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Falta de protección para los derechos de las mujeres
en Libano promueve el comercio sexual, aseguran grupos de mujeres
Beirut, 13 de Marzo (IRIN/Traducción al castellano Enkidu): Una de las
últimas cosas que Rima (no es su nombre real), una trabajadora comercial
sexual de 31 años de edad, dijo al equipo en la ONG con sede en Beirut
Dar al-Amal fue que ella deseaba ser enterrada con su madre.
Tres días después, un adicto a drogas le disparó seis veces en el
cuarto descuidado en donde ella vivía y trabajaba en el campo de
refugiados de Sabra a las afueras de la ciudad, acorde con el personal de
Dar al-Amal staff. La mujer con la que había estado hablando indentificó
su cadaver y la enterró la tarde siguiente. Los motivos del asesinato
continúan siendo desconocidos.
Acorde con Rania Mansour, trabajadora social que administra el único
centro en el mundo árabe dedicado al trabajo con y a la rehabilitación
de trabajadores sexuales, Rima, una mujer curda turca, era huérfana y
había sido rechazada por sus parientes cuando era niña.
La violencia, la falta de poder [powerlessness] y la marginalización
social son temas comunes en las historias de los casi 50 trabajadores y
ex-trabajadores sexuales que buscan ayuda en Dar al-Amal, que significa
"La Casa de la Esperanza" ["House of Hope"]. El centro
provee apoyo moral, servicios médicos, cursos de alfabetización y
asesoría legal.
La mayoría son mujeres, algunas de ellas iniciaron su trabajo en el
comercio sexual, que es ilegal, cuando apenas tenían 11 años de edad,
son libanesas. Otras son palestinas, sirias, jordanas, egipcias y
norafricanas.
El trabajo sexual es la única opción
Mientras que los derechos de las mujeres y de las niñas son
generalmente más protegidos que en otros países árabes, los grupos
locales de mujeres aseguran que los valores sociales patriarcales dejan a
muchas vulnerables a ser explotadas.
"El hombres es como Dios -puede hacer lo que quiera, y golpear a
una mujer. También es la sociedad -las niñas tienen que hacer lo que sus
padres o sus maridos les dicen," aseguró Jaqueline, de 54 años, una
ex trabajadora sexual que regularmente visita el centro en busca de apoyo
moral.
"La marginalización de las mujeres en nuestra sociedad es una
razón importante para que las mujeres lleguen [turn] a la prostitución.
En algunas familias, no se permite que la niña tome decisiones sobre
trabajo o estudio o que decida con quién casarse. Así que ellas huyen",
afirma Mansour.
Ella agregó que con frecuencia las niñas recurren a la escapatoria de
casa por los matrimonios forzados, que no es prohibido por la ley, o por
la falta de apoyo de los padres para la educación de las niñas y por el
trabajo forzado como sirvientas domésticas.
Entre tanto, quienes abusan regularmente no reciben castigo alguno.
Amal Ftouni, vicepresidente del Consejo Libanés para Resistir la
Violencia contra las Mujeres [Lebanese Council to Resist Violence against
Women], record cuando llevó a una víctima de violencia doméstica a la
policía: "Su cara estaba negra y azul por los golpes de su esposo.
Deberían ver las excusas que fueron presentadas para no levantar una
queja. No podían encontrar un pedazo de papel, el hombre que usualmente
toma los reportes no estaba ahí, sólo le dijeron que fuera a casa con su
marido."
Una mujer en el centro dijo que acabó en las calles luego de que su
papá intentó violarla. Muchas otras describieron cómo fueron obligadas
a trabajar como criadas que viven en su lugar de trabajo [live-in maids],
algunas menores de 10 años. La mayoría fueron abusadas sexualmente
cuando niñas. Una dijo que sus padres la vendieron a la edad de ocho
años para trabajar como sirvienta con una familia que la golpeaba y la
quemaba [beat and burned her].
Jaqueline dijo que se casó a la edad de 18 años para escapar de la
vida con una tía que deseaba que se prostituyera: "Ella dijo que
debería salir como ella y dormir con hombres del Golfo y sauditas por
dinero. No quería hacerlo," dijo ella.
