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Bisexualidades Nuevo Libro de
Rinna Riesenfeld
Ciudad de México, 12 de octubre (Agustin
Villalpando/Enkidu): Asistimos a un lugar donde se respira libertad y
cultura. Se trata de la librería El Armario Abierto, en la Colonia
Condesa, fue el marco ideal para entrevistar a Rinna Riesenfeld, sexóloga
y psicoterapeuta que viene dando a conocer su libro más reciente, Bisexualidades.
Agradecemos a la Editorial Paidós por las facilidades para llevar a
cabo esta entrevista para l@s lector@s de Enkidu:
Agustin
Villalpando: ¿Por
qué Bisexualidades?
Rinna Riesenfeld: ¿Por qué en plural? Porque resulta que no hay una bisexualidad. Hay muchos
tipos de bisexualidad. Hay gente que es más heterosexual con destellos
homosexual, hay gente que es más homosexual con destellos hetero; gente
más en fantasía, otros más en práctica... yo encontré muchos
estilos de bisexualidad, por lo que me pareció muy limitativo ponerle Bisexualidad.
Agustin
Villalpando: ¿Qué te
lleva a escribir el libro?
Rinna Riesenfeld: Lo primero es que no había
nada escrito. Venía la gente a la Librería (El Armario Abierto,
N/Enkidu), inclusive pacientes míos, bisexuales que buscaban material
sobre el tema. No había nada. Sólo algunos artículos y algunos libros
en inglés. Hay mucha investigación sobre homosexualidad, poca sobre
heterosexualidad, pero casi nada sobre bisexualidad.
Se menciona la bisexualidad, por ejemplo, en
algunos libros sobre homosexualidad, pero los bisexuales tienen otra dinámica.
Por ejemplo alguien que es más heterosexual y que sólo ha tenido una
pareja homosexual no puede ser considerado homosexual, ha tenido un
matiz pero no es homosexual. Tampoco puedes decir que es 100 por ciento
heterosexual porque ha tenido una relación homosexual y sería como
cortarle una mano, negarle una parte suya. Ni en España
ni en Argentina encontré material sobre bisexualidad, apenas un libro
que mencionaba muy escueto el asunto: la Tabla Kinsey, parteaguas y
primer investigación y planteamiento de los últimos tiempos. La
bisexualidad, como puse en el libro es milenaria, pero no había sido
sistematizada.
No había nada actual, ni sobre testimonios, nada
que ayude al crecimiento. A la par que he tenido muchísima consulta bi,
está el grupo Acción Bi a quien todo el apoyo. Escribí sobre el tema,
luego lo dejé un rato y me llamó Paidós porque les interesaba y ese
fue el empujón para acabar el libro.
Agustin Villalpando: Tu libro no se basa en
las estadísticas ni es meramente científico, es muy vivencial. ¿La
gente ya se identifica como bisexual?
Rinna Riesenfeld: Todavía falta mucho. Hay mucha
gente que sí, pero hay mucha gente que no se da cuenta que es bisexual.
Algunas personas se perciben como heterosexuales, pero que tuvieron una
experiencia homosexual en su vida, en el sentido de una relación
homosexual porque la querían tener y que les gustase, les pone en un
estilo de bisexualidad. He conocido hombres que están casados, tienen
sexo con otros hombres pero se autonombran heterosexuales, ellos dicen
que esas relaciones sexuales con hombres sólo son “unas cojidas”,
entonces yo les digo que los hombres heterosexuales, cuando tienen esas
“cojidas” lo hacen con mujeres y tú lo haces con chavos, ¿entonces
qué te dice esto? Hasta entonces lo descubren. Se trata de sexo pero es
importante saber con quién eliges y con quién te sientes mejor. También
hay mujeres que tienen fantasías con chavas. E inclusive gente gay que
ha tenido experiencias heterosexuales disfrutadas, no sólo por
apariencia o algo así. Entonces puedes darte cuenta de la cantidad de
bisexualidades y de gente bi que existe pero que ni se autonombra ni se
da cuenta que es bisexual, sino que si predominó lo homo o lo hetero,
se queda en eso.
