Baño de sangre en
Oaxaca incita a Fox a intervenir
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 28/10/2006 (IPS) - El gobierno de México
anunció este sábado el envío de fuerzas federales a la capital del
meridional estado de Oaxaca, en respuesta a la violencia que el viernes
dejó allí cuatro muertos y unos 23 heridos.
Se trata de la peor jornada desde que en mayo se desató
el violento conflicto social y político en ese distrito.
El presidente Vicente Fox tomó la decisión tras una reunión de
emergencia con su equipo del área de seguridad, que concluyó en la
madrugada de este sábado. En un breve comunicado, informó luego que el
objetivo del despliegue es restablecer el orden.
Emisoras de radio informaron desde la ciudad de Oaxaca, capital del
estado, que en las primeras horas de este mismo sábado llegaron allí,
vía área, cientos de agentes de la Policía Federal Preventiva.
La Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) --que demanda el
cese del gobernador del estado, Ulises Ruiz, a quien acusan de corrupción
y autoritarismo-- se declaró en alerta máxima y llamó a sus miembros
a resistirse ante cualquier acción represiva.
Hombres vestidos de civil a los que se identificó como policías y
autoridades municipales atacaron a balazos en la tarde del viernes a
miembros de la APPO, que, portando palos y bombas incendiarias, se
manifestaban en la vía pública y reforzaban el bloqueo de calles que
mantienen en la ciudad de Oaxaca.
Como consecuencia de los tiroteos murió un profesor, un habitante de la
periferia de Oaxaca y otra persona aún no identificada.
Además, falleció de dos balazos en el abdomen el camarógrafo
estadounidense Bradley Roland, colaborador del grupo periodístico
independiente Indymedia, y resultó herido Osvaldo Ramírez, fotógrafo
del diario mexicano Milenio.
La embajada de Estados Unidos en México lamentó la muerte de Roland,
de 36 años, y llamó al gobierno a realizar esfuerzos para que retorne
"el imperio de la ley" a Oaxaca.
El conflicto en ese estado, iniciado el 22 de mayo con protestas de
profesores en demanda de mejoras salariales, se ha agravado sin que el
gobierno local, el federal y los legisladores logren ponerle coto.
Con las cuatro muertes del viernes, la cantidad de víctimas fatales por
ataques de grupos armados irregulares, que según la APPO están
integrados por policías y sicarios contratados por el gobernador Ruiz,
se elevó a 14.
Todas las víctimas, con excepción del estadounidense Roland, eran
parte del movimiento social opositor.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exhortó el
viernes al gobierno de Fox a "involucrarse más decididamente"
en el conflicto de Oaxaca.
Mientras, la Federación Internacional de Derechos Humanos manifestó su
preocupación por el creciente irrespeto a los derechos humanos en ese
estado.
La APPO aseguró que el viernes fueron detenidos varios de sus miembros,
los cuales permanecen en calidad de desaparecidos.
En esa violenta jornada, se vio actuar a jefes policiales del estado de
Oaxaca que responden al mando del gobernador Ruiz, miembro del Partido
Revolucionario Institucional (PRI), gobernante en México entre 1929 y
2000.
A pesar de las exhortaciones del gobierno de Fox, del Partido Acción
Nacional (PAN), y de algunos dirigentes del PRI para que renuncie o pida
licencia, Ruiz insiste en mantenerse en el cargo.
El conflicto en Oaxaca, uno de los estados más pobres de México y
gobernado por el PRI desde inicios del siglo XX sin interrupciones, se
desató en mayo cuando el sindicato local de maestros paralizó sus
actividades.
Diversas asambleas de maestros acordaron esta semana retornar a clases.
Pero tras los hechos violentos del viernes y el inminente ingreso de la
policía federal a Oaxaca, esa decisión podría revertirse, según la
APPO.
En junio, Ruiz intentó sin éxito disolver la protesta de los maestros
con una acción policial. Tras ese acto, en el que se usaron armas de
alto poder, el descontento social se disparó.
De forma espontánea surgió la APPO, a la que además del sindicato de
maestros pertenecen ahora otras 350 organizaciones sociales. Desde
entonces, la crisis fue en ascenso.
La APPO ocupó las oficinas públicas y algunas radiodifusoras
comerciales y tomó las calles y plazas de Oaxaca para exigir el cese de
Ruiz, que desde hace meses ya no desempeña sus funciones en el estado
que gobierna sino en una lujoso hotel de la capital mexicana.
Diversas organizaciones humanitarias informan que las fuerzas del Estado
actúan en Oaxaca de forma ilegal contra los movimientos sociales, ya
sea mediante represión, sobornos o amenazas.
Ruiz, quien responsabiliza de la crisis de Oaxaca a la APPO --a la que
califica de grupo violento--, es uno de los militantes del ala más
conservadora del PRI.
Aunque en la mayoría de los estados y a nivel nacional ese histórico
partido perdió su hegemonía, en Oaxaca se mantiene como el más
poderoso.
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