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Un tesoro acuático en el
subsuelo de Níger - Un trésor aquatique
dans le soul-sol du Niger
Le Monde, Hervé Kempf, 27 de diciembre de
2006 (Traducción al castellano © Enkidu): El lago [mare], apacible,
sorprende en el ambiente árido de Níger: el agua es límpida, la
vegetación y los mangos abundan, las cabras y las vacas vienen para beber
a saciedad -así como las jirafas, temprano en la mañana, aparecen. „La
llamamos „la charca donde nos sumergimos“ [“la mare où l’on
plonge“], porque los niños a menudo se bañan allí“, dice Issifou
Moumouni, un campesino de Boulakouratégui. Aquí el agua no falta jamás.
Este pequeño lago, situado a 70 kilómetros de la
capital de Níger, es la ilustración de un fenómeno que los hidrólogos
bautizaron como „la paradoja de Niamey“ [“le paradoxe de
Niamey“]. Mientras que las precipitaciones en Sahel bajaron 25
% entre 1968 y 1995, y que el río Níger conoció una disminución
media todavía más importante, el nivel de la capa freática situada en
su orilla sur, de Niamey en Tahoua, no deja de subir: „El movimiento se
acelera, constata Luc Descroix, del Instituto de Investigación para el
Desarrollo [Institut de recherche pour le développement] (IRD). El manto
[La nappe], llamado Continental Terminal 3, ganaba 1 a 2 cm por año
antes de 1980, 5 cm al año en la década siguiente, 10 cm en los años
1990, y estamos ahora en los 20 cm al año.“
¿Cómo se explica esta paradoja de Niamey, puesta
en evidencia por Christian Leduc, otro investigador de la IRD? Por el
cambio del modo de ocupación (actividad) de los suelos desde hace medio
siglo, bajo el efecto del crecimiento demográfico, Níger vió a su
población cuadruplicarse desde 1950. Así, la selva progresivamente ha
sido reemplazada por la agricultura y el barbecho.
Entonces éstas retienen mucho menos el agua -que
cae durante la estación de lluvias- de la selva. En lugar de infiltrarse,
el agua chorrea, pues, siguiendo la pendiente. Como la región está
constituida por una multitud de pequeños estanques-laderas alrededor de
charcas, el agua de la lluvia alimenta éstas y se infiltra en la capa freática
subyacente.
Así, escribe Christian Leduc, „la influencia
positiva -aunque involuntaria- del hombre sobre el recargo de la capa freática
ampliamente ha permitido contrabalancear cerca de Niamey la caída de la
pluviometría observada desde hace veinticinco años en Sahel“.
Continental Terminal cubre una región de aproximadamente 200 000 km2,
donde la agricultura dispone así, de un recurso de agua importante: „el
manto no es explotado, dice Luc Descroix. Entonces oculta algo así como
un mil millones de metros cúbicos, mil veces más de lo que se cae ahí
cada año.“
Entonces, la irrigación podría ser desarrollada,
permitiendo aumentar la producción agrícola, una apuesta crucial para
uno de los países más pobres del planeta. Níger dispone en su subsuelo
de un recurso que importa para el futuro.
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