Agustin
Villalpando: Es un libro que se contextualiza en el aspecto urbano...
Rinna Riesenfeld: Tiene más del aspecto urbano
porque yo radico aquí [Ciudad de México, N/Enkidu], pero tiene experiencias también de gente que es del interior de la República
y del medio rural. Algunas se pusieron, otras no, porque la editorial
quería que no fuera un libro ni muy caro ni muy pesado. Tengo mucho
material dado que yo misma doy cursos y talleres en muchas lados del país,
como Tijuana, Puebla o Campeche; participé en un proyecto muy grande
del IMSS sobre Educación Sexual a gente que trabaja en medios rurales.
Además, yo investigué en algunos lados, pero me llegan grupos grandes
de hasta 50 personas, provenientes de todos lados y esto me da
oportunidad de conocer estas cosas.
Agustin Villalpando: ¿Percibes
alguna diferencia entre lo urbano y lo rural de México?
Rinna Riesenfeld: En un sentido sí. La gente
urbana tiene más oportunidades, más antros [discotecas, N/Enkidu], más
lecturas, más lugares y más anonimato, la gente del interior de la República,
ya sabes “pueblo chico/infierno
grande”, hay menos recursos y hay más estigmatización. Hay lugares
donde el antro gay está retirado del pueblo y si esto pasa con la
homosexualidad imagínate lo que sucede con la bisexualidad. Incluso en
la Ciudad de México sólo hay un lugar bisexual: Opción Bi –
opcionbi.com –; también está un cine [ContempoCinema] que se dedica
a proyectar películas de la Diversidad Sexo-Genérica, también abarcan
lo bisexual. Imagínate ahora en el medio rural. Que de hecho algunos se
vienen a la ciudad y ya.
Aunque
fíjate que me he llevado sorpresas con la aceptación. Hay lugares
donde aunque no tengan información alguna, la gente es abierta de corazón,
no necesita tanta información. La gente dice: “Mi hijo me salió puto
(ellos dicen puto) y ni entiendo bien ni qué es pero yo lo quiero”,
mientras que hay gente con mucha información que deja sus hijos en la
calle y que a mí me parece terrible. Entonces, la aceptación no
siempre depende del medio urbano o de la información, aunque ésta
siempre ayuda.
Agustin
Villalpando: ¿Por qué existe esta fascinación-rechazo sobre lo
sexual? En México existe el doble sentido en el lenguaje, el albur y
los medios de comunicación abordan lo sexual pero no se habla
directamente del tema.
Rinna Riesenfeld: No tengo una respuesta concreta;
lo que he visto es que a mayor represión, mitos, tabús, mayor salidas
como las que mencionaste, porque tiene que salir por algún lado. Todos
tenemos sexualidad, no importa qué estudies, lo ejerzas o no, lo
reconozcas o no, todos tenemos sexualidad.
Agustin Villalpando: ¿Nombrar la bisexualidad ayuda a las personas? Me refiero
a que en ocasiones la gente lo hace, aunque no le ponga nombre.
Rinna Riesenfeld: Ayuda en la claridad. Ayuda en
la aceptación. Ayuda en el reconocimiento. En algunos casos es
importante nombrar. Una persona me decía “siento
un vacío acá; no se ni porqué” y cuando empezamos a trabajar
resulta que el vacío a veces, a veces pues depende del caso, se llama
bisexualidad. Como esto no tenía nombre, hay una sensación de no
entender, pues el cuerpo sabe que algo está ocurriendo, pero la cabeza
no lo puede archivar porque no tiene nombre el archivo está flotando
sin saber dónde guardarlo, pero el irle poniendo nombre, de pronto va
encontrando su lugar, con la crisis pertinente que eso amerite, porque
la crisis no viene si no lo nombras. Cuántas familias no saben que
tienen alguien gay, pero mientras no se hable, aunque sea evidentisimo y
todo mundo lo sepa, cuando llega el hijo y dice Papá, Mamá, soy gay,
todo mundo se espanta, como si jamás se hubieran dado cuenta, porque el
nombrarlo indica que es realidad. Esto para la gente gay, pero si ni
siquiera [la bisexualidad] tiene un espacio en el lenguaje, imagínate,
cuando lo nombras es hacerlo presente.
