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Organizaciones de mujeres en Africa piden que la
violación sea considerada crimen contra la humanidad
Quieren que reciba el mismo tratamiento jurídico que
los crímenes de guerra
KINSHASA, 14/02/2006 (EUROPA PRESS)
La violación es un serio delito que debería ser tratado como un
crimen contra la humanidad, de la misma manera que lo son el genocidio y
los crímenes de guerra. Ésta es la propuesta de un grupo de
organizaciones de mujeres de la región africana de los Grandes Lagos, que
ha mantenido un reciente encuentro esta semana en la República
Democrática del Congo (RDC).
"Estudios llevados a cabo en todos nuestros países han mostrado
que la violación se ha convertido en una epidemia real en nuestra región",
aseguraba una experta de género de Ruanda, Marie Ingabile, en un
comunicado emitido después del encuentro de tres días en Kinshasa,
capital de la RDC.
"Es por eso que estamos apelando a la conciencia de los hombres,
explicándoles que estas mujeres que están siendo violadas, físicamente
heridas y humilladas son sus mujeres, esposas, hijas, y que los hombres
sufren también en este sentido", agregó.
La reunión, en la que participaron activistas de Burundi, la RDC, el
Congo, Ruanda y Uganda, fue una preparación de una conferencia
internacional sobre la situación en los Grandes Lagos, y que tendrá
lugar en Nairobi a finales de este año.
MILES DE MUJERES VIOLADAS
Varios miles de mujeres y niñas han sido violadas en las guerras
civiles que han asolado esta región africana durante años. Además, las
violaciones todavía continúan en lugares determinados, a pesar de que la
mayoría de los países de la región se encuentran en una situación de
posguerra.
Durante el encuentro de Kinshasa, las mujeres afirmaron que querían
que su petición sea trasladada a una ley que convierta la violación en
un delito castigable. Este texto, indicaron, debería ser reforzado en los
tribunales nacionales de los países de los Grandes Lagos.
Las mujeres también pidieron a sus Gobiernos que compensen a las
víctimas de estos abusos y cubran sus tratamientos médicos y
psicológicos. Indicaron que la mayoría de las mujeres violadas con
frecuencia son rechazas por sus familias, o sufren embarados no deseados o
enfermedades de transmisión sexual como el sida.
Además, las participantes pidieron que las mujeres desempeñen un
papel importante en la prevención y la resolución de los conflictos en
sus respectivos países. "Pedimos que se les dé a las mujeres
posiciones diplomáticas, además de que se les reconozca su inteligencia
y competencia", informó la ministra de Derechos Humanos, Género y
Solidaridad Nacional de Burundi, Francois Ngendahayo.
AUMENTO DE CASOS EN KIVU NORTE
Precisamente la agencia IRIN aseguró el viernes, citando los
testimonios de trabajadores humanitarios, que han aumentado los casos de
violaciones en la provincia Kivu Norte, en la RDC, donde un conflicto
armado entre el Ejército y soldados rebeldes ha provocado el
desplazamiento de al menos 70.000 personas.
"Estamos siendo testigos esta semana de un aumento por cuatro de
los casos en el eje de Kanyabayonga-Kayna, donde las víctimas han sido
tratadas por MSF-Francia", aseguró el director de la oficina de la
ONU para la Coordinación de asuntos humanitarios (OCHA) en Goma, la
capital de la provincia.
Kanyabayonga, Kibirizi y Kayna son localidades de Territorio Lubero, en
Kivu Norte. Se responsabiliza tanto a los miembros del Ejército como a
los soldados rebeldes de las violaciones.
Confirmando el aumento del número de casos de violación registrados
en sus clínicas móvil, el dirigente de la misión de MSF en Kayna, Jean
Guy Vataux, indicó que "el número de víctimas de violación (esta
semana) ha alcanzado los 23, especialmente en la zona de Kibirizi".
Algunos de los casos de violación han afectado a niñas de corta edad.
MSF indicó que estas 23 víctimas que han recibido tratamiento en
Kanyabayonga se encuentran entre el último grupo de desplazados.
ARMA DE GUERRA
Amnistía Internacional denunció en el informe 'Vidas rotas. Crímenes
contra mujeres en situaciones de conflicto' que, como arma de guerra, la
violación se utiliza estratégica y tácticamente para alcanzar objetivos
específicos en muchas formas de conflicto. "Se utiliza para
conquistar, expulsar o controlar a las mujeres y sus comunicadas en tiempo
de guerra o de conflito interno", asegura.
Uno de los conflictos en los que la violación ha sido un instrumento
más de ataque es el de Darfur, región sudanesa en la que han muerto más
de 180.000 personas como resultado de los enfrentamientos entre grupos
rebeldes y las fuerzas gubernamentales apoyadas por los janjawids.
Amnistía Internacional denuncia en su informe 'Darfur: la violación
como arma de guerra' que la violencia infligida a la población civil
tiene un fuerte componente de género: los janjawids se llevan a los
hombres para ejecutarlos y violan sistemáticamente a las mujeres.
"En muchos casos los agresores han violado a las mujeres en
público, delante de sus esposos, familiares o de la comunidad en general.
No se han librado ni las mujeres embarazadas. Según los informes, las que
se resistían eran sometidas a palizas, acuchilladas o asesinadas",
indica.
Los efectos y el trauma de la violación van mucho más allá de la
propia agresión, sostiene la ONG. Por ejemplo, cuando finalizó el
conflicto de Ruanda, en 1994, el 80% de las sobrevivientes de violación
estaban "gravemente traumatizadas".
Además, en sociedades donde mujeres y niñas han sufrido violaciones
sistemáticas, el riesgo de una propagaciónrápida del sida aumenta de
forma drámatica. En Liberia, donde se calcula que entre el 60 y el 70% de
la población civil sufrió algún tipo de abuso sexual durante el
conflicto, las clínicas de Monrovia informaron en 2003 de que todas las
pacientes sometidas a pruebas dieron positivo en al menos una enfermedad
de transmisión sexual.
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