| Movilización de la nación
Mapuche
Se reorganiza movimiento por mapuches presos
por Daniela Estrada
SANTIAGO, 15/09/2006 (IPS) - Las comunidades
mapuches volverán a movilizarse dentro y fuera de Chile por los tres
comuneros y una activista que permanecieron 67 días en huelga de hambre
este año, y que esperaban la aprobación de un proyecto de ley que les
concediera la libertad condicional, el cual fue rechazado por el Senado.
"El único responsable de las consecuencias de estas movilizaciones
va a ser el gobierno de Chile", declaró a IPS Domingo Marileo,
miembro del comité político por la vida y la libertad de los presos
políticos mapuches, quien no descarta que los cuatro huelguistas
decidan reponer su radical protesta ante el fracaso de las iniciativas
legales para sacarlos de la cárcel.
Juan Huenulao, Patricia Troncoso y los hermanos Patricio y Jaime Marileo,
recluidos desde 2001 en la prisión de Temuco, capital de la austral
región de la Araucanía, cumplieron una huelga de hambre durante 67 días
entre marzo y mayo de este año.
Los indígenas, ahora en otra prisión de la región, manifestaron de
esa manera su rechazo a la sentencia judicial que los condenó a 10 años
y un día de reclusión y al pago de más de 800.000 dólares por el
delito de incendio terrorista, del que se declararon inocentes.
El incendio en diciembre de 2001 destruyó 100 hectáreas de una
plantación de pinos en el predio Poluco Podenco de la empresa Forestal
Mininco, en la comuna de Ercilla, cercana a Temuco. Para juzgar a los
inculpados, el gobierno del entonces presidente Ricardo Lagos
(2000-2006) invocó la ley antiterrorista de la dictadura militar de
Augusto Pinochet (1973-1990) y modificada bajo la transición democrática.
Luego de una campaña nacional e internacional en reclamo de la libertad
de los presos --en la cual el escritor portugués y premio Nobel de
Literatura, José Saramago, pidió a la presidenta chilena Michelle
Bachelet una "solución"--, el gobierno accedió a ponerle
suma urgencia a un proyecto de ley que hubiera permitido liberar a los
condenados.
Pero este miércoles, y después de varios aplazamientos, el Senado
rechazó por 20 votos en contra, 13 a favor y dos abstenciones, la
iniciativa legal que modificaba el decreto de libertad condicional,
presentada por los senadores Alejandro Navarro y Juan Pablo Letelier,
del Partido Socialista (PS), y Guido Girardi, del Partido Por la
Democracia (PPD), los tres oficialistas.
Todos los senadores de la oposición derechista, agrupados en los
partidos Renovación Nacional (RN) y Unión Demócrata Independiente (UDI),
se pronunciaron contra el proyecto. A ellos se sumaron tres senadores
del oficialista Partido Demócrata Cristiano (DC). A favor sólo lo
hicieron legisladores del bloque gobernante, mientras que otros dos
senadores de la DC se abstuvieron.
"Esta fue la crónica de una muerte anunciada", dijo a IPS
Richard Caifal, del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas,
ya que el proyecto presentado por los senadores Navarro, Girardi y
Letelier estaba mal redactado y seguramente iba a ser objetado por el
Tribunal Constitucional (TC).
Caifal explicó que después de cuatro meses de infructuosas
negociaciones, el pueblo mapuche está sumamente decepcionado con el
gobierno, ya que éste se comprometió a buscar la fórmula necesaria
para dejar en libertad a los indígenas. Confiando en ello, los
comuneros y la activista optaron por deponer la huelga de hambre que los
mantenía al borde de la muerte.
Al finalizar la sesión, el senador Navarro señaló que la iniciativa
intentaba "remediar" el grave error político de haber
aplicado la ley antiterrorista a este caso, "porque está
claramente establecido, incluso por tribunales chilenos, que no hay
asociación ilícita ni hay acto terrorista en el caso de los comuneros
mapuches, a quienes se buscaba beneficiar" con el proyecto.
