Musulmanes bajo
sospecha
Por Sanjay Suri
LONDRES, 11/08/2006 (IPS) - - El arresto de 19
hombres, acusados por la policía de una conspiración para detonar
aviones en vuelo de Londres a Estados Unidos, echó una sombra de
sospecha sobre toda la comunidad musulmana de Gran Bretaña.
La dramáticamente difundida información sobre la caída
de la supuesta red terrorista llevó a la cancelación de numerosos
vuelos comerciales el jueves. Muchos aún no habían partido del
aeropuerto este viernes. A los pasajeros se les restringió al mínimo
el equipaje de mano a bordo.
El alcance de las medidas de seguridad acaparó el espacio de los medios
de prensa, al tiempo que caían nuevas sospechas sobre los dos millones
de musulmanes que viven en este país de 59 millones de habitantes.
Los conspiradores fueron detenidos en High Wycombe, cerca de Londres, y
en Birmingham, unos 160 kilómetros al norte de la capital. La mayoría
de las redadas se registraron en zonas musulmanas de clase media.
Pocos días antes de los arrestos, el policía musulmán de mayor rango
en Gran Bretaña, Tarique Ghafur, advirtió que los jóvenes de
comunidad se sentían acosados por las fuerzas de seguridad a raíz de
investigaciones por supuestas actividades terroristas..
Ghafur dijo en una reunión de la Asociación de Policías Negros que
los musulmanes eran con frecuencia detenidos y registrados al amparo de
las leyes que determinaron nuevas facultades para los agentes. Esos
registros "se basan más en la apariencia física que en el trabajo
de inteligencia", afirmó.
"Los jóvenes nos dicen todo el tiempo que no los respetan, no los
tratan con dignidad, que los tratan de 'paki'", término peyorativo
en Gran Bretaña para los pakistaníes, dijo a IPS el líder del
comunitario Instituto Musulmán, Ghiyasuddin Siddiqui.
"Nuestros muchachos tienen pasaporte británico, pero ¿de qué les
sirve si son tratados así?", agregó.
Muchos musulmanes tienen dudas de que la policía tenga evidencias
suficientes para el arresto de los 19 supuestos conspiradores.
"Primero los arrestaron, y sólo después nos dicen que comenzaron
a buscar evidencias", sostuvo Siddiqui. "De todos modos, la
publicidad ha sido perjudicial."
Miembros de la comunidad recordaron que un musulmán de 23 años recibió
un tiro en el pecho en una redada policial en su vivienda, en el este de
Londres, en junio. El joven era sospechoso de la fabricación de
explosivos.
Un registro realizado durante cuatro días por 250 policías armados
dentro de la casa terminó sin constatar nada.
"Quién sabe lo que la policía encontró en esas casas", dijo
a IPS Sultan Miah, dirigente del gobernante Partido Laborista en
Walthamstow, barrio del este de Londres, donde se realizaron 11 de los
19 arrestos.
"Están hablando de explosivos líquidos. Tendrán que mostrarnos
lo que encuentren. No sabemos nada, nadie en nuestro barrio o en nuestra
mezquita sabe nada. Y aun así nos ven a todos como si fuéramos
terroristas. Los medios son especialmente perversos", se lamentó
Miah.
Los musulmanes están a la defensiva desde los atentados del 7 de julio
de 2005, cuando cuatro jóvenes suicidas mataron a otras 52 personas. El
aniversario de ese luctuoso hecho desató el mes pasado controversias
que tienen eje en la comunidad musulmana local.
Una encuesta difundida por el diario The Times indica que más de uno de
cada 10 musulmanes entrevistados creen que los terroristas que se
inmolaron el 7 de julio deben ser considerados "mártires".
Eso representaría que unas 200.000 personas piensan así.. "Justo
cuando comenzamos a recuperarnos del 7 de julio, ese informe sembró
nuevas sospechas en la cabeza de la gente", dijo Miah. "Y
ahora llegan estas noticias de la conspiración. La vida de los
musulmanes se está volviendo muy, muy difícil en Gran Bretaña."
Pocos dudan que la gran mayoría de los musulmanes en Gran Bretaña se
oponen al terrorismo, pero la minoría que, en el mejor de los casos,
simpatiza con los medios violentos parece ser bastante significativa,
como sugiere e estudio de The Times y, ahora, los informes policiales
sobre l supuesta conspiración.
El prejuicio contra toda la comunidad es creciente, lo cual, a su vez,
es usado por organizaciones terroristas para reclutar jóvenes, según
dirigentes musulmanes.
"Los jihadis (defensores de la guerra santa, o jihad) logran
convencer a muchos jóvenes de que la guerra contra el terrorismo es una
guerra contra el Islam", explicó Siddiqui.
"Eso afecta a todos, aun aquellos que son pacíficos y que quieren
vivir en paz. Durante mucho tiempo, muchos musulmanes comenzaron a salir
del gueto, y todo esto los está trayendo de vuelta", agregó.
Las últimas noticias emiten otro mensaje: que muchos otros
conspiradores están preparados para inmolarse en misiones terroristas
suicidas.
La policía se lanzó al reclutamiento de agentes de inteligencia para
vigilar grupos sospechosos de terrorismo. Las frencuentes operaciones de
búsqueda, lejos de lograr su objetivo, podrían estar provocando más
hostilidad, según expertos.
"Sólo podemos esperar que la cordura prevalezca. El tipo de
prejuicios que se están consolidando llevan a cada vez más y más jóvenes
musulmanes a pensar que son vistos como terroristas. Eso será muy dañino
para la comunidad", concluyó.
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