| Hagan de la tortura un crimen en Nepal - activistas
Katmandú, 27 de julio (IRIN/Traducción al castellano © Enkidu):
Abogados y activistas pro-Derechos Humanos en Nepal están preocupados de
que el proceso de paz del país dejará de reconocer que la tortura es un
crimen y no dará justicia a las víctimas.
El gobierno interino y los Maoístas están intentando negociar un
arreglo duradero para terminar el conflicto de una década que se ha
apoderado del reino Himalaya.
Los Maoístas -quienes habían estado en rebelión armada contra el
Estado- han pasado los últimos tres meses en conversacións de paz con el
gobierno formado por los siete partidos políticos de la nación, luego de
protestas masivas que terminaron con el gobierno directo [direct rule] del
Rey Gyanendra en abril.
Pero el antiguo asunto de la tortura aún tiene que ser atendido y hay
llamados crecientes para que sea puesto firmemente en la agenda. La
tortura no es legalmente categorizada como un crimen en Nepal, a pesar de
que el país es signatario de la Convención de Naciones Unidas contra la
Tortura.
Mandira Sharma, un abogado prominente, cuya organización Advocacy
Forum ha llamado por leyes efectivas que terminen el uso de la tortura,
dijo que se necesitan hacer más cosas para curar el dolor y el
sufrimiento de víctimas. "Ahora es realmente triste ver tanto al
gobierno como a los Maoístas que no prestan ninguna atención al asunto
de la tortura", dijo Sharma en la capital de Nepal, Katmandú, el
miércoles.
Trabajadores políticos, rebeldes y civiles habían sido torturados en
la década anterior por las fuerzas de seguridades y los Maoístas, dijo
la ONG. Los Maoístas también habían secuestrado civiles por ser
presuntos espías. La organización dijo que ha documentado 2,271 casos de
tortura entre julio de 2001 y abril de 2006. La policía fue culpada en
más de la mitad y los Maoístas en 46 de los 951 casos reportados a la
organización en el año hasta abril de 2006.
A pesar del proceso de paz en curso, el grupo dijo que la tortura
todavía está en uso, documentando 72 casos de la tortura en 21 centros
de detención de la policía sólo en mayo de este año.
Shailendra Guragain, Director del Centro para Víctimas de la Tortura [Centre
for Victims of Torture] (CVICT), una organización anti-tortura nepalí,
que ha registrado más de 23,000 casos de tortura antes de 2005, hace eco
del llamado para que el gobierno haga de la tortura un crimen.
"Muchos Maoístas y personal de seguridad quienes habían estado
involucrados en torturar a sus víctimas, están siendo soltados de las
prisiones y se les da inmunidad total. Nuestros dirigentes políticos y
parlamentarios todavía son incapaces de considerar la tortura como un
asunto grande. Las víctimas todavía tienen que luchar una batalla legal
de por lo menos cinco años y ni siquiera conseguen una compensación",
dijo Guragain.
Pero menos del 20 por ciento de los 115 casos que CVICT trajo antes los
tribunales han sido escuchados.
Rameswar Nepal, Director del Capítulo Nepal de Amnistía Internacional
(IA), aseguró que sólo un puñado de víctimas de tortura alguna vez han
recibido compensación.
"Hay una necesidad grave para establecer una comisión de la
verdad con el propósito de que los autores puedan ser juzgados y recibir
castigo. Nadie debe ser perdonado con la excusa de las negociaciones de
paz actuales", subrayó Nepal.
Mientras tanto, los activistas quieren que el desarrollo de un marco
legal constitucional y de la Ley de Derechos Humanos sea una prioridad.
"Esto puede ayudar sobre la forma de categorizar la tortura como un
crimen, en qué remedio es necesario para las violaciones anteriores, el
nivel del castigo para los torturadores y la compensación para las
víctimas", concluyó Sharma.
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