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Mujeres del mundo
unidas contra la guerra
Por Haider Rizvi
NUEVA YORK, 18/01/2006 (IPS) - Escritoras, artistas, legisladoras y
activistas sociales de Estados Unidos se unieron a dirigentes femeninas de
todo el mundo para forjar una intensa campaña contra la guerra de Estados
Unidos en Iraq.
Una organización femenina con sede en Estados Unidos lanzó una campaña
mundial para reunir 100.000 firmas para el 8 de marzo, Día Internacional
de la Mujer, fecha en que serán entregadas a la Casa Blanca y a sus
representaciones diplomáticas en todo el planeta.
"Estamos desatando un coro global de voces femeninas que gritan '¡Basta!'",
dijo Medea Benjamin, cofundadora de Codepink: Mujeres para la Paz,
organización de derechos humanos con sede en California que dirige la
campaña denominada "Las mujeres dicen no a la guerra".
"El gobierno está intentando salir indemne, pero nosotras no
permitiremos que eso ocurra", dijo a IPS Jodie Evans, de Codepink.
"Esta campaña es increíble. Está uniendo a miles de mujeres
cruzando fronteras, está creando algo que ni siquiera podemos ver",
agregó.
Describiendo la respuesta inicial al llamado de la organización a juntar
firmas como "abrumadora", Benjamin dijo que más de 200 mujeres
célebres de variadas procedencias apoyaron la campaña incluso antes de
que fuera lanzada formalmente a comienzos de este mes.
Las signatarias incluyen a la famosa actriz cinematográfica Susan
Sarandon, la dramaturga Eve Ensler y la comediante Margaret Cho, así como
a escritoras premiadas como Alice Walkers, Anne Lamott, Maxine Hong
Kingston y Barbara Ehrenreich.
"Nosotras, las mujeres de Estados Unidos, Iraq y el mundo entero,
hemos tenido suficiente de la guerra sin sentido en Iraq y del cruel
ataque a civiles en todo el mundo", reza el llamado. "Hemos
enterrado a muchos de nuestros seres queridos. Hemos visto demasiadas
vidas segadas para siempreà".
"Éste no es el mundo que queremos para nosotros o para nuestros
hijos", prosigue. "Con fuego en nuestro vientre y amor en
nuestros corazones, las mujeres nos estamos levantando --cruzando
fronteras-- para unirnos y demandar un fin al derramamiento de sangre y la
destrucción".
Una de las primeras firmantes fue Cindy Sheehan, cuyo hijo Casey murió en
combate en Iraq y que logró presencia en los medios de comunicación con
su vigilia cerca de la hacienda del presidente estadounidense George W.
Bush en Texas, para reclamar --sin éxito-- una reunión personal con él.
"El dolor que esta guerra causó a las personas de todo el mundo es
inimaginable", expresó en una declaración. "He conocido
mujeres que están prontas para mantenerse unidas y hacer que nuestros líderes
pongan fin a esta locura", manifestó.
Urgiendo a un cambio en la estrategia estadounidense en Iraq "de un
modelo militar a un modelo de resolución de conflictos", las
organizadoras dijeron pretender una retirada de todas las tropas
extranjeras de Iraq, con plena representación de las mujeres en el
proceso de paz.
"Las mujeres iraquíes están devastadas ahora. Nos llevará décadas
de lucha recuperar una vida pacífica y civilizada", dijo Yanar
Mohammed, firmante de la campaña y presidenta de la Organización para la
Libertad de las Mujeres en Iraq.
"La ocupación de Estados Unidos sembró las semillas de la división
étnica, preparando a Iraq para una guerra civil, y bendijo la supremacía
religiosa por encima de y contra los derechos humanos, en particular los
de las mujeres", agregó.
Desde la invasión de Iraq en marzo de 2003 a manos de una coalición
internacional liderada por Estados Unidos, fallecieron decenas de miles de
civiles iraquíes, incluidos mujeres y niños.
Pese a las críticas de influyentes organizaciones de derechos humanos,
como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, el ejército
estadounidense continúa en Iraq sin inmutarse por la responsabilidad que
le cabe en la muerte y el sufrimiento de víctimas civiles, según los críticos.
Una encuesta independiente publicada por el periódico médico británico
The Lancet concluyó el año pasado que la guerra se había cobrado hasta
entonces al menos 100.000 vidas civiles en Iraq.
Algunas organizaciones humanitarias que trabajan de cerca con el gobierno
de Estados Unidos comenzaron a pedirle ahora compensaciones para las
familias de víctimas civiles de los bombardeos sobre Iraq.
"Tenemos la responsabilidad de ayudar a las víctimas y a sus seres
queridos", dijo Sarah Holewinsky, directora de la Campaña para los
Civiles Inocentes en Conflicto, organización con sede en Washington
fundada por la activista Maria Ruzicka, fallecida en un atentado suicida
en Iraq mientras realizaba allí tareas humanitarias.
Pero pese a la negativa del gobierno a fijar fechas a la retirada, la
mayoría del público estadounidense se volvió contra la guerra, según
las encuestas.
Por otra parte, muchos militares retirados y legisladores que en su
momento apoyaron la invasión exigen el establecimiento de una estrategia
de salida.
Los sondeos de opinión también reflejan una continua caída en la
popularidad de Bush, que ha procurado exhibir una imagen de presidente de
tiempos de guerra.
Mientras, la campaña mundial de mujeres contra la guerra crece día a día.
El lunes, una semana después de su lanzamiento, las firmas registradas en
su sitio web ya ascendían a 21.326. (FIN/2006)
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