|
Aprueban cárcel por discriminación de homosexuales
en Brasil
BRASILIA, 24/11/2006 (AP) - Homosexuales, bisexuales y travestis tienen
derecho a cualquier empleo, entrar a cualquier local y quien los
discrimine por su orientación sexual se expone a pasar hasta cinco años
en la cárcel, de acuerdo con un nuevo proyecto de ley.
El proyecto aprobado en la Cámara de Diputados aún requiere el visto
bueno del Senado, pero una legisladora que impulsa el texto confía en que
los senadores darán luz verde a la iniciativa, aunque todavía no se fija
una fecha para esa votación en la cámara alta.
"Esto es una larga demanda de los grupos (de homosexuales), ellos
quieren esa ley y si lo senadores quieren la aprueban este año",
dijo en conversación telefónica con AP la diputada Iara Bernardi. En
Brasil, dijo, "tenemos que tener conciencia que todos son personas y
merecen respeto".
Según el texto aprobado el jueves por la tarde en la cámara baja, en
un votación a mano alzada y por mayoría de los 513 diputados, una
persona que discrimine a un homosexual, bisexual, lesbiana, transexual y
travesti debido a su orientación podrá ser castigado con un mínimo dos
y un máximo de cinco años de prisión.
El patrón que despida, directa o indirectamente, en razón de esa
orientación sexual, también podrá ser condenado a la misma pena, tanto
como quien se niegue, impida o cobre precios más altos por alquilar,
comprar o arrendar un bien mueble o inmueble, de acuerdo con el texto del
proyecto divulgado en el sitio de internet de la Cámara de Diputados.
Esas penas de prisión también abarcan impedir el ingreso a
instituciones educacionales, a hoteles, locales públicos o privados como
bares, restaurantes, entre otros, dijo la diputada.
Pero además si la persona es condenada por discriminación quedará
impedida de participar, directa e indirectamente, en contratos con
entidades públicas, tener acceso a créditos en bancos o entidades
estatales y recibir beneficios de descuentos tributarios, según el
proyecto.
Un empleado público podrá perder su trabajo si discrimina a un
compañero.
Y el castigo de cárcel, de dos a cinco años, también podrá ser
aplicado a quien prohiba, por discriminación sexual que ciudadanos se
besen o se abracen en locales públicos y privados.
"Siempre quisimos que se equiparara la homofobia al racismo",
dijo Betto de Jesús, director administrativo de la Asociación Brasileña
de Gays, uno de los movimientos de defensa de los derechos homosexuales en
el país.
"Todos nos insultaban, no te botan de un bar pero te dan cerveza
caliente, es una cosa sutil, pero que pasa todos los días", agregó
de Jesús telefónicamente. "Con esto tendremos por primera vez
protección federal porque eramos los únicos en no tenerla",
aseguró.
Actos de discriminación por raza, color, etnia y religión ya son
penados en Brasil por una ley de 1989 con mínimo un año de cárcel.
Otros países en Sudamérica, como Uruguay, México y al menos dos
provincias en Argentina, ya también penan la discriminación por la
orientación sexual, dijo de Jesús.
Grupos gays estiman que homosexuales y lesbianas representan más de
10% de la población de 185 millones de Brasil.
En Brasil y a lo largo de los últimos años, la comunidad gay ha
obtenido triunfos como cuando en febrero del 2003, la Corte Suprema
dictaminó que los hombres y las mujeres homosexuales tienen derecho a
recibir beneficios del seguro social, así como pensiones, tras la muerte
de sus compañeros.
En 2004, una corte en el estado de Río Grande do Sul, en el sur de
Brasil, se convirtió en el primero del país en permitir las uniones
civiles entre parejas del mismo sexo y en otorgarles los mismos derechos
que las parejas casadas.
Y este mes, una corte en la población de Catanduva, en el interior del
estado de Sao Paulo, autorizó a una pareja de homosexuales el derecho de
adoptar a una niña de cinco años.
|