| Nuevo gobierno de Ecuador dejará en el clóset a los
homosexuales y el aborto
QUITO, 23/11/2006(AFP) - Cualquiera sea el resultado del balotaje
presidencial, la lucha por los derechos de los homosexuales y la
legalización del aborto seguirá estancada en Ecuador durante el próximo
gobierno, dada la férrea convicción católica de los dos candidatos que
rehúsan abrirse a esos campos.
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El candidato por Alianza País, Rafael Correa, admitió su amistad
con el presidente de Venezuela Hugo Chávez. La foto es del 23 de
noviembre de 2006 durante un encuentro con la prensa extranjera.
Foto:Rodrigo Buendía/AFP |
El economista Rafael Correa y el millonario Alvaro Noboa han rivalizado
en todo, menos en el origen religioso aunque en sus discursos el primero
se denomina "cristiano, humanista de izquierda" y el segundo
"enviado de Dios".
La coincidencia genera pocas expectativas para los homosexuales y
activistas a favor del aborto en Ecuador, un país de mayoría católica e
influencia conservadora.
"Yo soy pro vida, católico practicante y no estoy de acuerdo con
el aborto. Sin embargo, no me siento la persona más idónea para opinar.
¿Quién le puede decir a una mujer violada que quedó encinta qué
decisión tomar?", sostuvo Correa en una reciente entrevista.
Asimismo, aludió al debate sobre la píldora del día después cuya
distribución fue prohibida a principios de año por el Tribunal
Constitucional (TC).
"Si es abortiva, personalmente la rechazaría porque hiere la
doctrina moral de la Iglesia Católica", comentó Correa.
Por su parte Noboa, a quien el presidente venezolano Hugo Chávez
llamó fundamentalista de extrema derecha, rehusó responder a las
preguntas relacionadas con el aborto y las minorías sexuales.
Sin embargo su esposa, Anabella Azín, diputada electa por el Partido
Renovador Institucional Acción Nacional (Prian), anunció que su bancada
defenderá la vida y se opondrá a leyes que la pongan en peligro.
"Nosotros somos pro vida y estamos en contra de las leyes que
atenten contra ella", sostuvo la parlamentaria.
Aun así los activistas confían en que Correa, en caso de ganar la
presidencia, sea más laxo frente a la discusión de ambos asuntos.
"Correa tiene una posición más progresista, creo que no vamos a
tener la preocupación que habría con Noboa, que es de una posición más
conservadora y retrógrada. Creemos que Correa puede estar mucho más
abierto a recibir temas de las mujeres nos interesa", dijo a la AFP
Pamela Quishpe, coordinadora de la ONG Política Juvenil (CPJ).
El izquierdista tampoco apoya el matrimonio entre hombres o mujeres,
pero se comprometió a impulsar desde el gobierno leyes que pongan fin a
la discriminación sexual.
"No al matrimonio gay, sí a una forma de garantía para una
relación estable. Es decir, que si la pareja de homosexuales ha tenido
una relación estable, se deben establecer ciertos derechos de pareja como
la herencia, etc", expresó.
La comunidad Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgeneristas (LGBT), en
Ecuador, también mira con menos reserva un gobierno de Correa.
"Noboa es una persona que no entiende de derechos humanos,
imposible que entienda de derechos de diversidad sexual", afirmó
Geovy Jaramillo, portavoz del grupo.
"Y mientras él no respondió a ninguna de nuestras interrogantes,
Correa si lo hizo e incluyó en su plan de gobierno dos propuestas de la
comunidad LGBT", explicó el activista.
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