Dr. Strangelove
- Dr. Amorextraño
Cómo
es que los Alemanes Dejaron de Preocuparse y Amaron la Bandera
Por Michael Sontheimer en
Berlin (Traducción al
castellano © Enkidu)
Alemania
está inundada en un mar de banderas negras, rojas y doradas. Pero esto no
debería ser confundido con ningún tipo de patriotismo acendrado. Para la
juventud alemana, la bandera alemana se ha convertido en el último
accesorio de la fiesta [ultimate party accessory] durante la Copa Mundial.
 |
|
DDP
El
diario alemán de circulación masiva Bild llama a la bandera:
"Negra, Roja y Caliente" ["Black, red
and horny."]
|
Stefan
Wolter es un verdadero habitante de Kreuzberg [Kreuzberger]. Por más de
25 años, este carpentero de 45 años de edad ha vivido en una casa
habitada de manera ilegal en el distrito de Berlin enunciado. Se trata de
un vecindario que es punto de fusión y reune a la comunidad inmigrante más
importante de Berlín con el sitio donde converge lo más vibrante y
alternativo de la ciudad.
Cuando
Wolter primero llegó al vecindario occidental de Berlín en 1980, pasaba
su tiempo ocupando departamentos de manera ilegal y chocando con los policías
como un anarquista callejero, soñando que esto lo convertiría en una
isla liberada de la cultura alternativa en una ciudad que se estaba siendo
invadida por el capitalismo feo. En ese entonces, él solía escuchar
bandas de rock punk, como Slime, cuya letra de canción más pupular era
"Alemania debe morir para que nosotros podamos vivir"
["Germany has to die so that we can live"].
A
casi tres semanas encantadoras
dentro de la Copa del Mundo, tales expresiones de odio contra nuestra
propia nación parecen un recuerdo bizarro de un pasado distante. La
fiebre de la Copa del Mundo y la actuación del equipo nacional alemán --que
ha sido brillante hasta el momento-- ha tomado a la nación entera,
especialmente a su juventud.
Incluso
en el corazón de la alternativa Kreuzberg, es imposible volver la cara
sin ver la bandera negra, roja y dorada. Se encuentra en todos los tamaños
y puede ser vista fuera de las ventanas, las tiendas y los automóviles.
Los turcos y otros inmigrantes que viven en el distrito cuyo equipo
nacional falló en la calificación para la Copa del Mundo están
adoptando a Alemania como símbolo nacional. Esto, por supuesto, es un
gesto altamente conciliador en un país que es actualmente haciendo una
profunda búsqueda de su alma [deep soul-searching] sobre la integración
y su relación con los inmigrantes. Se dice con frecuencia que Kreuzber
cuenta con la concentración más importante de residentes turcos en
cualquier parte fuera de Turquía.
Como
muchos otros disidentes de su tiempo, han pasado años desde que Wolter
discutía con la policía en las calles. Con todo, a él no le gusta nada
esta marea de la bandera. "El nacionalismo, especialmente el
nacionalismo alemán," asegura él, en traducción al castellano de ©
Enkidu, "fue la raíz de las catástrofes del siglo XX."
Por
supuesto que Wolter podría
estar sobreactuando un poquito. El renacimiento actual de la bandera
alemana tiene muy poco, si algo, que ver con la política. Y de verdad no
tiene nada que ver con el militarimo fatal prusiano y alemán que llevó a
las Dos Guerras.
La
generación siguiente
A
unos kilómetros , Sarah Kellner está cubierta en un sarong negro, rojo y
dorado cerca de la Puerta de Brandenburgo, donde cada día tantos como un
millón de almas sin boleto han venido a disfrutar los partidos de la Copa
del Mundo serie
Alguno kilómetro de distancia, Sarah Kellner está cubierta en un
sarong negro y rojo y oro cerca de la Puerta de Brandenburgo, donde todos
los días no menos de un millón almas sin boleto han llegado a disfrutar
los partidos de Copa del mundo en una serie de pantallas de Jumbotron.
"Para serle sincero, me gustan principalmente los colores", dijo
la estudiante de 18 años, antes de añadir rápidamente que no ve en su
acción algo patriótico. "Eso suena pasado de moda de todos modos",
dijo ella. "Alemania todavía es un país decente."
Los colores nacionales de Alemania no han
estado restringidos a la bandera - usted puede encontrarlos en sombreros,
gorras, bufandas, pestañas falsas, pelucas, bikinis y casi cualquier otra
cosa que usted podría encontrar en una fiesta en una playa de verano. El
periódico Bild, tabloide nacional alemán provocador, ha rebautizado la
bandera tricolor como "Schwarz, rot, geil", esto es "negra,
roja y caliente [horny]."
