| Mujeres y Política en Francia, Tierra de
Desigualdades
SPIEGEL, 29 de diciembre de 2006 (Traducción al castellano © Enkidu):
A pesar de sus muy aclamadas leyes sobre igualdad de derechos y que
una mujer sea quien encabeza la campaña presidencial, el reino de la
política francesa aún continúa siendo uno de los más sexistas en
Europa. Sólo 13 por ciento de los curules en el Parlamento galo son
ocupados por mujeres y el prospecto de un cambio es pobre.

FOTO: AFP Ségolène Royal puede encabezar las
encuestas, pero la política francesa aún es un mundo de hombres.
No sería muy aventurado asegurar que 2006 ha sido el año de las
mujeres en Francia.
Las mujeres se encuentran en más posiciones políticas de poder en
estos días que antes.
Ségolène Royal ha participado en la contienda por la campaña
presidencial, hay seis ministras mujeres en el gabinete del Primer
Ministro Dominique de Villepin, y el Ministerio de Defensa está incluso
al mando de una mujer.
Sin embargo, cuando se trata de distribuir posiciones de gran
responsabilidad, las mujeres aún son descuidadas en el país de libertad,
igualdad y fraternidad. La legislación por la igualdad de derechos
aprobada por el gobierno en el año 2000, llevó a una mayor "feminización"
de la política en los niveles local y regional, así como en el
Parlamento Europeo, pero las mujeres aún se encuentran dramáticamente
subrepresentadas en el Parlamento galo y dentro de los principales
partidos políticos del país.
A pesar de todo lo que se habla sobre igualdad de derechos, las mujeres
aún representan apenas un 13 por ciento de las curules en el Parlamento
francés, la Asamblea Nacional, lo que coloca a Francia en el lugar 25o de
Europa en cuanto al porcentaje de mujeres en el Parlamento.
El país busca un cambio a la situación a través de legislación
adicional, pero los intentos previos han fracasado. A mediados de
diciembre, el Senado presentó un proyecto de legislación que requeriría
que las comunidades con más de 3,500 residentes, así como en las
regiones de Francias, tengan paridad entre los hombres y las mujeres en
sus cuerpos políticos. En el nivel nacional, la propuesta también
aumentaría las penas para los partidos políticos que fallen en tener un
número igual de hombres y de mujeres en sus listas de candidatos para las
elecciones parlamentarias.
Hasta el momento, sin embargo, las leyes tuvieron un impacto pequeño
en cuanto a la equidad de género en la política francesa. El partido
conservador Unión para un Movimiento Popular [Union for a Popular
Movement (UMP)] del Ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, también un
contendiente presidencial, fue forzado a pagar una multa por €4.26
millones de euros (unos $5.62 millones de dólarse de Estados Unidos) en
2002 por no contar con igual número de mujeres en la lista de sus
candidatos. Incluso los Socialistas, de ala izquierdista rompieron la ley
y fueron obligados a pagar €1.65 millon de euros en multas. Ciertamente,
los Verdes son los únicos que jugaron de acuerdo con las reglas de
género.
La atmósfera del sexismo no es terriblemente sorprendente: Actualmente,
los partidos políticos más importantes de Francia continúan siendo
bastiones del poder masculino. Tanto en el Partido Socialista, como en el
UNP, sólo alrededor de un tercio de sus miembros son mujeres. El Partido
Comunista se ubica apenas un poco mejor, en alrededor de 40 por ciento de
membresía femenina.
dsl/spiegel/avs-Enkidu
|