Neoconservadores de Estados Unidos: Promoviendo
la tercera guerra mundial
Análisis de Bill Berkowitz*
OAKLAND, Estados Unidos, 26/07/2006 (IPS) - Si
usted creía que una conflagración mundial a gran escala en este siglo
era una idea propia de una profecía bíblica, de la ciencia ficción o
de las novelas apocalípticas, piénselo de nuevo.
Durante años, los neoconservadores de Estados Unidos
han afirmado en reuniones y en sitios web partidarios que las
actividades terroristas alrededor del mundo constituyen las etapas
iniciales de una nueva guerra mundial. Pero este discurso ha tomado
especial vigor durante las últimas semanas, ante la crisis entre Israel
y el movimiento islamista chiita libanés Hezbolá (Partido de Dios).
El ex congresista y pensador conservador Newt Gingrich, por ejemplo,
aprovechó toda plataforma para intentar convencer al público
estadounidense de que se avecina una gran conflagración bélica global.
Gingrich, ex presidente de la Cámara de Representantes, estuvo en los
titulares de todo el país luego de afirmar el 16 de este mes, en el
programa televisivo "Meet the press" ("Reunión con la
prensa") de la cadena NBC, que Estados Unidos debería "ayudar
al gobierno libanés a eliminar a Hezbolá como fuerza militar".
Un día antes, el periódico The Seattle Times había informado que,
durante un viaje al noroccidental estado de Washington, Gingrich reiteró
que se avecinaba una "tercera guerra mundial".
"Israel no abandonará el sur de Líbano mientras haya un solo
misil (del Hezbolá) allí. Yo ingresaría y los sacaría todos, y
anunciaría que cualquier avión iraní que intentara traer misiles para
reabastecerlos sería derribado. La idea de que tenemos una guerra en un
solo frente, donde la otra parte planea matarnos mientras nosotros
intentamos conversar, es una locura", sostuvo.
Gingrich también admitió que hablar de una inminente "tercera
guerra mundial" es algo que le podría dar nuevas energías a la
base del gobernante Partido Republicano y formar la opinión pública.
La gira mediática de Gingrich definitivamente lo devolvió a la primera
escena política nacional, y dio un anticipo de la estrategia
publicitaria que el Partido Republicano podría utilizar para las
elecciones parlamentarias de noviembre.
Si la "guerra contra el terrorismo" no causa el suficiente
miedo entre los votantes, ¿por qué no estimularlo mencionando el
espectro de una tercera guerra mundial?
Pero Gingrich, quien también podría estar testando las aguas para
zambullirse en la carrera presidencial para 2008, no fue el primer ni único
conservador en pronosticar un conflicto apocalíptico.
El sitio web del centro independiente de investigación sobre periodismo
Media Matters for America documentó varias referencias a una tercera
gran conflagración internacional hechas por varios conservadores en los
canales de televisión por cable.
"Tercera guerra mundial… Pienso que estamos en ella", afirmó
el conductor televisivo Bill O'Reilly en la edición del 13 de este mes
de su programa "The O'Reilly Factor" ("El factor
O'Reilly"), de Fox News.
El mismo día, en el programa "Tucker", conducido por Tucker
Carlson en MSNBC, un gráfico preguntaba: "¿Al borde de la tercera
guerra mundial?".
"El conductor de "CNN Headline News" ("Títulos de
CNN"), Glenn Beck, comenzó su programa del 12 de julio con un
debate con el ex funcionario de la CIA (Agencia Central de Inteligencia)
Robert Baer diciendo: 'Estamos por librar la tercera guerra mundial',
mientras advertía un 'Apocalipsis inminente'", señaló Media
Matters for America.
"Beck y Baer tuvieron una discusión similar el 13 de julio, en la
que el primero afirmó: 'Sé absolutamente que necesitamos prepararnos
para la tercera guerra mundial. Ya está aquí'", añadió la
organización.
Incluso el presidente George W. Bush habló en mayo de una tercera gran
conflagración internacional.
El mandatario dijo a la red de televisión por cable CNBC que la acción
tomada por algunos pasajeros en uno de los aviones secuestrados para los
atentados terroristas el 11 de septiembre de 2001, enfrentando a los
atacantes suicidas, fue "el primer contraataque a la tercera guerra
mundial".
Difundir la idea de que se está en medio o en vísperas de un gran
conflicto internacional no es algo nuevo entre los conservadores.
Algunos, incluso, habían ya afirmado que la Guerra Fría (1948-1991)
fue la verdadera tercera conflagración global, y que en realidad está
por comenzar la cuarta.
El Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense (PNAC, por sus siglas en
inglés), grupo de expertos neoconservadores que a fines de los años 90
abogó por un "cambio de régimen" en Iraq y promovió una política
exterior basada en el uso de la fuerza, calificó de "tercera
guerra mundial" a la rivalidad política, ideológica, propagandística
y militar con la ahora desaparecida Unión Soviética.
En abril de 2003, al participar de un seminario en la Universidad de
California patrocinado por la organización Americans for Victory Over
Terrorism (Estadounidenses por la Victoria contra el Terrorismo), R.
James Woolsey, ex director de la CIA y miembro fundador del PNAC, reiteró
este concepto.
"Esta cuarta guerra mundial, pienso, durará considerablemente más
que la primera (1914-1918) o la segunda (1939-1945)", aunque "esperemos
que no las más de cuatro décadas de la Guerra Fría", afirmó.
Woolsey señaló que los gobernantes religiosos de Irán, los "fascistas"
de Iraq y Siria, y las organizaciones terroristas como la red Al Qaeda,
del saudita Osama bin Laden, eran los principales objetivos de esta
nueva guerra.
Sin embargo, esto podría ser más una estrategia de discurso que una
precisa lectura histórica.
Esa construcción "podría venderse bien dentro del cinturón
urbano, pero en las áreas rurales, donde las generaciones más jóvenes
no pueden recordar la Guerra Fría, no sirve de mucho", dijo a IPS
en un correo electrónico el analista John Stauber, fundador y director
ejecutivo del Centro para los Medios y la Democracia y autor del libro
de inminente publicación "The Best War Ever" ("La mejor
guerra de todos los tiempos").
"Los estrategas de la derecha pro-guerra saltaron por encima del 11
de septiembre de 2001. Una guerra interminable y secreta contra un
enemigo extranjero dedicado al terrorismo y que adquiere armas de
destrucción masiva es un escenario aun mejor para los militaristas
estadounidenses que la Guerra Fría", continuó.
"Llamarla tercera guerra mundial es un paquete sonoro. Uno tiene
que llamarla de alguna manera, y cinco años después del 11 de
septiembre de 2001, con Osama (bin Laden) todavía libre, Iraq (convertido
en) un atolladero estadounidense, y el Partido Republicano en peligro de
perder control del Congreso (legislativo), esta estratagema tiene
sentido de mercadotecnia", agregó.
(*) Bill Berkowitz es un connotado observador del movimiento
conservador estadounidense. Publica periódicamente la columna
"Conservative Watch" en la revista electrónica
WorkingForChange.org.
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