| Bajas de Guerra: los árboles, el aire y el Mar de
Líbano
Casualties of War: Lebanon’s Trees, Air and Sea
Jiyeh, Líbano, 28 de julio (New York Times, Hassan M. Fattah/Traducción
al castellano Enkidu): Mientras Israel continúa la campaña de bombardeo
que ha convertido partes de Líbano en escombros, los ambientalistas
están advirtiendo sobre el daño extenso y duradero.
El petróleo derramado y quemando, al mismo tiempo que los
incendios forestales, los flujos de residuos tóxicos y los montones de
basura en crecimiento, se han transformado de molestias a amenazas para
personas y la vida salvaje, dicen, estropeando un país tradicionalmente
conocido por su aire limpio así como por sus follaje pintoresco. Muchas de
las que alguna vez fueron playas inmaculadas de Líbano y mucho de su
litoral ha sido cubierto con un lodo grueso que amenaza la vida marina.
Mientras el humo ondeaba por lo alto el viernes,
convirtiendo el día en anochecer, Ali Seed un residente, relató cómo la
guerra ha cambiado este pequeño pueblo industrial a unas 15 millas al sur
de Beirut.
La mayoría de las personas han huido, dijo él. Es
prácticamente imposible manejar un auto por los caminos y casi todos se
esconden tras ventanas que han sido selladas [sealed windows].
"No hay ningún lugar a dónde correr", afirmó
Saeed, destacando las pintitas negras en su piel que han cambiado todo lo
que era blanco en gris. "Está cayendo combustible del cielo."
Un derrame de petróleo extenso y el fuego causado por el
bombardeo israelí, han enviado una mancha de petróleo viajando hacia
arriba en la costa de Líbano hacia Siria, amenazando con convertirse en el
peor desastre ambiental en la historia del país y envolviendo este pueblo
en humo.
"La escalada de los ataques de Israel contra Líbano no
sólo mataron a sus civiles y destruyeron su infraestructura, sino que
están también aniquilando su medio ambiente", advirtió Green Line [Línea
Verde, N/Enkidu], un grupo ecologista libanés, en un comunicado emitido el
jueves. "Esta es una de las peores crisis ambientales en la Historia
libanésa."
El daño más importante ha venido de los ataques aéreos
sobre un depósito de almacenamiento de petróleo en el borde de Jiyeh el 13
y el 15 de julio. El petróleo salió a borbotones hacia el Mar Mediterraneo;
un fuego estalló y se ha estado quemando desde entonces.
Cuatro de los seis contenedores de almacenamiento de
petróleo de la planta se han quemado totalmente, derramando al menos 10,000
toneladas de gasoil grueso [thick fuel oil] en el mar inicialmente y
posiblemente hasta 15,000 más en las semanas desde entonces. Un quinto
tanque estalló en llamas y los escombros cubren millas a la redonda. El
fuego es tan caliente que ha derretido vagónes de ferrocarril hasta
dejarlos convertidos en gotas y ha convertido la arena abajo en vidrio.
Los ingenieros se muestran preocupados por un sexto tanque
que todavía no ha sido tocado por el fuego pero podría explotar pronto,
haciendo la situación incluso más grave.
Los vientos que prevalecer y las corrientes han extendido el
petróleo en dirección al norte en la costa de Líbano, y el viernes
alcanzó la costa de Siria, afirmaron oficiales del Ministerio de Ambiente
[Environment Ministry].
"Usted ya no puede nadar en el agua, todo es negro",
dijo Saeed. "Esto es como el derrame del Exxon Valdez en Estados Unidos",
dijo al hacer referencia al daño ambiental que causó una cisterna cuando
encalló y derramó aproximadamente 40,000 toneladas de aceite en Prince
William Sound, Alaska, en 1989.
