| Los niños sufren por la escasez de entretenimiento, aseguran expertos de salud
Bagdad, 10 de julio de 2006 (IRIN/Traducción al castellano © Enkidu):
Bedi'a Mahmoud, de 20 años de edad, no tiene ninguna opcion para
entretenerse a no ser por ir al cine todas las semanas. "Los cines
son lugares muy malos, y algunas personas van allí para encontrar
prostitutas", dijo Mahmoud. "Pero incluso esto es mejor que
estar en casa escuchando los mismos argumentos políticos y religiosos."
De acuerdo con expertos de salud, la falta de entretenimiento es uno de
los problemas más grandes que afligen la juventud iraquí. "Los
iraquís tienen que ser cuidadosos en todo lo que hacen", aseguró
Maruan Abdullah, un portavoz para la Asociación de Psicólogos de Irak
[Association of Psychologists of Iraq]. "Están a menudo asustados de
que haciendo esto o aquello podrían estar en contra de las leyes
religiosas."
Mahmoud recordó un incidente reciente en el que él y sus amigos
fueron reprendidos por un grupo de extremistas islámicos por sentarse con
muchachas en un restaurante. "Cuando mi amigo trató de explicar que
sólo éramos amigos de la universidad, ellos le dispararon y lo mataron
[they shot him dead], luego nos advirtieron que seríamos el próximo si
no cambiábamos nuestras maneras", Mahmoud decir que.
Efectos Psicológicos
La Dra. Lamia'a Ibraheem, una psiquiatra del Ministerio de Salud,
señaló un incremento en el número de personas jóvenes que sufren de
depresión seria y de tensión [stress] desde el año pasado. Ibraheem
añadió que estos síntomas habían provocado, en algunos casos,
enfermedades cardíacas y pulmonares. "He encontrado cientos de casos
de personas que estaban psicológicamente estresadas debido a la falta de
entretenimiento para todos los géneros y edades", dijo ella.
Ibraheem continuó aseverando que la inseguridad constante que se ha
producido a raíz de la invasión y ocupación encabezada por Estados
Unidos del país, sólo ha empeorado un problema que ya estaba presente
durante el régimen del ex Presidente Saddam Hussein. "Durante el
tiempo de Saddam Hussein, habían pocos lugares para que nosotros
tuviéramos diversión", explicó Hiba Rabia'a, una de las pacientes
de Ibraheem quien ha estado sufriendo de ataques de depresión desde que
presenció la muerte de un amigo suyo a manos de fanáticos religiosos.
"Pero al menos estábamos seguros, y no teníamos miedo de reunirnos
con nuestros amigos."
El Irak de hoy tiene pocos lugares disponibles para la diversión del
público. La capital se jacta de contar con diez cines que proyectan
películas viejas y dos parques públicos en ruinas, mientras que en
general, los restaurantes cierran a las 8:00 p.m. También hay dos clubes
nocturnos, pero están a punto de ser cerrados después de haber recibido
amenazas de parte de extremistas religiosos. Mientras que hay dos
compañías de teatro troupe que trabajan con niños en Bagdad, ambas han
recibido amenazas de extremistas.
Los niños, mientras tanto, expresan exasperación. "Yo necesito
salir, yo necesito tener aire fresco, necesito jugar", señaló Barak
Muhammad, de 13 años de edad. "Prefiero que me maten teniendo
diversión que muriendo en mi casa entre estas cuatro paredes."
Ibraheem advirtió sobre las consecuencias psicológicas posibles si la
situación no mejora. "Es un problema crítico", dijo ella.
"Si continúa, podría causar retraso mental [retardation] o
depresión incurable."
Los niños sufren
Sin embargo, los niños pequeños están siendo los más afectados por
la escasez de diversión. "Estoy triste porque ahora estamos en las
vacaciones de verano", dijo Mounir Zuheir, un niño de diez años
residente Mounir Zuheir de Bagdad dijo. "En la escuela nos
divertíamos -pero ahora mis padres temen dejarme jugar fútbol fuera de
mi casa."
Mientras Zuheir sufre de ataques regulares de depresión, su madre ha
rechazado la sugerencia de un psiquiatra para llevarlo a jugar a lugares
públicos, ella asegura que no lo expondrá a él al peligro. De acuerdo
con Ibraheem, sin embargo, tal grado de "sobreprotección"
también puede tener efectos negativos en el menor y hacer que el proceso
de aprendizaje sea más difícil cuando él o ella regresen a la escuela.
"Las vacaciones deben ser una ocasión para que los niños jueguen",
afirmó Saleh Muhammad, un portavoz de la Asociación Salven a los Niños
[Save the Children Association], con sede en Baghdad. "Pero en Irak
está como la prisión, porque los niños son tan sobreprotegidos por sus
padres. Si la seguridad no mejora, la salud mental de los niños va a
ponerse peor cada día."
AS/AR/AM/AVS-Enkidu
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