| Notas de estudio, condenan el abuso doméstico
[domestic abuse] de mujeres en Siria
Damasco, 13/04/2006 (IRIN/Traducción al castellano de © Enkidu): Una
de cada cuatro mujeres casadas en Siria es víctima de violencia
doméstica, notó un informe dado a conocer la semana pasada por el
Sindicato General Sirio de Mujeres [Syrian General Union of Women (SGUW)],
organizado [state-run] por el gobierno.
Acorde con el estudio, financiado por el Fondo de Desarrollo de las
Mujeres de Naciones Unidas [United Nations Development Fund for Women] (UNIFEM),
22 por ciento de mujeres casadas fueron agredidas verbalmente o
físicamente, con 50 por ciento de éstos casos citando verbal abuso y 48
por ciendo diciendo que fueron golpeadas. El informe de 60 páginas
también nota que 72 por ciento de mujeres agredidas fueron golpeadas por
un miembro hombre de la familia, tal como el marido, el padre o el hermano.
El estudio, que encuestó a casi 1,900 familias, señaló que las
mujeres fueron golpeadas para las razones que van desde descuidar los
deberes del hogar [neglecting household duties] hasta "bombardear a
los esposos con demasiadas preguntas".
Maya al-Rahbi, investigadora y activista a favor de los derechos de las
mujeres, dijo que las estadísticas sobre violencia doméstica eran "esperadas"
y llamo a realizar "esfuerzos por muchos canales para combatir el
fenómeno".
Rudaina Haider, activista por derechos civiles, mientras sugiere que
las cifras fueron incorrectamente altas, reconoció que la violencia
contra la mujer es algo bastante común. "Estamos ante la necesidad
de una cultura que promocione la conciencia sobre cuestiónes sociales",
dijo ella. "También tenemos que cambiar algunas de las leyes que
discriminan a las mujeres." Rudaina relacionó el problema del "temor
de los hombres a que las mujeres puedan usurpar sus puestos",
subrayando que con frecuencia las mujeres sirias han ocupado puestos
políticos importantes.
En décadas recientes, el número de mujeres nombradas en puestos
políticos ha aumentado considerablemente. En 2003, por ejemplo, las
mujeres ocuparon 30 curules de la Asamblea Popular, que tiene un total de
250 escaños -la mayor cifra en la historia. En la rama judicial, mientras
tanto, casi 20 por ciento de abogados son mujeres, mientras que hay
también algunas 150 jueces de sexo femenino. Más recientemente, Najah
Attar, escritora y el ex Ministra de cultura, fue nombrada Vicepresidente
adjunto [assistant vice president] en marzo, haciéndola uno de los
funcionarios públicos de sexo femenino de más alto rango en el mundo
árabe.
El estudio de SGUW fue publicado en el periódico del partido oficial
Ba'ath, primera vez en que este asunto delicado fue enfrentado en la
prensa pública. Bassam Qadi, quien supervisa un sitio web dedicado a
asuntos de mujeres, elogió el informe, llamándolo "el primer
reconocimiento oficial" del fenómeno.
Hasta hace poco, hizo notar Qadi, "La discusión de la violencia
doméstica contra las mujeres en la prensa oficial era un tabú".
Continuó explicando que una apertura reciente a la discusión del tema
había producido un "Plan Nacional para Defender a las Mujeres"
["National Plan to Defend Women"] como un punto de partida para
dirigirse al problema. El plan nacional tiene como objetivo educar a las
mujeres sobre sus derechos, establecer asociaciones de defensa de los
derechos de la mujer y reducir las tasas de desempleo del sexo femenino.
Acorde con al-Rahbi, el problema también deber ser enfrentado en el
nivel legal, al "establecer leyes que prevengan la violencia contra
las mujeres". En segundo lugar, las tradiciones que justifican o
apoyan la violencia contra la mujer deben ser recusadas. Definitivamente,
dijo ella, las mujeres deben ser educadas de manera adecuada para que sean
conscientes tanto de sus derechos como de la forma de conseguir y mantener
sus trabajos.
En un nivel legal, Seed Omar, abogada, señaló que ley siria no
reconoce los crímenes cometidos por miembros de la familia contra las
hijas, particularmente si se casan fuera de sus comunidades étnicas o
religiosas. Omar exigió enmiendas al código penal a fin de garantizar
castigos adecuados a los hombres que matan parientas de sexo femenino para
preservar el honor de la familia.
Hanaa Qaddourah, del SGUW, señaló que la violencia contra las mujeres
era más frecuente en el campo, donde "los hombres no son bien
educados [well-educated]y una mentalidad del machismo es común".
Añadió que, en zonas rurales aisladas, la tradición local tiende a
reemplazar los principios de la ley nacional.
Hanaa estuvo de acuerdo en que la raíz del problema es una falta de
conocimientos entre las mujeres, incluso las que han recibido educación,
sobre la ley. "Eso es el porqué SGUW ha asumido la responsabilidad
de educar a las mujeres sobre sus derechos", dijo ella.
Sin embargo, Hanaa hizo hincapié en que "golpear no ocupa un
lugar muy alto en el estudio -la reprensión y el regaño representan la
forma más común de violencia contra las mujeres".
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