Hay
que decir las cosas tal como son: a veces el vecino que parece agradable
es un monstruo desafiante que todo lo que quiere es controlar, manipular y
hacer lo que le sale en gana...
Recientemente
ha surgido una discusión sumamente política
de los supuestos inmigrantes ilegales a quienes, tanto el Senado como la Cámara
de Representantes del Congreso en “Capitol Hill” en Washington DC,
quiere repatriar, por no tener los documentos que les permitan mantenerse
viviendo en lo que una vez se llamó
el “melting pot”: los Estados Unidos de América,
tierra de inmigrantes que llegaron tratando de lograr una mejor calidad de
vida para ellos y sus familias.
Este
tema sale apenas unos meses antes de las elecciones congresionales y
cuando la aceptación del Presidente George W. Bush está
por el piso, aun entre sus camaradas republicanos.
La
guerra de Irak ha sido un boomerang en el cual los planteamientos de que
existían armas de destrucción masiva nunca han aparecido, ya han muerto
más de dos mil cuatrocientos
soldados y Osama Bin Laden, el terrorista que planificó
la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York se ha desvanecido y no
aparece ni por el jurutungo, se ha convertido en el hombre invisible...
Ante
un espectro tan detrimental para quienes habitan la Casa Blanca, surgen
escándalos corporativos como el de Enron, donde sus ejecutivos han sido
declarados culpables de fraude, mentir en declaraciones hechas ante
investigadores federales y como consecuencia encaran casi doscientos
veinticinco años en prisión.
Entre
otros escándalos congresionales los EEUU viven acorralados por el
terrorismo y sucesos insignificantes como los supuestos estallidos
escuchados hoy en el Congreso que causaron que una empleada congresional
fuese hospitalizada con una ataque de pánico.
Obviamente las cosas no andan bien...
No
podemos olvidar el resultado de las elecciones en que Bush fue declarado
vencedor por una corte, porque hubo miles de votos cuestionados cuando su
contrincante fue el pasado candidato a la presidencia, Al Gore.
Vicente
Fox llega a Washington y su visita a los EU de A coincide con la de Tony
Blair, Primer Ministro Británico quien, según Bush, debe seguir en el
poder por lo menos hasta que acaba su presidencia...
El
tono de la visita de Fox ha sido conciliador, esforzándose en lograr
balancear unos “issues” que impactan la vida de millones de seres
humanos quienes a través de su esfuerzo y trabajo han contribuido
grandemente al bienestar de la Nación Norteamericana, la cual los ha
utilizado para llevar a cabo trabajos que muchos norteamericanos no están
dispuestos a hacer, especialmente en la agricultura y en otros trabajos
que son extremadamente necesarios para mantener a la nación de pie,
funcionando...
Esta
es cuestión de dignidad humana, la cual garantiza la igualdad de todo ser
humano, igualdad en derechos, igualdad en la búsqueda de la felicidad y
en un mejor porvenir. Sin embargo la realidad nos deja entrever que todo
esta bien en teoria, pero cuando llegamos a la realidad, la verdad queda
trunca, semi-cierta o semi-falsa, depende como uno quiera verla.
En
el Caribe, especialmente en el territorio de los Estados Unidos, Puerto
Rico, en esencia una colonia militar apropiada a través de un ataque
militar en el 1898, cuando la Guerra entre España
y los Estados Unidos, convertidos en botín de guerra hasta el día
de hoy, tenemos problemas similares.
Dominicanos,
haitianos y más recientemente
cubanos, (quienes tienen preferencia para mantenerse en tierra
norteamericana), llegan en yolas destartaladas a través del estrecho de
la Mona, exponiendo sus vidas para lograr una mejor calidad de vida. Ellos
también son inmigrantes ilegales, pero de ellos casi no se habla. Se
habla de México y los problemas
recientes en las fronteras con la Nación Norteamericana. No se habla de
aquellos que son devorados por los tiburones por solamente tratar de
lograr una mejor calidad de vida. Aquí el problema de la inmigración
de ilegales pareciera no existir...
¿A
qué se debe este doble estándar?
¿Por qué
el discrimen?
La
nación que una vez, después de derrocar al Tercer Reich en la Segunda
Guerra Mundial, se ha convertido en un imperio en el cual el capital es el
Dios alabado.
Las
graves consecuencias de esta situación ponen en peligro la salud, el
bienestar y la sobre vivencia de millones en el Hemisferio, desde Alaska,
hasta la Tierra de Fuego.
Un
desbalance político con fuerzas
encontradas nos ha llevado a determinar que debemos repetir unas palabras
sumamente importantes ante la situación histórica por la cual
atravesamos: “Mi Norte es el Sur...”
A
buen entendedor, pocas palabras bastan...
Muchas
gracias.
Nota:
El autor es Coordinador de la organización Pacientes de SIDA pro Política
Sana, con base en San Juan, Puerto Rico. Defiende los derechos de las
PVVIH/SIDA, la comunidad GLBTT y los derechos humanos en general. Para
comunicarse con él puede escribirle
a: jfcl211@aol.com
Agredecemos
la foto a la página: http://www.pbase.com/thewizardrod/people