Consejo de ONU
condena a Israel
Por Gustavo Capdevila
GINEBRA, 11/08/2006 (IPS) - El Consejo de Derechos
Humanos de la ONU emitió una enérgica condena a Israel por las
violaciones de esas garantías y por las infracciones al derecho
internacional humanitario que comete en el marco de sus operaciones
militares en Líbano.
El máximo cuerpo especializado en esta materia de la
ONU (Organización de las Naciones Unidas), que sostuvo este viernes una
sesión especial para analizar ese aspecto del conflicto en Medio
Oriente, resolvió también enviar una comisión de alto nivel a la zona
para investigar "los ataques y matanzas sistemáticos de civiles (perpetrados)
por Israel en Líbano".
La resolución fue aprobada por 27 votos a favor, 11 en contra y ocho
abstenciones. La delegación de Djibouti estuvo ausente durante la
votación. Los votos contrarios al proyecto provinieron de los países
de la Unión Europea miembros del Consejo, más Canadá, Japón y
Ucrania.
El flamante organismo integrado por 47 países miembros de la ONU reclamó
a Israel el acatamiento escrupuloso de sus obligaciones contraídas bajo
el derecho internacional humanitario, que regla las conductas de los
beligerantes durante los conflictos y el trato a heridos, prisioneros y
no combatientes.
Pero en este punto, el Consejo introdujo a último momento una enmienda
al proyecto de resolución auspiciado por los países islámicos más
China, Cuba y Rusia. El párrafo agregado demanda a "todas las
partes involucradas" que respeten esas normas humanitarias y se
abstengan de emplear la violencia contra civiles.
Esa fue la única alusión del texto al grupo armado libanés Hezbolá (Partido
de Dios), pro sirio, que combate contra las tropas israelíes invasoras
en el sur del Líbano y ataca con cohetes las poblaciones del norte del
ese vecino país.
El resto de la resolución condenó las acciones militares israelíes,
como los bombardeos masivos contra poblaciones civiles, en especial las
matanzas de Qana, Maruain, Al Dueir, Al Qaa, Chiyah, Ghazieh y otras
localidades de Líbano.
El Consejo sostuvo que esos ataques causaron miles de muertos y heridos,
principalmente entre niños y mujeres, y el desplazamiento de un millón
de personas.
La decisión censuró los bombardeos de vitales infraestructuras civiles
que han causado amplia destrucción y daños cuantiosos a las
propiedades públicas y privadas.
La comisión investigadora deberá examinar, además de los ataques y
matanzas de civiles en Líbano, los tipos de armamentos empleados por
Israel y su apego o no a las normas internacionales.
La misión, que deberá integrarse con relatores especiales del sistema
de derechos humanos de la ONU y expertos en derecho humanitario
internacional, demandará un gasto de 420.000 dólares, estimaron
funcionarios de la oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas
para los Derechos Humanos.
El Consejo, que se encuentra aún en etapa de rodaje pues fue creado en
marzo y sostuvo su primera sesión del 19 al 30 de junio, fue puesto a
prueba esta semana con el debate sobre esa faceta del conflicto en Medio
Oriente, una de las cuestiones más controvertidas en la materia de
derechos humanos.
Al cuerpo antecesor del Consejo, la Comisión de Derechos Humanos,
desaparecida en junio pasado, los países occidentales le reprocharon
por sus resoluciones "desequilibradas" que siempre terminaban
condenando a Israel.
En esta ocasión, el debate del nuevo Consejo se planteó en términos
muy parecidos, con un texto de resolución que concentró todas las
recriminaciones en Israel. Por ese motivo, los países miembro que
pertenecen a la Unión Europea y otros del grupo occidental rechazaron
la iniciativa de las naciones islámicas.
La representación de Finlandia dijo en nombre del bloque europeo que el
debate no era cabal, porque el proyecto de resolución sólo se refería
a las preocupaciones de una de las partes en el conflicto.
Francia manifestó que hubiera preferido una resolución consensuada y
rechazó el texto por su carácter "unilateral, tanto en el fondo
como en la manera en que fue elaborado".
Suiza intentó hasta el último momento conseguir un entendimiento entre
las partes. Al fracasar su iniciativa en favor de un consenso, la
delegación suiza optó por abstenerse.
Eric Sottas, director de la Organización Mundial contra la Tortura (OMCT),
comentó que "en presencia de una guerra es vana la búsqueda de un
consenso". En cambio, el experto independiente estimó que el
Consejo debe desempeñar un nuevo papel que favorezca el logro de
resultados concretos.
Con ese propósito, el Consejo debería evitar las resoluciones "retóricas
y desequilibradas" que anteriormente desacreditaron a la Comisión
de Derechos Humanos, dijo Sottas.
Para ello, el organismo tendría que atenerse a su especificación, que
es la de asegurar que todas las partes respeten los derechos humanos y,
en caso de conflicto, todo el rigor del derecho humanitario, insistió.
Sin embargo, el representante de Irán, Alireza Moaiyeri, advirtió de
que no hay lugar para otro debate que no sea un llamado del Consejo de
Derechos Humanos de la ONU a establecer un cese del fuego inmediato e
incondicional en el Líbano y una investigación internacional sobre
"las continuas matanzas de Israel en Líbano".
El delegado de Israel, Itzhak Levanon, preguntó por qué no se reclaman
investigaciones de "las atrocidades cometidas por Hezbolá, Siria a
Irán".
El representante del Congreso Judío Mundial, Lior Herman, sostuvo que
el judaísmo, al igual que el islamismo, se fundan en "la santidad
de la vida humana y en la dignidad del hombre". Esos principios se
aplican también al millón de israelíes que viven en refugios
antibombas para eludir los miles de cohetes de Hezbolá, dijo.
Herman afirmó ante el Consejo que los mismos valores amparaban a "los
85 inocentes asesinados en el ataque de Hezbolá contra la sede de la
comunidad judía argentina, en Buenos Aires, hace 12 años".
Los cinco países latinoamericanos que votaron a favor de la iniciativa
(Argentina, Brasil, Ecuador, Perú y Uruguay) reclamaron que
"Israel y Hezbolá deben abstenerse del uso de la fuerza y
garantizar la protección de la sociedad civil". El restante país
de la región miembro del Consejo, Guatemala, se abstuvo en la votación.
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