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Tabú sexual dificulta mensaje prevención a gays
chinos -
Por Ben Blanchard y Tan Ee Lyn
PEKIN/HONG KONG, 20/08/2006 (Reuters) - Lexy Zhang se ríe
nerviosamente cuando cuenta sus primeras experiencias conociendo hombres
para tener sexo, en un país donde los preservativos están muy
disponibles para planificación familiar pero no siempre promovidos para
prevenir el sida.
"Estaba teniendo sexo sin protección todo el tiempo," dice
el joven de 26 años, sentado en un moderno bar de Pekín frecuentado por
gays.
"Muchos chinos gays piensan que es genial no tener que preocuparse
por el embarazo, pero no tienen idea de las enfermedades de transmisión
sexual," agrega Zhang, quien asegura que ahora jamás consideraría
tener sexo sin cuidarse.
En China, la homosexualidad, aunque ya no está considerada
oficialmente como un desorden mental, es todavía un tema prohibido para
muchos.
Ese tabú con frecuencia se extiende a discusiones sobre el sida y el
uso de preservativos para hombres que tienen relaciones sexuales con otros
hombres.
Los preservativos están muy disponibles gracias a la antigua política
de China de tener un solo hijo, pero las actitudes conservadoras y una
falta de disposición para hablar sobre sexo significa que no siempre se
hace la conexión con la prevención del sida.
"El sexo es tabú y los preservativos han sido principalmente
usados como parte de la planificación familiar más que para tener sexo
seguro," dice Lee Folland, un estudiante que está realizando una
investigación en la Universidad de Cambridge sobre el marketing social de
los condones en China.
En un estudio realizado en Pekín, sólo el 15 por ciento de 482
hombres que tenían sexo con otros hombres comprendía que corrían el
riesgo de contraer VIH, según un informe del 2005 elaborado por Onusida.
Un 49 por ciento de los entrevistados dijo haber tenido relaciones
anales con hombres sin protección en los últimos seis meses.
Un estudio de fines deL 2004 llevado a cabo por el Centro Chino Para el
Control y Prevención de Enfermedades en la ciudad de Harbin, encontró
que casi el 20 por ciento de los hombres que tenían relaciones sexuales
con otros hombres también lo hacían con mujeres. Más del 10 por ciento
estaban casados.
"Hay una fuerte presión social para casarse o ãqué dirán los
vecinos? No se trata solamente de cómo reaccionarán tus padres, sino
también de cómo reaccionarán los demáé ante tus padres," dijo
Folland, en alusión al temor al ostracismo social de los padres cuyos
hijos se pensaba que eran homosexuales.
En los bares para gays y en los saunas de China con frecuencia no hay
preservativos ni información disponible acerca de sexo seguro. Aunque
están empezando a aparecer gracias a grupos de voluntarios, programas de
divulgación y una tardía toma de conciencia del problema por parte del
gobierno.
Pero incluso esa información a veces puede ser demasiado moderada como
para incluir gráficos de cómo se usa un preservativo.
"De otro modo en China probablemente sería considerado
pornografía," dice el activista chino del sida River Wei.
COMPLICACIONES DE FRONTERA
En Hong Kong, Ricky Fan de 40 años, visita una vez por semana los
numerosos saunas gay de la ciudad, lugares que se han vuelto cada vez más
populares en los últimos años entre los hombres que buscan sexo anónimo.
Estos lugares son siempre negros. Pero una vez que se acostumbran a la
oscuridad, es probable que los visitantes sean recibidos con vistosos
volantes y postales sobre sexo seguro, tests de VIH y preservativos
gratis, desde los vestuarios hasta los muchos pequeños cubículos.
El mensaje ciertamente no se pierde para los miembros más activos de
la población gay de Hong Kong.
"Siempre uso preservativos, el 100 por ciento de las veces. Porque
es más seguro," dice Fan, quien ha visitado saunas en los últimos
cinco años en Hong Kong, China continental, Tailandia, Taiwán y Japón.
"Rechazaría a cualquier que no los use," agrega.
Pero esa actitud dista mucho de la norma. En los últimos años las
infecciones de VIH entre hombres que mantienen relaciones sexuales con
hombres, se han disparado en casi todas las grandes ciudades de Asia.
"En Hong Kong, aquellos que no son atractivos y no pueden
encontrar a nadie van a Shenzhen (del otro lado de la frontera sur de
China) a pagar por 'taxiboys,"' dice el propietario de un sauna Ray
Chong, en alusión a los gigoloes que atienden a clientes hombres en las
grandes ciudades chinas.
"Ellos pagan más para que los jóvenes no usen protección,"
agrega.
POBLACION MÓVIL
Los grupos de activistas, que han hecho mucho por contener el contagio
de VIH en Hong Kong, dicen que su trabajo se ve complicado por el
crecimiento del negocio del sexo en la China continental, que comparte una
frontera cada vez más porosa con Hong Kong.
"En Asia los índices de contagio han subido entre los hombres que
tienen relaciones sexuales con hombres debido a la movilidad de la
población, de modo que nuestro trabajo no puede permanecer tan localizado.
Debemos ir a donde ellos van," dijo Lau Chi-chung de AIDS Concern, un
grupo con sede en Hong Kong.
"Lo que podemos hacer es limitado. Debemos colaborar con el
gobierno, otras ONG en China continental para difundir el mensaje,"
añadió.
Otro problema en China es que muchos hombres no se identifican como
gays o bisexuales. En efecto, gracias a la falta de educación y tabú
cultural no están siquiera al tanto de que el concepto existe, según los
activistas.
"Si tienes 40 años, has estado casado toda tu vida, tienes hijos
y vives en el campo y luego un día descubres tu verdadero ser y tienes
relaciones sexuales con un hombre, no vas a pensar en usar un preservativo,"
dice Wei.
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