Posteriormente, su marido se volvió violento, eventualmente
corriéndola de su casa y quedándose con sus cinco niños: "Trabajé
en un bar, vendiéndome a mi misma. Tuve un novio que se llevó todo el
dinero que había ganado," dijo ella, quien agregó que uno de sus
hijos ahora sigue el ejemplo de su padre y golpea a su propia esposa.
Discriminación Institucional
Un reporte de condena, de 2004, emitido por la organización Human
Rights Watch, con sede en Estados Unidos, sobre los derechos de las
mujeres en Medio Oriente notó que la inequidad [inequality] era
institucionalizada en Líbano, subrayando que los asuntos de familia
tienden a ser gobernados por códigos con base en la religión para el
comportamiento personal [religion-based personal-status codes]. "Muchas
de estas leyes tratan a las mujeres esencialmente como menores legales
bajo el cuidado eterno de los miembros masculinos de la familia"
["Many of these laws treat women essentially as legal minors under
the eternal guardianship of their male family members"] desveló el
estudio. "Le son negados los derechos iguales a las mujeres en
relación con los hombres con respecto al matrimonio, divorcio, la
custodia de menores y asuntos de herencia" ["They deny women
equal rights with men with respect to marriage, divorce, child custody and
inheritance."]
Estas nociones, el informe indicó, fueron apoyadas por las cortes de
lo familiar en la región que con frecuencia reforzan la primacía del
poder de toma de decisiones del hombre [primacy of male decision-making
power]. La discriminación legal, entre tanto, ponen a las mujeres en
riesgo de aumentar la violencia.
Aunque las mujeres libanesas pueden, en teoría, levantar cargos contra
los miembros violentos en su familia, los grupos pro-derechos dicen que
muy pocas mujeres que sufren abuso tienen el conocimiento de sus
privilegios legales. Muchas, aseguran, están demasiado temerosas del
divorcio, del ostracismo o de que sus hijos les sean retirados subraya el
informe. Para complicar las cosas, una percepción generalizada es que las
víctimas femeninas de violencia doméstica deben haber "pedido este
trato" [female victims of domestic abuse must have "asked for
it".]
En 2002, el Fondo de Población de Naciones Unidas llevó a cabo una
encuesta nacional, de tres meses de duración, en más de 1,400 mujeres en
edades de entre 14 y 80 años de edad. De estas, 494 -un 35 por ciento -
habían sido expuestas a algún tipo de abuso, mientras que 307 - 21 por
ciento - conocían a un miembro en su familia que había sido abusado. En
65 por ciento de los casos, los perpetradores fueron los esposos de la
víctima.
En 2005, la policía registró más de 2,844 reportes de violencia
doméstica contra las mujeres, incluyendo 31 casos de violación, 177
intentos de homicidio y 85 asesinato. Sin embargo, los grupos de mujeres
aseguran que estas cifras son subestimaciones enormes.
De manera paralela con la discriminación y la violencia, Hoda Kara,
directora de Dar al-Amal, cree que la prostitución también está en
aumento, aunque son inexistentes estadísticas precisas. "Debido a la
crisis económica aquí, las cosas están empeorando," dijo Kara,
quien continuó: "Si las dificultades económicas y sociales aumentan,
la prostitución y la delincuencia [juvenil] también aumentan. Si los
padres están en necesidad, ellos podrían vender a sus hijos para
trabajar - incluso para trabajar en la prostitución."
El año, Dar al-Amal countó 1,080 trabajadores sexuales [sex workers]
en Líbano, aunque se cree que muchos más trabajan sin ser descubiertos.
Al mismo tiempo, el desempleo y la privación económica [economic
deprivation] continúa rigiendo tanto la oferta como la demanda. "La
edad de matrimonio está aumentando porque los hijos no tienen el dinero
para comprar una casa," explicó Kara. "De manera que los
hombres están viviendo con sus familias por más tiempo y algunos
resuelven sus necesidades sexuales con prostitutas." [So men are
living with their families for longer and some solve their sexual needs
with prostitutes].
Para las mujeres que se ven forzadas a sí mismas hacia el comercio
ilícito [illicit trade], existe muy poca oportunidad de salir de esto.
"La situación económica es difícil para todos los libaneses. Para
muchos es muy dificil encontrar un trabajo -así que ¿cómo persuadimos a
que una prostituta deje de trabajar?"
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