| El Papa castiga al fundador de los Legionarios de
Cristo por cometer abusos sexuales
El castigo al fundador de los Legionarios de Cristo subraya la
"tolerancia cero" adoptada por Ratzinger
Ciudad del Vaticano, 19/05/2006 (EFE) - La decisión de Benedicto XVI
de castigar al fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial
Maciel, investigado por abusos sexuales contra seminaristas, subraya la
línea de "tolerancia cero" adoptada por el Papa Ratzinger para
casos de este tipo y otros contrarios a la moral de la Iglesia.
Benedicto XVI, informó hoy el Vaticano, ha exigido al sacerdote Maciel,
de 86 años, que renuncie "a todo ministerio público" y que
lleve una vida retirada, de rezos y penitencias.
Teniendo en cuenta la avanzada edad y el delicado estad de salud de
Maciel, el Papa decidió que no sea sometido a un proceso canónico.
El Vaticano, sin embargo, no precisó si se confirmaron los casos de
supuestos abusos sexuales.
Los Legionarios de Cristo en un frío comunicado señalaron que Maciel,
"con el espíritu de obediencia a la Iglesia que siempre lo ha
caracterizado", ha aceptado la decisión "con total serenidad y
con tranquilidad de conciencia, sabiendo que se trata de una nueva cruz
que Dios ha permitido que sufra y de la que obtendrá muchas gracias"
para la congregación.
Los legionarios subrayaron que aceptan y aceptarán todas las
decisiones del Pontífice.
Fuentes vaticanas precisaron a EFE que las medidas de Benedicto XVI
anunciadas oficialmente en un comunicado en el que se especificó que
"el Santo Padre las ha aprobado" son más que suficiente para
resaltar la importancia del castigo impuesto por el Pontífice.
"Para un sacerdote no debe haber cosa más dura que el que se le
prohíba celebrar en público", señalaron las fuentes, que agregaron
que aunque el texto no precisa si se confirmaron los casos de abusos no es
necesario.
"Basta con leerlo, es una manera elegante de reconocerlo y de no
hacer daño a los Legionarios, ya que en caso contrario no se habría
publicado y menos el Papa le habría exigido públicamente que renuncie al
ministerio público ni le impondría penitencias", precisaron las
fuentes.
A este respecto, el cardenal vicario de Roma, Camillo Ruini, dijo que
aunque el fundador presente "lados dudosos y discutibles, el árbol
que ha criado está sano".
La decisión de la Santa Sede, según observadores vaticanos, supone un
giro de 180 grados respecto a lo que se venía haciendo hasta ahora, donde
se imponía el silencio o el simple alejamiento incluso en los casos en
que se verificaba que hubo abuso.
En 1996 tres ex sacerdotes legionarios acusaron a Maciel de haber
abusado sexualmente de ellos en la década de los años cincuenta, cuando
eran seminaristas. El fundador lo negó categóricamente.
Hoy el Vaticano informó que a partir de 1998, la Congregación para la
Doctrina de la Fe, que entonces presidía Joseph Ratzinger -el actual
Papa- "recibió acusaciones, ya en parte hechas públicas"
contra Maciel "por delitos reservados a la exclusiva competencia de
ese dicasterio".
El Vaticano recordó que a partir de 2002 Maciel negó públicamente
las acusaciones y que en 2005 renunció por motivos de edad como Superior
de la Legión de Cristo.
La Santa Sede precisó que todos los elementos recogidos "fueron
objetos de un maduro examen por parte de la Congregación para la Doctrina
de la Fe" y que tras ese "cuidadoso estudio" el dicasterio
ha decidido "teniendo en cuenta tanto la avanzada edad de Maciel como
su débil estado de salud renunciar a un proceso canónico e invitarle a
una vida privada de rezos y de penitencia, renunciando a todo ministerio
público".
El texto precisó que "el Santo Padre ha aprobado esta decisión",
para que no queden dudas de quien ha tenido la última palabra.
El Vaticano no ha querido mezclar la figura de Maciel con la
congregación y el comunicado precisó que "independientemente de la
persona del fundador" se reconoce el apostolado de la Legión y de
Cristo y de la Asociación Regnum Christi (los legionarios laicos).
En los últimos meses, estudiosos de Maciel, como el escritor
estadounidense Jason Barry, pidieron a Benedicto XVI que "hiciera
justicia", ya que conocía -dijeron- muy bien el expediente contra el
sacerdote mexicano.
La congregación de "La Legión de Cristo" fue fundada en
México en 1941 por Maciel, que tenía entonces 20 años. Sus estatutos
fueron aprobados por el Vaticano en 1983.
Hoy cuenta con 600 sacerdotes y unos 3.000 seminaristas. Está
establecida en 18 países. Entre sus centros destacan el Pontificio Ateneo
Regina Apostolorum, en Roma, así como los seminarios internacionales
"Mater Ecclesiae", uno en Roma y el otro en Sao Paulo (Brasil).
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