| Turkmenistán: La libertad de los medios de
comunicación mientras un disidente recibe un reconocimiento
Ankara, 20 de abril (IRIN/Traducción al castellano de © Enkidu):
Grupos de defensa de Derechos Humanos han subrayado el asalto que se vive
en estos momentos a la libertad de expresión en la Turkmenistán
autocrática, esto en el marco del reconocimiento, el martes pasado, del
disidente y novelista turcomano Rakhim Esenov en Nueva York.
"Las personas de Turkmenistán están siendo marginadas del
derecho fundamental de recibir información e intercambiar ideas. Lo
anterior consigna al país a un estado de aislamiento e ignorancia y las
generaciones futuras continuarán pagando el precio", declaró el
miércoles Acacia Shields, en Nueva York, del grupo Human Rights Watch (HRW),
investigador senior sobre Asia Central.
"Los periodistas, los activistas pro-Derechos Humanos, cualquiera
que intenta ejercer su derecho a la libertad de expresión, está siendo
perseguido al punto de que son enviados a prisión donde corren el riesgo
de ser torturados o maltratados," declaró a IRIN en traducción al
castellano de Enkidu, Lydia Aroyo, oficial de prensa de Amnistía
Internacional (IA) para Europa y Asia Central, en Londres.
A Esenov se le concedió el Premio Barbara Goldsmith a la Libertad de
Expresión PEN 2006, otorgado por el PEN American Center, una
organización que promueve la libertad de expresión y es uno de los
organismos pro-Derechos Humanos más viejos del mundo.
El escritor de 78 años de edad, no cuenta con un libro publicado en su
natal Turkmenistán desde que el país ganó su independencia en 1991,
después del colapso de la Unión Soviética, aunque él fue un ex
corresponsal en la Turkmenistán soviética y ha sido el autor de más de
20 libros.
El continuó escribiendo luego de 1991 y en 1997 su novela "Ventsenosny
Skitalets" (El Trotamundos Coronado) fue prohibida y denunciada como
históricamente inexacta. En 1994, Esenov fue arrestado por tratar de
contrabandear copias en el estado centroasiático escasamente poblado.
Las autoridades turcomanas prohibieron al autor dejar el país para
recibir el premio, pero se le concedió una visado de salida después de
la presión internacional de grupos pro Derechos Humanos y de
diplomáticos.
"HRW está muy contento de que a Rakhim Esenov se le permitiese
viajar a Estados Unidos para recibir el Premio PEN. Sin embargo, nuestra
posición es que en principio él nunca debió haber sido detenido por las
autoridades", observó Shields. "También somos extremadamente
concientes que Rakhim Esenov no es el único escritor que ha sufrido
persecución de parte del gobierno de Niyazov".
IA ha dicho que las autoridades turcomanas han intensificado una
restricción sobre la libertad a los medios de comunicación desde un
supuesto atentado contra la vida del Presidente Saparmurat Niyazov en
2002. Todas las emisoras son controladas por el Estado y el gobierno
turcomano las usa como servicio de prensa oficial a fin de promover el
culto a la personalidad de Niyazov, indicó el grupo pro Derechos Humanos.
"Al sofocar los medios de comunicación, las autoridades están
intentando impedir que la información sobre violaciónes a los Derechos
Humanos salga del virtualmente país cerrado [virtually closed
country]", concluyó Aroyo.
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