parlamentaria",
apuntó el abogado. Se espera que la propia Bachelet promulgue la
normativa antes de que termine su mandato en 2010.
En 2001, el Movilh elaboró un proyecto de unión civil que fue ingresado
al Congreso por 19 legisladores, el cual no llegó a buen puerto porque
tenía deficiencias técnicas.
"Pero logró colocar la demanda homosexual en la opinión pública",
sostuvo Jiménez, quien asegura, con base en encuestas, que entre 60 y 70
por ciento de la población chilena aprueba esta iniciativa.
Durante el encuentro, los asistentes manifestaron sus dudas respecto del
futuro de las demandas del movimiento homosexual chileno, una vez que se
logre dar un paso tan trascendental como la unión civil.
Jiménez advirtió que todavía no ve las condiciones políticas y
sociales para plantear en Chile temas como el matrimonio, la adopción y
la fertilización asistida en parejas del mismo sexo, pero aseguró que se
seguirá trabajando con el mismo énfasis por conseguir la total igualdad
de derechos para las minorías sexuales.
El abogado Pizarro enumeró los principales puntos del proyecto de ley de
unión civil, entre los que destacó la regulación del régimen
patrimonial, de herencias y de seguros sociales, además de los términos
de celebración y finalización del contrato.
"La ciudad de Buenos Aires ya tiene una norma de unión civil y la
comunidad homosexual argentina ha presentado un proyecto para que se
apruebe una ley igual a nivel nacional, que tiene buenas perspectivas de
salir", destacó Sánchez.
"También hay proyectos similares en Brasil y Colombia",
realidad que alienta al experto para señalar que se trata de un proceso
que se va a extender a todos los países de la región.
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