Heloísa Helena de Moares Carvalho y una
izquierda agresiva en Brasil
Por Mario Osava
RÍO DE JANEIRO, 18/09/2006 (IPS) - Una mujer pequeña
y en apariencia frágil, pero de discurso encendido, compite por la
presidencia de Brasil con las banderas en alto de la izquierda, que dice
fueron arriadas, en la ética y la política, por el presidente Luiz Inácio
Lula da Silva y su Partido de los Trabajadores (PT).
Heloísa Helena de Moares Carvalho se destaca por sus
manifestaciones agresivas en una campaña electoral que permanece tibia
a dos semanas de los comicios, aunque estén en juego el gobierno
nacional, la gobernación de los 27 estados del país y los parlamentos
federal y estaduales.
Candidata del nuevo y aún minúsculo Partido Socialismo y Libertad (PSOL),
cuya fundación lideró en junio de 2004, esta senadora desde 1999 también
sorprende por haber alcanzado en las encuestas de julio pasado el 10 por
ciento de intención de voto de los consultados.
Esos resultados amenazaron con enturbiar la disputa polarizada hasta
pocas semanas atrás entre Lula y su principal opositor, el socialdemócrata
Geraldo Alckmin.
"Estaré en la segunda vuelta", aseguró en rueda de prensa
con corresponsales extranjeros este lunes, aunque las consultas de opinión
posteriores a julio también marcan un estancamiento en las preferencias
de los ciudadanos en cerca de nueve por ciento de los entrevistados, al
igual que pone en posibilidad de reelección a Lula ya en la primera
vuelta electoral del 1 de octubre.
El PT es hoy rehén de una dirección "palaciega capaz de liquidar
a quienes se opongan a sus planes de poder", dejó de ser un
partido de izquierda y se convirtió en "casi una organización de
bandidos", aunque muchos de sus militantes sigan sintiéndose
"de izquierda, socialistas y honestos", creyendo que se puede
luchar adentro del partido por sus ideas, sentenció.
Sus ataques recuerdan los escándalos de corrupción que el año pasado
dieron por tierra con la dirección del PT y con algunos ministros,
acusados de participar en un sistema de soborno de parlamentarios
aliados para asegurar sus votos en cuestiones de interés del gobierno,
además de otros casos que comprenden incluso el misterioso asesinato de
un alcalde.
Heloísa Helena, como es más conocida, fundó el PSOL seis meses después
de ser expulsada del PT junto con tres diputados, acusada de violar la
disciplina partidaria, al votar leyes contra la orientación de la
agrupación gobernante que contrariaba los principios originales del
partido.
Por el contrario, ella suele decir que fue su "fidelidad partidaria"
lo que causó la expulsión.
El voto rebelde que desató el proceso de expulsión del grupo fue para
rechazar la reforma del sistema de previsión social, que impulsó el
gobierno de Lula en 2003 para aumentar la edad de retiro y reducir
derechos adquiridos de jubilación, especialmente de los funcionarios públicos.
Distinguiendo programas de gobierno y de partido, HH, como pasaron a
identificarla algunos diarios, defiende un socialismo que califica como
"la más bella declaración de amor a la humanidad", al
proponer la clásica fórmula "a todos según sus necesidades, de
todos según sus posibilidades".
Pero "siempre en libertad", como enfatiza el nombre de su
partido. "No nos identificamos con la experiencia totalitaria, no
somos herederos de esa tradición europea", afirmó, al rechazar
también "la historia muy fea del capitalismo". Uno de sus últimos
ejemplos es el muro entre México y Estados Unidos, donde "se
fusila a quienes buscan la llamada Tierra de Libertad", apuntó.
"No viviré ese socialismo, pero estoy contribuyendo a construir
ese futuro", señaló Heloísa Helena. Por ahora se trata de
impulsar un programa de gobierno, de "democratización del Estado,
de las riquezas, de las tierras y la cultura", añadió.
"No es democrático un Estado (como el brasileño) que deja 76 por
ciento de los jóvenes de 14 a 24 años sin hacer nada, sin escuela,
deportes o arte", en que 72 por ciento de los niños de cero a seis
años "nunca estuvieron en una guardería" escolar, ejemplificó.
Para que la economía nacional crezca siete por ciento, casi el doble de
la expansión actual, la senadora asegura que sólo basta con reducir la
tasa de interés fijada por el Banco Central, la más elevada del mundo,
que encarece el servicio de la deuda pública.
Reducir tales intereses liberarían 87.000 millones de reales (40.000
millones de dólares) por año, que deberían destinarse a inversiones públicas
en infraestructura, saneamiento, energía y sectores que generan muchos
empleos y renta para la población, según su propuesta económica,
similar a ideas defendidas en el pasado por otros candidatos y
gobernantes.
Las tasas de interés que gravan cerca de la mitad de la deuda pública
son definidas "por decreto", por "tres iluminados"
miembros del Consejo Monetario Nacional, los ministros de Hacienda y
Planificación y el presidente del Banco Central, que siguen "la
retórica neoliberal" y consideran "no saludable" un
crecimiento económico superior a 3,5 por ciento, sostuvo.
Entre las ideas defendidas por la candidata del PSOL se cuentan la
reforma agraria con la entrega de tierras a 250.000 familias por año,
la suspensión del pago de la deuda, la reducción de la jornada de
trabajo sin disminuir salarios, el rechazo del Área de Libre Comercio
de las Américas y el apoyo a la "Alianza Bolivariana"
propuesta por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
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