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Un encuentro con Armando Cristeto
Ciudad de México, 26 de septiembre (Agustin Villalpando/Enkidu): Noche
de encuentros, donde tuvimos el honor de departir con nuestro querido
Armando Cristeto, a quien agradecimos su participación en Los Martes.
El renombrado fotógrafo e historiador nos contó que tiene 49 años de
edad y que desde los 11 años sintió gusto por el profesor, él era alto,
moreno, y así empezó una travesía por el mundo del hombre y de los
hombres. Con la carrera de medicina, recordó que de sus primeros bares
gay, allá en los 1970's destacaba MioMondo, una especie de lonchería en
lo que hoy es la Plaza Giordano Bruno. Cabe destacar que en los 1970's,
las razzias, los operativos policiacos, eran una amenaza constante, pues
en lugares públicos y en fiestas privadas la policía podía llegar y
entonces tu foto podía aparecer en los diarios sensacionalistas así como
en la "Alarma" o "Alerta" -revistas de este tipo-.
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En cuanto a la fotografía, Armando Cristeto incursiona en 1977
-casi 30 años-, y una de sus primeras obras estará expuesta en
noviembre de 2006 en el Museo Universitario de Ciencias y Artes,
como parte de una colectiva que abarca el periodo de 1968 a 1998. |
El fotógrafo nos narró sus vivencias en las Marchas del Orgullo y
afirmó que fue el miedo el que impidió que participara en la primera;
sin embargo, ha participado en la mayor parte de las Marchas en Ciudad de
México y en algunas en el extranjero. "Son recuerdos que me dan
mucho gusto". En esos días, de las primeras Marchas la idea era
"ser chilango, ser universitario era tener conciencia política, con
una izquierda mexicana de los 70's" por lo que era normal participar
en movilizaciones, como aquellas convocadas por electricistas, las que
recordaban el 2 de octubre de 1968, así como las de sindicalistas y las
de estudiantes.
En cuanto a las marchas en el extranjero, destacó que allá tanto en
la Marcha del Orgullo como en la denominada AIDS Walk -Marcha del Silencio
por las víctimas del VIH-SIDA-, llama la atención la organización y el
hecho de que a los participantes se les regala agua, refresco, pizza,
cosas de comer como galletas y claro, en muchos casos es para promover los
productos y las marcas, pero cuando son marchas multitudinarias y se
regalan las bebidas y la comida, entonces el ambiente es otro.

Cristeto hizo referencia a una de sus series más reconocidas, "Apolo
Humano", donde retrató a "fisicoconstructivistas" como es
el nombre correcto, imágenes que en nuestros días (2006) han perdido la
carga que tuvieron hace 26 años, puesto que este segmento de la
población -los hombres que iban al gimnasio y cuidaban su cuerpo- eran
discriminados y satanizados por la población en general, quienes los
consideraban "impotentes" o incluso "jotos reprimidos"
-pues la palabra gay no era del uso cotidiano. Eran una "minoría de
las minorías". Con las fotos se abrió el debate sobre estas
personas y se promovió la dignidad.
En los 1980's, Cristeto formó parte del grupo de importantes
fotógrafos dentro del Consejo Mexicano de Fotografía, donde él ya era
reconocido y su voz escuchada. Nos comentó la puja que tuvo con el actor
y también "buen fotógrafo" Otto Sirgo, quien, en su momento, y
con intenciones diversas preguntó sobre su serie de fotografìas de
hombres: "¿Qué relación tienes con tus modelos?" a lo que
Cristeto respondió de manera contundente y todos acabaron riendo. Fue la
salida del clóset oficial de Cristeto.
Ya encarrerados en la charla, el autor nos confió que, a pesar de
tener conciencia de su homosexualidad desde años antes, su primera
relaciòn sexual fue a los 23 años, con un hombre parisino de unos 45
años de edad, alto y que "sabía hacer la seducción", fueron a
cenar y cuando Cristeto le dijo que jamás había tenido relaciones
sexuales, el galo se mostró escéptico y luego comprendió la razón:
Cristeto había crecido bajo el concepto del amor romántico, donde antes
de tener relaciones sexuales tienes que sentir afecto, ser romántico
antes de la pasión. Y por eso le dijo a su amigo, en el sentido sexual
"yo no tengo nada de qué hablar"... A la mañana siguiente, el
amigo europeo le dijo "Si te creo, porque eres muy torpe".
Hablamos de su obra, de sus modelos, de la forma de la creación y del
soporte analógico o digital de la fotografía. El dijo que el principio
de la fotografía sigue siendo el mismo: El Concepto y El Tema. "A
nivel de creadores, debe estar muy claro el asunto que vas a decir y el
cómo vas a decirlo." Por lo que el soporte sólo es un elemento. Y
si bien lo digital ha permitido engrandecer el tamaño de la fotografía,
aún no logra la tonalidad colorimétrica del sistema analógico.