La costa de Líbano es una zona importante de anidación
[nesting] de la tortuga verde de mar, una especie en peligro de extinción,
así como un área de desove para algunos peces mediterráneos. Los huevos
de tortuga empiezan a salir del cascarón en julio, pero con la marea negra
del petróleo por la mayor parte de la zona, los bebés tortugas tendrán
una oportunidad mucho más pequeña de llegar a las aguas más profundas y
sobrevivir, informaron los ambientalistas. La mancha de petróleo también
amenaza al atún de aleta azul que emigra al Mediterráneo oriental en esta
época del año.
El Ministerio de Medioambiente envió equipos a varias
partes del país esta semana a fin de calcular el daño y empezar la
limpieza, informó una portavoz. Pero la mancha de petróleo ya ha probado
estar más allá de la capacidad limitada del gobierno para hacer frente al
problema.
El ministerio calcula que únicamente la limpieza costará
arriba de $200 millones, una suma muy grande en un país con un producto
interno bruto de alrededor de los $21 mil millones, pero los expertos
advierten que el costo pudiera ser incluso más alto.
Jordania ha ofrecido enviar expertos que provean asistencia
técnica, mientras Kuwait ha prometido enviar material y equipo de limpieza
para ayudar a limpiar el derrame.
La maleza de fuegos en muchas partes del país han sido una
preocuapación igualmente apremiante pues se propagan de manera implacable.
Los bomberos y los trabajadores de la silvicultura no pueden moverse ante el
temor de ser objeto de ataques y los recursos están siendo usados para
ayudar a los refugiados.
"En Israel hay aviones que están cuidando de los
incendios forestales, pero en Líbano estos fuegos no son son extinguidos o
siquiera notados porque nuestras prioridades han cambiado del ambiente al
alivio y al trabajo humanitario", señaló Mounir Abou Ghanem, Director
General de la Asociación para el Desarrollo de y la Conservación de los
Bosques [Association for Forest Development and Conservation] en Beirut.
Gran parte del presupuesto para la protección ambiental y
el desarrollo ha sido sacrificado para el trabajo de alivio, dijo él. Los
derrames de petróleo, afirmó, será limpiado al final y los desechos
sólidos serán recolectados y se dispondrá de ellos cuando la guerra acabe,
pero los bosques son irreemplazables.
"¿Al final, quién se preocupa si un bosque está
ardiendo cuando hay personas moribundas, otras están siendo desplazadas y
sus casas o fábricas están ardiendo?", cuestiono él.
La contaminación del agua se ha convertido en un asunto,
también, dijo Karim el-Jisr, estudiante del último año en Ecodit, una
asociación no gubernamental ecologista. El agua residual y los canales de
agua dulce están muy cerca uno de otro y las muchas bombas que han golpeado
los caminos y otra infraestructura, los han dañado. Por consiguiente, Jisr
dijo, el agua residual está contaminando el suministro de agua dulce,
especialmente en las áreas rurales, causando degradación ambiental
adicional.
Pero los expertos advierten que el impacto ambiental real de
la guerra no será limpiado hasta que la pelea termine.
"Esta guerra afectará la tierra y el aire", dijo
Hala Ashour, Director de Green Line, el grupo ecologista. "Pero
todavía es demasiado adelantado como para calcular el daño verdadero
porque tenemos que analizar muestras y eso no puede ser hecho antes de que
la guerra termine."
En Jiyeh, Saeed y los pocos residentes que quedan han
comenzado a aprender a vivir con la contaminación. Dentro de los primeros
días del incendio del petróleo, Saeed dijo que ellos llevaban máscaras
para respirar; ahora, él asegura que se han acostumbrado al humo.
Maher Ali, un pescador de 24 años de edad, declaró que:
"Cuando los vientos soplan al norte, es soportable, pero cuando soplan
al este, es mortal. El hollín cae sobre la comida y los muebles y deja todo
sucio. Usted no puede dejar un vaso de agua pasando el tiempo. No es
asombroso que la mayoría de las familia se hayan rendido y partieron."
Nada Bakri desde Beirut para este artículo.
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