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Salvando
una Iglesia Nazi, Arios en el Altar; Suásticas en las Campanas de la
Iglesia
HITLER'S LEGACY : PARISH TRYING TO SAVE NAZI ERA
CHURCH
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[Saving
a Nazi Church: Aryans on the Altar; Swastikas on the Church Bells],
por David Crossland in Berlin, SPIEGEL ONLINE, Traducción al castellano:
Enkidu
Una
parroquia protestante en Berlín se encuentra tomando por los cuernos un
dilema ético por medio de un llamado a conseguir fondos para salvar la última
iglesia nazi en Alemania [Germany’s last Nazi era church]. El
interior del edificio está lleno de símbolos del Tercer Reich. El
objetivo es convertirla en un lugar para la conmemoración.
El
Tercer Reich colapsó hace 61 años pero no sabrías esto si caminas al
interior de la Iglesia Memorial Martín Lutero [Martin Luther Memorial
Church] en Berlin. El recibidor severo es iluminado por un candelero
negro en la forma de una cruz de hierro del ejército nazi. El púlpito
tiene un gravado en madera de un Jesús musculoso que va al frente como líder
de un soldado Wehrmacht con casco y rodeado por una familia aria. La
fuente bautismal es resguardada por una estatua de madera de un miembro de
la división de tormenta [stormtrooper] de la unidad paramilitar
Sturmabteilung (SA), de Adolfo Hitler, quien se acomoda su gorra [clutching
his cap].
Frisos
que muestran al águila del Reich y cabezas con casco de los soldados han
sido grabados en un arco gigantesco de piedra que enmarca la cancillería
de la iglesia. El órgano fue utilizado en 1939 durante el rally de
Nuremberg [1935 Nuremberg rally] del Partido Nazi y según cuenta
la leyenda, la iglesia debía ser nombrada originalmente Adolfo Hitler. De
hecho, la única cosa que podría disgustar al Führer, si él mismo
inspeccionara el edificio ahora es la ausencia de suásticas – solían
haber muchas, pero han sido desgarradas de las paredes porque el símbolo
nazi ahora es ilegal en Alemania.
Las
campanas de la iglesia – que estaban también estampadas con suásticas
– se encuentran de la misma forma perdidas. Fueron retiradas y se
fundieron en 1942 para abastecer armas y municiones que eran muy
necesarias en ese momento.
Se
trata de la última iglesia que sobrevive en el país de la era Nazi con
un interior que aún es dominado por la presencia de símbolos fascistas.
Consagrada en 1935, dos años después de que Hitler asumiera el poder, su
exterior fue diseñado en el estilo Bauhaus en 1929, antes de que iniciara
el reinado de los nazis. Con azulejos café y cavernosa [Brown-tiled
and cavernous], es siniestra y carente de gracia, y sin embargo aquí
tuvieron lugar servicios religiosos hasta apenas hace un año, cuando la
iglesia fue considerada insegura porque los azulejos se están cayendo de
la fachada.
“Cuando
das los sermones en esta iglesia, tus palabras chocan con los símbolos a
tu alrededor,” dijo Isolde Böhm, decana de la parroquia a SPIEGEL
ONLINE, en traducción al castellano de © Enkidu. “Se trata de un
trabajo duro el hablar sobre la dignidad humana cuando estás
constantemente conciente de que tus alrededores evocan un sistema que
reprimió la dignidad. Algunas veces, tenía el sentimiento de que símbolos
sobrepasaban el poder de las palabras.”
A
pesar de los vestigios de nacismo en la iglesia, Böhm y otros sacerdotes
y parroquianos intentan recaudar los €3.5 millones de euros necesarios
para rescatar la iglesia del colapso. Es un dilema ético, pero uno que
consideran digno de atender. Aseguran que el edificio pudiese servir como
una advertencia a las generaciones futuras y como un recordatorio de cómo
la iglesia alemana se alineó por sí misma con los nazis en los 1930s.
A
principios de los 1930s, la iglesia protestante tuvo la influencia del
movimiento racista y fascista llamado “Cristianos Alemanes” [”German
Christians”] –bajo la denominación de “tropas de la tormenta de
Jesús” [”stormtroopers of Jesus”] por el líder del grupo y
fundador, el Reverendo Joachim Hossenfelder.
“La
gente que diseñó este interior deseaba mostrar que la religión y la
filosofía nazi podrían fusionarse en una. Pero no es posible,” dijo Böhm.
“La iglesia subraya un problema que la religión siempre tiene – la
necesidad de adaptarse a la cultura prevaleciente, y los peligros de
hacerlo.”
Ella
afirmó que se sintió aliviada que hasta el momento no había sido
descubierta por los neo-nazis como un lugar de peregrinaje.
Incluso
si la iglesia es reparada, nunca será utilizada para servicios regulares
porque no se le necesita. La gran nave es demasiado grande para las
congregaciones protestantes en la parroquia de Tempelhof al sur de Berlín.
Pero
Böhm dijo que podría ser utilizada para servicios religiosos especiales
en aniversarios importantes, tales como el del 27 de enero de 1945, la
liberación de los campos de la muerte de Auschwitz, o el 9 de noviembre
de 1938, los ataques a propiedades judías por todo Alemania – conocido
como “La Noche de los Cristales Rotos” [”Night of the Broken
Glass”].
La
ciudad carece de dinero en Berlín y la Iglesia Protestante ha rechazado
hacer algo excepto donaciones simbólicas, pero la parroquia regional
espera que el edificio será clasificado de manera oficial como un
monumento histórico. Eso haría más fácil ganar fondos de varias
fundaciones de memoriales [memorial foundations] tales como el que
administra el Memorial del Holocausto en el centro de Berlín o la prisión
de Plötzensee, donde casi 3,000 personas fueron ejecutadas por los nazis.
La
parroquia ha solicitado que dos historiadores realicen un plan que
presente la historia de la iglesia.
“La
única manera en que preservaremos la iglesia, es encontrando usos varios
y diferentes para ella,” dijo Böhm. “Espero que podamos conservar su
interior como una advertencia y apoyar esto con un centro de documentación.
Pero podría ser que sólo se convierta en una ruina y que las
generaciones que vienen decidan lo que hay que hacer con ella.”
“SAVING A NAZI CHURCH”, David Crossland in
Berlin, © SPIEGEL ONLINE 2006, Traducción al castellano: Enkidu
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