Agustin
Villalpando: El libro menciona mucho la palabra atracción, ¿qué es?
Rinna Riesenfeld: Yo creo que es querer sin
sentir y sentir sin querer. La atracción es un misterio. Es el apretón
de estómago, las maripositas, el latir del corazón, el quedarte sin
aliento, que te despierta alguien y no sabes ni porqué. De pronto es el
contacto con alguien que te despierta un todo; se ha reportado que este
sentimiento le han dado ganas de desmayarse a las personas. ¿Qué
es lo que hace que una persona sea sujeto de tu atracción? Quién sabe.
Hay gente que tiene hasta líneas y de repente algo rompe la línea...
Estos son los misterios de la atracción. No solamente en cuanto a la
bisexualidad, yo me he sorprendido andando con gente que no es mi tipo físico
de atracción, pero algo tiene que me encanta. No sólo es un tema
hetero, homo o bi, va más allá. El alma puede trascender cosas que a
veces no entendemos ni con la cabeza ni con el corazón.
Agustin
Villalpando: ¿Qué es
el Ser Humano para tí?
Rinna Riesenfeld: Es un ente lleno de cosas. Creo
que el Ser Humano no tiene una definición sino que tiene muchas. Lo
puedes definir desde la biología, como una masa molecular; yo creo que
somos un conjunto de muchas cosas. Cualquier Ser Humano siente, piensa,
está vivo. Es un especimen del reino animal. Inclusive, como puse en el
libro, en el Reino Animal también existen estas cosas, y ellos no
necesitan ni libros, ni entrevistas, ni medios ni reflexiones ni nada. Sólo
hacen lo que les gusta y no se complican la vida. Creo que a veces la
cabeza nos ayuda y a veces nos estorba; nos hacemos unos laberintos del
horror de cosas que no tendrían porqué ser. Yo digo, si alguien ama, a
un hombre o una mujer, ¿a
mí, Rinna, en qué me repercute? Yo puedo elegir para mi vida lo que a
mí me venga bien. Si viene mi mejor amigo y me presenta a José o a María,
pues bienvenido. ¿A
mí qué diablos me importa su vida sexual?
Agustin Villalpando: Es enfrentarte a tus
miedos, ese rechazo.
Rinna Riesenfeld: Yo creo que sí. Y yo creo que
no nada más en estos temas, porque si te fijas, las personas
heterosexuales también sufren. Todo tiene que resultar problemático.
El amor debe ser algo padre. A mí me encantaría que hiciéramos los
mismos dramas con la guerra, con la que no tenemos problemas.
Agustin
Villalpando: ¿Por
qué censurar las expresiones del amor y no la guerra?
Rinna Riesenfeld: ¿Qué me importa a mí que alguien ande con un hombre o con una mujer? Lo
que yo más quiero es que la gente que yo ame esté contenta. ¿Por qué
tanto problema? A veces se pone como pretexto los hijos, pero mucha
gente no desea tener hijos y se puede tener hijos pareja del mismo o del
otro sexo. Si el objetivo de una relación de pareja es engendrar lo
mejor sería una relación sexual y tener el hijo, ¿para qué nos vamos
con la pareja a la casa?
Agustin Villalpando: ¿La
sexualidad gira en torno a una pareja?
