| Pakistán: Más de 100,000
víctimas del terremoto necesitan protección adecuada este
invierno-Naciones Unidas
Muzaffarabad, 2 de junio (IRIN/Traducción al castellano ® de Enkidu):
Para Shabez, de siete años de edad y su hermana, es dificil saber lo que
hará su familia. Ellos perdieron todo en el devastador terremoto del año
pasado en el norte de Pakistán y ahora enfrentan un futuro incierto.
"No tengo una casa a dónde ir", dijo casualmente fuera de la
tienda de campaña de su familia en Muzaffarabad, la capital de la
Cachemira administrada por Pakistán. "Me imagino que viviremos aquí
por un tiempo," dijo él con una sonrisa.
Pero bajo el sol agobiante del mediodía, habían pocas sonrisas en los
rostros de los otros residentes de la comunidad pequeña y llena de casas
de campaña en el corazón de la ciudad.
Sin saber lo que hay que hacer o a dónde ir y con la gran cantidad de
personas, su situación grave sin duda enfrentará un reto importante para
las autoridades y la comunidad donante en los meses que siguen, afirmaron
trabajadores de ayuda.
Más de 100,000 sobrevivientes del terremoto estáran viviendo en casas
de campaña y refugios provisionales el invierno que se acerca, así como
en el futuro previsible, advirtió el viernes un alto oficial de Naciones
Unidas en el país.
"Estamos hablando principalmente sobre las personas que viven en
centros urbanos," declaró a IRIN en Muzaffarabad, con traducción al
castellano de Enkidu, Jan Vandemoortele, Coordinador Humanitario de
Naciones Unidas en Paquistán, mencionando ciudades y pueblos donde han
tenido lugar muy pocos esfuerzos hacia la reconstrucción.
"Ellos vivirán en campamentos organizados, la mayoría en casas
de campaña así como en otras formas de albergue," sostuvo él
mientras agregaba: "Esto no es porque nadie esté haciendo su trabajo,
es simplemente porque la situación es demasiado compleja."
Sus comentarios coinciden con el primer lanzamiento regional de los US
$300 millones en un año del Plan de Recuperación Temprana [Early
Recovery Plan] (ERP) que tiene como objetivo llenar el vacío entre las
acciones de alivio y la reconstrucción en la región devastada por el
temblor por parte de la Autoridad de Reconstrucción y Rehabilitación
tras el Terremoto de Pakistán [Pakistan's Earthquake Reconstruction and
Rehabilitation Authority] (ERRA) y el sistema de Naciones Unidas en el
país.
Este lanzamiento sigue a eventos similares en Nueva York, Ginebra y la
capital de Pakistán, Islamabad, en mayo, para promover el apoyo de
donantes.
El objetivo del plan es apoyar las acciones de largo plazo para la
reconstrucción por medio de una transición del fin de la fase de alivio
al inicio de la etapa plena hacia la reconstrucción.
Con más de $100 millones ya asegurados, el plan ofrece propuestas
concretas para canalizar otros $190 millones que han sido prometidos de un
total de $6.2 mil millones comprometidos para el alivio por el sismo
durante la Conferencia de Donantes para la Reconstrucción de noviembre
pasado.
Según el plan, se harán esfuerzos para promover la salud, el sustento,
el agua y la sanidad, la vivienda, el refugio y la administración de los
campamentos, así como la gobernabilidad y la reducción del riesgo de
desastres.
Más de 73,000 personas resultaron muertas y miles más fueon heridas
por el terremoto de magnitud 7.6 que desgarró la Cachemira administrada
por Paquistán y la Provincia de la Frontera Noroccidental de Pakistán
[Pakistan's North West Frontier Province] (NWFP) el 8 de octubre de 2005,
lo que se tradujo en más de 3.5 millones de personas sin hogar.
De los 300,000 desplazados por el desastre, unos 200,000 han regresado
a sus lugares de origen, muchos gracias a la asistencia de Naciones Unidas.
Pero acorde con Vandemoortele, de los que aún permanecen sin casa,
muchos no son desplazados. Como Shabez, ellos viven en campamentos
cercanos a sus hogares o propiedades destruidos, pero carecen de un
refugio adecuado para regresar.
Además, hay personas que podrían haber tomado un lugar en las
montañas, pero que no pudieron regresar debido a las avalanchas, a las
disputqas por las propiedades, a las preocupaciones por la seguridad y el
acceso a alimentos, así como personas vulnerables como huérfanos, viudas,
personas con discapacidades físicas o los viejos.
"Seguramente habrán más de 100,000 personas," confirmó
Vandemoortele, citando la cifra actual de 80,000 personas en la Cachemira
administrada por Paquistán, así como otras 50,000 en NWFP.
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