Esto representa un cambio sísmico en las actitudes hacia la bandera
nacional y ha dado lugar a un encuentro fresco para meditar la identidad
nacional alemana. No hace mucho tiempo, el amor recién descubierto por la
bandera habría sido inimaginable para la mayoría de los alemánes - fue
un símbolo que sólo los conservadores o los extremistas de ala derecha
podrían aceptar. Cuando un millón personas se reunieron en el centro de
la ciudad de Berlín de celebrar la reunificación de Alemania del Este y
del Oeste en octubre de 1990, las únicas personas que podían ser vistas
marchando con banderas eran unos pocos cabezas rapadas [skinheads] y
neonazis. Los izquierdistas y los liberales solían burlarse de los
colores nacionales como "Negro, rojo, mostaza". Y cuando
viajaban a países como Estados Unidos, Suiza o Dinamarca -donde las
banderas estar orgullosamente en exhibición en muchos jardínes de las
casas- ellos eran orgullosos de haber superado lo que pensaban eran las
actitudes nacionalistas anticuadas.
Pero la bandera alemana ha sido resucitada ahora y reclamada como un símbolo
positivo del fervor de los seguidores del fútbol. Con banderas que salen
volando de los estantes y las tiendas donde se están acabando, los
importadores y las fábricas de banderas alemanas son incapaces de cubrir
la demanda en crecimiento. Junto con las cervecerías, se han convertido
en los mayores ganadores de la Copa del mundo. Parte del éxito ha sido
alimentada por las clases políticas del país, quienes fueron rápidas en
aceptar la alza rápida de la bandera. El Presidente alemán Horst Köhler
elogió el comportamiento hacia la bandera como "una señal de la
normalización adicional". E incluso Gregor Gysi -el líder
intelectual del partido sucesor de los ex comunistas de la Alemania
Oriental- dio la bienvenida a una "nueva generación que, cuando se
refiere a la nación alemana, no es tan minusválida como mi generación."
|
Un
cuento de hadas se hace realidad: los alemánes aprenden a
querer a su país.
Haz
click en la imagen para iniciar la galería de imágenes (7
fotos).
|
En última instancia, el amor recién descubierto de Alemania para con
la bandera es cuestión de edad. La generación que creció en la Alemania
nazi no quería ver otra bandera por el resto de sus días. Sus niños
también experimentaron de primera mano las consecuencias que el
nacionalismo agresivo de Alemania tuvo en el país y el mundo. Mientras se
enfrentaban de manera crítica el pasado nazi del país, se volvió
imposible que ellos desarrollaran una actitud positiva hacia la bandera o
el himno nacional.
Pero Sarah Kellner, como la mayoría de adolescentes de hoy, tienen una
perspectiva completamente diferente. Aunque ella está profundamente
consciente del Holocausto, el pasado horrendo no influye en su perspectiva
de la Alemania contemporánea. "Si los brasileños, los italianos y
todos los demás enarbolan sus banderas y muestran sus colores, entonces
¿por qué nosotros los alemánes no deberíamos poder hacer lo mismo?",
pregunta ella.
Afuera en las festividades de los aficionados, nadie parece molesto por
las hordas de adolescentes alemanes que se divirten orgullosamente en
negro, rojo y dorado. El hecho de que los seguidores provenientes de otras
partes del mundo han estado apilando elogios sobre los alemánes por ser
anfitriones tan amigables y provechosos de la Copa del Mundo, han hecho
mucho para reforzar la autoestima y la confianza nacional que habían sido
algo débiles por mucho tiempo. El torneo del fútbol también está
ayudando a Alemania a perder una imagen que le había atormentado -el
estereotipo infundado y anticuado de los hunos a paso de la oca sin algún
sentido del humor-. El periódico "El Mundo" de España
probablemente lo dijo mejor con este titular reciente: "Alemania se
enamora de Alemania."
¿Cuánto tiempo durará la fiesta de presentación en sociedad de la
Nueva Alemania? ¿Y qué ocurrirá si el equipo alemán pierde ante los
astutos argentinos en el cuarto de final del viernes? ¿El gran partido se
convertirá en una resaca? Probablemente no. Por lo menos un poco de
euforia de la Copa del mundo debe sobrevivir a través del verano. Pero
esperemos hasta el otoño, cuando las hojas de los árboles caen y los
cielos sobre Berlín se tornan grises. Incluso si la Copa del Mundo provee
el 0.3 por ciento de impulso a la economía como han pronosticado los
economistas, los problemas estructurales y el deprimente desempleo masivo
de Alemania no pueden ser pateados por los futbolistas. La Canciller
[Chancellor] Angela Merkel y su gran gobierno de coalición tomaron un
riesgo muy importante al aprobar el impopular aumento de impuestos este
mes mientras la mayoría de alemánes eran cautivos por la manía del fútbol.
En algún momento, las masas tendrán una sorpresa desagradable.
Ése es, con tristeza, el punto en el cual la actual burbuja del
optimismo del país es probable que reviente. Con todo, las dificultades
crecientes [growing pains] de una Alemania reunida no deberían eclipsar
la lección positiva e instructiva que la Copa del mundo nos enseñó: a
saber, que en la Nueva Alemania, agitando la bandera negra, roja y oro, de
ninguna manera indica cualquier tipo de regreso a un pasado problemático.
© SPIEGEL ONLINE 2006 /Traducción
al castellano © Enkidu.
|