Rinna Riesenfeld: No. La sexualidad es un evento
individual. La tienes puesta. Tu puedes acariciarte, tocarte, puedes
sentir bien tu sexualidad. Compartirla es una elección. En nuestra
sociedad la idea tiende a una pareja, pero la realidad es diferente
porque puedes tener una vida sexual saludable sin tener pareja. La
verdad es que uno no necesita tener una pareja para vivir. Tener pareja
es una elección. Tu me dirías que una persona si no tiene pareja se
moriría o está incompleta, pero eso no es cierto.
Yo creo que todos somos naranjas completas, no
medias naranjas. El tema de una pareja es encontrar con quién hacer el
mejor jugo, no alguien que me viene a completar. A mí nadie me viene a
completar nada. Yo estoy completa. Una pareja es como un acompañante de vida y creo que todos merecemos, si así lo deseamos, la
oportunidad de tener un acompañante de vida, si es hombre o mujer no es lo importante. A mí me encanta
el formato pareja, inclusive hay gente que no le gusta tener pareja y
tiene derecho a eso. Estamos obsesionados con las parejas, el amor y con
quién deberías andar. Creo que nos hacemos la vida en unos niveles de
complejidad... que Dios nos guarde.
Agustin Villalpando: ¿A qué
atribuyes la obsesión a la monogamia?
Rinna Riesenfeld: Si te vas a la historia,
empezaron las relaciones monógamas con las religiones, que necesitaban
un control, porque de hecho se estima que la primera pareja que se
anunció como tal en la historia fueron dos mujeres, y ellas decían que
“van a estar juntas hasta que la muerte de nuestro amor nos separe”.
Agustín
Villalpando: Eran mucho más modernos.
Rinna
Riesenfeld: Es que es chistoso porque la sexualidad no es moderna. Nada
de lo que se ha escrito sobre sexualidad es moderno. El famoso Kamasutra
es un manual viejérrimo. La sexualidad es cíclica: se reprime, se
acepta... La bisexualidad es viejérrima. La homosexualidad y la
heterosexualidad son tan viejas como las personas. Lo único que está
pasando ahorita es que vamos de un periodo de represión a volver a dar
luz y ahorita tenemos la oportunidad en los medios que le dan voz a las
cosas y las magnifican. Hoy en día uno puede saber en tiempo real lo
que sucede en las ciudades del mundo. Por la Internet puedes caminar por
las calles de otro país sin salir de tu oficina. Esto es algo que no
había antes, pero las diversidades de todo han habido durante toda la
historia. No somos nada modernos, sólo estamos en el ciclo en que
estamos hablando de este tema. Ni siquiera es un avance porque este
libro, aparentemente moderno, el grupo de padres le parece gravísimo
que se le hable del condón a sus hijos.
Agustin
Villalpando: Un grupo de padres.
Rinna
Riesenfeld: Sí, uno de los grupos de padres que se opone al mismo
tiempo que aparece este libro, entonces no se trata de una época. Si te
metes al Opus Dei, estas regresando a una época de la historia. En la
Grecia antígüa se reirían de nosotros, dirían para qué un libro
sobre bisexualidad, que cada quién coja [tenga relaciones sexuales,
N/Enkidu] con quien quiera; entonces estaríamos atrasadísimos,
mientras que junto al Opus Dei seríamos los liberales del año. La vida
es tan subjetiva.
Agustin
Villalpando: Los medios de comunicación contemporáneos, ¿facilitan
o dificultan la comunicación humana?
Rinna
Riesenfeld: A veces y a veces. Como tienen la capacidad masiva, cuando
hacen una buena nota, cuando tienen oportunidad de darle voz a temas
como este, que no todo el mundo conoce y no todos pueden ir a una
terapia o un curso y es la gente que tú le puedes dar voz con esta
entrevista. Esa es una forma de darle muchísima luz a los temas, y esto
puede ser gracias a los medios. Al mismo tiempo, cuando un entrevistador
o cuando un tipo de medio, desde su muy particular filosofía, ve esa
información o saca su muy particular forma de verlo y lo anota como una
verdad universal, acaba deseducando a la misma cantidad de gente a la
que llegue el medio.