Al referirnos al VIH-SIDA, Cristeto recordó personas, nombres y de
ellos subrayó a Agustín Martínes Castro, fotógrafo, uno de los
primeros activistas gay y también de los primeros fallecidos por la
pandemia.
Miguel Cano preguntó sobre la rivalidad entre pintura y fotografía, a
lo que Cristeto dijo que él no le hace mucho caso a esta rivalidad y
reconoció que en estos momentos lo que más se exhibe en el mundo es la
fotografía y luego las instalaciones.

Ruben Fischer preguntó sobre el activismo y Armando Cristeto habló
sobre lo que en sus principios se llamó Movimiento de Liberación
Homosexual, así como de los grupos FHAR y Calamo. Luego cómo en 1997
conoce a Rafael Cruz y a Joselo Castillo -entonces pareja- y se acerca a
GHAI, cuyo primer nombre era Grupo Homosexual de Acción Inmediata y que
él (Cristeto) rebautizó como Grupo Homosexual de Acción e Información.
Como parte de este grupo, durante casi tres años tuvieron la conducción
de Los Martes de El Taller y organizaron la celebración del centenario de
los 41, basados en la investigación hemerográfica de Antonio Cabrera
Salcedo.
Hablamos de la Noche Chilanga, donde El 9, un bar en Zona Rosa, fue
punto nodal de la vida nocturna de la Ciudad de México. Ahí destacó
Jaime Vite, quien fue animador y formaba parte de un grupo de Performer
Artists bajo el nombre "The Kitsch Company" -integrado, entre
otros, por Alejandra Bogue-.
Se cuestionó sobre la mitomanía y los descréditos en el mundo de
gay, pues se dice que un activista no ayudó en la realización de la
investigación sobre los 41. Se reconoció la importancia de los lugares
establecidos para el esparcimiento de los más jóvenes carecen de forman
en que su conciencia sea consolidada y no sólo quedasen en el "BarFly".
"La futilidad y la frivolidad pueden ser combatidas con
información y con una posición combativa", lo que es necesario
puesto que el "activismo padece de falta de credibilidad y no ha
sabido formar nuevos cuadros. La lucha es constante, diaria, de parte de
todos," dijo Cristeto, quien agregó: "La meta en el activismo,
en mí activismo es que ninguna persona, gay o bisexual, se avergûence de
serlo."
Charlar con Armando Cristeto es un banquete donde las evocaciones sobre
tópicos diversos estan siempre presentes, lo mismo que de Conaculta y del
Instituto de Cultura del Distrito Federal. Se dijo que la actividad
cultural de este país es muy fuerte para ser detenida por las autoridades
federales o locales, al tiempo que se subrayó que el sexenio de Fox ha
sido el peor para todas las artes en México. Y con todo, en cuestión de
la fotografía, cabe mencionar que no ha habido censura ni ha sido más
dificil la labor. Sólo es cuestión de ser un fotógrafo profesional y
que trabaja todo el tiempo. Y esto me recordó al Maestro José Antonio
Alcaráz, quien decía que el ser gay no es obstáculo para quien es bueno
en su trabajo, en su labor profesional.
Agustín Ramos nos convidó de su obra de teatro "CUANDO
VENGAS BIEN PREVENTE", que está en el Foro José Martí y que
tendremos el jueves 5 de octubre en la Noche de Gala de Enkidu, con
grandes personalidades y estrellas. Ramos nos dio la primicia: está por
estrenar la obra de teatro con cuatro actores profesionales y la
información estará en Enkidu a la brevedad.
Finalmente, Bertha de la Maza, de la editorial Egales, nos habló de
"El Corredor de Fondo", un libro que es el más vendido con
temática gay, más de 10 millones de ejemplares y que ha sido traducido a
nueve idiomas. Narra la historia de Harald, un entrenador en una
universidad estadounidense. Casado y con dos hijos, le atraen los hombres
pero sabe que eso no puede ser. Por ello se casó y tiene su familia. Sin
embargo, uno de los muchachos que él entrena está enamorado -en secreto-
de él y como no le hace caso, lo acusa de acosarlo sexualmente. El
resultado es que corren al entrenador. Por otro lado, hay un grupo de tres
jovencitos, exitosos, abiertamente gay y que no pueden ser tocados por la
Universidad porque son los mejores maratonistas del país. Así que la
postura de estos muchachos es que los deben aceptar como son o se van de
la universidad. Un libro de Patricia Nell Warren, basado en hechos reales
y cuya novela tiene "un final bueno". No dejes de leerla.
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