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Ciudad
de México, 14 de noviembre (© Ruben Fischer/Enkidu): Renato de la Riva,
figura del teatro con varios reconocimientos por su dirección de obras de
Ionesco, cuenta con un foro propio y una trayectoria larga en diferentes
ámbitos escénicos. Aquí está la entrevista:
Rubén
Fischer (RF): Renato de la Riva...
Renato
de la Riva (R de la R): —Yes, sir.
RF:
Tu foro, tu obra, tu otra obra; acabo de venir a otro estreno hace unos días,
¿qué es para ti todo esto?
R
de la R: Pues es vital, son momentos de vida, en donde me siento pleno,
contento, por supuesto sufro, porque tengo que crear, formar, hacer, pero
esa es la razón de mi vida. Y hablaré de mi vida: mi vida es el teatro y
estar sobre él y haciéndolo es mi gran satisfacción. Me siento muy
afortunado, porque tengo un pequeño foro que amo, es mi hijo, lo cuido, y
puedo montar lo que quiero en el momento que yo quiero. Eso es
gratificante y es ser afortunado. Entonces, el que en una semana haya
tenido dos estrenos, cuando este año había decidido no montar nada, es
muy enriquecedor. Estoy muy contento, de verdad.
RF:
El sábado vi Amor-didas, con Betty Moreno, Martín Soto, José Ángel
Bichir y Carlos Pérez, ¿qué dificultades y qué retos tienes al
trabajar con este equipo? Con Beatriz Moreno ya tienes mucha confianza, ¿qué
ha sido retomar este trabajo después de nueve años? Hay parte del elenco
anterior y elementos nuevos, pero ya con trayectoria...
R
de la R: Mira, pasó una cosa que a mí me gustó muchísimo, que fue
retomar la obra, sin ver el video y hacerla igualita, sino olvidarnos del
video y analizar nuevamente muchos detalles de una obra tan compleja como
es Amor-didas. González Caballero a mí me cuesta más trabajo que
Ionesco, lo he dicho veinte mil veces; a mí me consideran, no porque yo
me considere, un especialista en Ionesco, porque he montado tantas obras
que han sido exitosas. Ahora que la retomo, 10 años después, tengo que
afinar situaciones, reflexionar mucho sobre lo que voy a decir en escena
como director y lograr que los actores lo entiendan, por supuesto.
Afortunadamente,
Betty y Martín, que llevamos años de conocernos, saben de mi trabajo y
se dejan llevar, por supuesto hablamos, analizamos y llegamos a
conclusiones de manera tal que a 10 años de distancia, yo siento que Amor-didas
tiene otra madurez, otro entendimiento y me siento más satisfecho que
hace 10 años; de hecho entiendo otras cosas de una manera muy inquietante.
Como discípulo del maestro González Caballero asimilé mucho de lo que
él quería decir en sus obras, porque compartimos situaciones donde
platicaba y al platicar yo conectaba y ahora, al trabajar sus obras,
conecto esas pláticas, las inquietudes que fueron importantes para él.
RF:
Digamos que, en ese sentido, tienes más ventaja que con otros autores que
no conoces, que a veces sólo tienes un texto que te gusta...
R
de la R: Posiblemente sí, yo consideraría que tuve la ventaja de que fue
mi maestro, y mi amigo, porque así lo considero, donde de pronto –ahora
que ya falleció– me encuentro con una duda, reflexiono y digo: “Sí,
hubiera dicho esto, hubiera hecho esto y hubiera pensado de esta manera”.
RF:
Oye, y con el estreno de hoy, es decir, también reestreno, con un equipo
de actores nuevo, que el de hace 30 años, lo mencionaste, me parece muy
interesante. Este trabajo me sorprendió, porque no se han vuelto a poner
obras o espectáculos de pantomima, de teatro negro...
R
de la R: Sí, mira, sinceramente le tenía mucho miedo a este estreno, le
tenía más miedo que a Amor-didas (risas de ambos)... Hoy
mismo, platicando con Betty Moreno, que está a punto de estrenarse, que
la estoy viendo como la estoy viendo, me doy cuenta que no es obsoleta,
pero sí ingenua, con el encanto de una ingenuidad donde te van a decir
cosas que te pueden sacudir. Tiene esa esencia ingenua que es muy valiosa
en el terreno de Comedia del Arte, donde es muy importante la
ingenuidad y la picardía. Para mí esta es la clave de la Comedia del
Arte y de la pantomima.
De
pronto quise modernizarla, pero creo que hubiera cometido un grave error.
Luché conmigo mismo para decir: “¡No!, respeta lo que hiciste hace
30 años, déjala tal cual y vamos a ver qué sucede”; porque me
resisto a considerarla obsoleta, porque el hombre no ha cambiado, son sus
mismas situaciones, sus mismos conflictos. De tal manera de que lo
maravilloso que acabo de sentir y ver, en este estreno, es que se trata de
algo auténtico, puro, ingenuo, y es pantomima.
RF:
Yo, como espectador y alguien que hizo teatro durante muchos años y
pantomima al lado de gente de Theather Frederik, te puedo decir que
este trabajo me parece muy fresco, natural, interesante, que logra
conectar; al menos lo que viví como público fue la conexión de la gente,
metidos sin ninguna complicación. La escena de los pies es maravillosa y
por supuesto todo el trabajo gestual, corporal en todas las escenas;
sensacional, en general.
R
de la R: Ah, qué bueno, muchas gracias; esa escena de los pies siempre la
consideré como el juguete, es tan tierna, pero nada más fue una puntada,
se me ocurrió hacer una escena con los pies, nada más porque son muy
expresivos. Es decir, cada parte de nuestro cuerpo dice algo y nosotros
como gente de teatro tenemos que defender el saber, la palabra por
supuesto que es importante, pero el cuerpo es tan valioso que muchas veces
en nuestro hogares, en nuestras relaciones, por un simple gesto, puede
venir la guerra absoluta... Tan importante es el gesto como eso, una
mirada de ternura, de amor, nos dice todo.
RF:
¡De acuerdo! Tienes un equipo fresco, muy dedicado. Tu dirección es muy
acertada y el trabajo de ellos también. Como espectador te doy las
gracias por hacerme olvidar un tanto la cotidianidad, las complejidades de
los textos y estar de verdad recreándome de manera divertida con esta
puesta. Invitaremos a mucha gente para que venga.
R
de la R: Muchas gracias. Y sí, que vengan... Todos los miércoles a las
ocho de la noche y, bueno, tendremos que competir con el dos por uno de
los cines. Bueno yo deseo que la gente venga, vea y disfrute.
RF:
—¡Muchas gracias por tu tiempo!
R
dela R: No, gracias a ti.
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