Por
mucho tiempo, la famosa Marcha de la Diversidad Sexual, donde salen 50
mil personas, con grupos de padres y madres, lo mismo que van grupos de
heterosexuales que van a apoyar a sus amigos bi, grupos bi, lo mismo que
grupos gays. Es decir, pasan un millón de cosas y cuando abres el periódico
y ves que la nota es de una travestida, entonces se minimiza un evento.
La travestida tiene su derecho, pero lo que yo hice una vez fue escribir
a varios medios diciendo que los travestis forman parte del show, pero
también es posible anotar otros temas. Entonces fue la primera vez que
el grupo de papás y mamás por la Diversidad encabezaron la Marcha y yo
me dediqué a llamar a los reporteros, durante toda la marcha, para que
los reporteros entrevistaran a los padres y además, cada año la misma
travestida y mientras salen millones de grupos para hablar de un tema,
los reportajes son escuetos, estigmatizadores y el resultado es que los
papás o mamás, cuando saben que su hijo o hija es bisexual u
homosexual, lo primero que creen es que se va a travestir. Y además es
la Marcha por la Diversidad Sexual, a la cual deberíamos ir todos por
tener el derecho a ser quien somos.
Imagínate a Adal Ramones, con el rating que
tiene, y si bien ha tratado temas que no todo el mundo toca, pero muchas
veces toca los temas pero desde el estigma, desde la burla, lo que
genera es que validar la burla y dar un show de la vivencia de una
persona. El medio tiene la capacidad de informar hacia lo que sea.
De hecho, desde mi perspectiva, los
entrevistadores de secciones de sexualidad deberían de tomarse una
platica de sexualidad para entender qué están entrevistando porque no
saben ni qué preguntar o toman lo que es sensacionalista. Yo si creo
que deberían tomar un curso para saber entrevistar y captar lo más
importante, la esencia. Luego las preguntas son muy básicas porque
ellos mismos tienen pena a hacer las preguntas.
Agustin Villalpando: Tu definición de
prejuicio.
Rinna
Riesenfeld: Un prejuicio es un juicio previo. Por lo general es negativo
aunque podría ser positivo. En este caso particular, la invitación es
que dejemos de señalar, de etiquetar, de estigmatizar. Si tienes dudas
de algo acércate a la gente; la gente no muerde, nadie te va a
convertir en lo que no eres. La Diversidad Sexual no es contagiosa y en
la medida que en vez de juzgar te acerques a preguntar y cada vez que
veas a alguien bisexual, homosexual, heterosexual, travesti, en lugar de
señalar, acércate y dile “cuéntame tu historia”. Es lo que yo
hago, platico con la gente y en la medida en que uno escucha uno
entiende. En el prejuicio la gente señala no escucha. Es fácil hacer
una burla de alguien pero todos tenemos historias atrás. Si nos acercáramos
más a preguntar a la gente, más que cuestionar, preguntar, yo creo que
nos ayudaría mucho. O leer sobre un tema antes de juzgarlo. Primero entérate
y luego hablas y das tu opinión.
Agustin
Villalpando: Existe términos como los grupos poliamorosos y el de
hombres que tienen sexo con otros hombres. ¿Qué tan válido es esto en
el sentido sexológico?
Rinna
Riesenfeld: Todo es válido mientras cumplas con algunas reglas: 1) No
hago nada en contra de mis valores, ni de mis ideas, ni de mi forma de
ser. Lo primero es respetarte a tí. 2) Cualquier cosa es válida
mientras sea consensual. Si tú platicas con tu pareja sobre la
posibilidad de tener una relación abierta, tener más de una pareja,
como el poliamor, y es algo aceptado, pactado, quién es quién para
decirte cómo vivir tus relaciones. Hay personas polígama y gente monógama.