El legislador pronosticó que la errónea decisión del gobierno del ex
presidente Lagos "le va a costar caro al país en materia
internacional y, lamentablemente, va a estar asociada sin duda a
elementos de movilización social porque es un portazo en la cara para
quienes buscan la pacificación en la Araucanía".
Más aún, el senador democristiano Jorge Pizarro, quien se abstuvo en
la votación de este miércoles, criticó la ausencia del ministro de
Justicia, Isidro Solís, en el debate de la cámara alta, considerando
que "el gobierno había quedado en hacer una serie de indicaciones
que mejoraran el proyecto" y que no fueron efectuadas.
Como "no hubo coordinación, presencia del gobierno, ni decisión
del Ministerio de Justicia en una materia tan delicada, yo me abstuve",
explicó el legislador.
Caifal dejó al descubierto la poca voluntad y desprolijidad
gubernamental en este caso. "Luego de aceptar, en una primera
instancia, ponerle suma urgencia al proyecto de ley presentado por el
senador Navarro, el Ejecutivo consideró que la iniciativa contenía
ciertos vicios y que sería rechazada por el TC, por lo que planteó en
su reemplazo modificar la ley antiterrorista", relató.
Pero, a las pocas semanas, el gobierno cambió de parecer y manifestó
que esa alternativa tampoco era viable, acotó el también portavoz de
la Alianza Territorial Wenteche. De esta forma, la administración de
Bachelet optó por reponer el imperfecto proyecto de ley de Navarro,
rechazado este miércoles.
"El comité político por la vida y la libertad de los presos políticos
mapuches, al que asesoré jurídicamente, presentó una serie de
indicaciones para mejorar los dos proyectos, pero no fue escuchado",
indicó Caifal.
El representante del Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas,
con sede en la ciudad de Temuco, cree que esto fue resultado de la campaña
en contra del movimiento indígena realizada por la oposición
derechista, amparada por parlamentarios del DC.
Sergio Laurenti, director del capítulo chileno de Amnistía
Internacional (AI), señaló a IPS que es muy decepcionante que se no
haya logrado solucionar la situación de los presos mapuches y que el
problema de fondo radica en la aplicación de la "inconstitucional
e irregular" ley antiterrorista.
"Me temo que se esté arrinconando al gobierno desde la oposición
para que se tomen otras medidas más cómodas, como el indulto, que no
es una medida que apoyemos ni recomendemos", declaró Laurenti,
quien advirtió que es probable que recrudezca la violencia, por lo que
el gobierno tiene que actuar de forma urgente.
"No hay una política indígena en el país. El gobierno está
dando palos de ciego", graficó Caifal, mencionando la grave
situación que se vive en la localidad de Temucuicui, ubicada en la
comuna de Ercilla, novena región, donde las comunidades mapuches
denuncian constantes y violentos allanamientos de fuerzas especiales de
Carabineros (policía uniformada).
En Nueva Imperial, también en la novena región de la Araucanía, el 27
de agosto murió un agricultor mapuche de 71 años, mientras que sus dos
hijos quedaron heridos, cuando la policía repelió a balazos el
supuesto robo de animales que el grupo estaba cometiendo.
Marileo considera que es hora de que el pueblo mapuche tenga su propia
voz política, dado que ya no confía en la coalición de
centroizquierda que gobierna el país hace 16 años. "Tiene que
abrirse un proceso democrático, una alternativa a este sistema al que
no le interesa la vida de las personas", afirmó el dirigente indígena.
Por eso, las entidades mapuches convocarán a todos los sectores que se
sientan excluidos y discriminados por el sistema, muchos de los cuales
ya se encuentran movilizados, como los estudiantes secundarios, los
profesores y los sindicatos de la salud, para crear una gran plataforma
de cambio, dijo.
Según el censo de 2002, casi 700.000 personas --4,6 por ciento de la
población chilena-- pertenecen a diversas etnias, entre las que se
destaca la mapuche, que constituye 87,3 por ciento de esas minorías.
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