Eso es diferente al engaño, pues la gente que vive el poliamor no es
gente infiel, es gente fiel a sus acuerdos. No monógama pero si fiel.
3) Puedes decir “no”. Se vale decir que no, a cualquier altura de lo
que sea. Tienes derecho a detenerte. Tal vez creiste que el poliamor era
increible pero te sientes muy mal, entonces hay que replantear. Mientras
sean estas reglas todo se vale. No hay una guía ni un ejemplo. Yo he
visto jodidez (daños, N/Enkidu) en todos los ejemplos, y he visto cosas
padres en todos: en hetero, en mono, en poliamor, en homo, cada quien va
a tener que probar en su vida lo que le viene bien y qué quiere probar
en su vida y qué no, pues no hay una guía de cómo vivir la vida.
Mientras no dañes a otros, mientras lo que hagas sea consensuado,
mientras te respetes a tí, quién te puede decir cómo vivir. Todo
puede funcionar o todo no puede funcionar, eso lo descubres tu de manera
constante que sólo se lleva la muerte, a menos que uno lo quiera
enterrar.
Agustin Villalpando: Tu opinión sobre la
legalización del matrimonio entre parejas formadas por personas del
mismo género.
Rinna Riesenfeld: Esas son puras fantasías, pues
con el matrimonio civil ampliado a parejas gay, no hubieron más
personas gay. Se casaron las relaciones que llevaban relaciones desde
antes. De cada diez personas una no es heterosexual. Si una pareja es
gay no pasa nada. El matrimonio no se ha destruido, se está destruyendo
por si mismo pero no por las relaciones homosexuales. Y como esto no se
pega el que no es gay no va a ser gay porque se avale el matrimonio
civil gay. Sobre la orientación sexual, ésta no influye en los hijos.
No se aprende a ser gay, no se pega. La sociedad es la misma.
Agustin Villalpando: ¿Qué
tan aceptada, a nivel terapeutas, es la bisexualidad?
Rinna
Riesenfeld: Son una bola de ignorantes los terapeutas. No saben nada. A
veces en lugar de ayudar a la persona bisexual le ayudan a que acepte su
homosexualidad y la persona siente que no la están entendiendo. Algunos
terapeutas no saben guiar, por eso también dirigí el libro a
terapeutas; si no lo sabes tratar no lo trates, pues si vas a ayudar a
alguien ayudalo bien.
Agustin
Villalpando: Llama la atención que las vivencias son anónimas, por
llamarlas de alguna manera, pero de repente das referencias muy
concretas sobre las personas entrevistadas.
Rinna
Riesenfeld: Sobre los testimonios, le pedí a cada persona que decidiera
el nombre que deseaba poner. Otros se inventaron uno para que supieran
quién era. Luego, algunas personas entrevistadas de algunos grupos querían
que pusiera su nombre completo, pero algunos no. A mí no me gusta que
quede desnivelado, por lo que por protección de algunas personas,
pensando que el libro sale masivamente, por respeto a los que no querían,
dije todos van a salir con su nombre y acaso con una inicial. Fue algo
que yo hice.
Agustin
Villalpando: ¿A quién
dirigirse en caso de dudas sobre sexualidad?
Rinna
Riesenfeld: A El Armario Abierto. Aquí está una servidora que se
dedica a eso. En este espacio tenemos libros, revistas, aquí damos
terapia, cursos, talleres. Todo lo que sea educación, salud y cultura
sexual bienvenido en el Armario Abierto.
Agustin
Villalpando: ¿Qué nos tienes preparado para el futuro?
Rinna
Riesenfeld: El próximo libro, que ya estoy escribiendo es sobre
terapialidades, pero se atravesó Paidós con bisexualidad. Ahora ya no
quiero tocar la orientación sexual, más bien quiero escribir sobre
terapia sexual y ya dejar que viva el amor y cada quien que entienda su
rollo.
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