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In Memoriam a
Luis Armando Lamadrid Garcia
“Tampoco les voy a pasar
mi desencanto o mi amargura, ya tendrán la suya propia” Luis
Armando Lamadrid

Dedicado a Xabier Lizárraga
con todo el cariño y devoción que Su Maje le tiene
Doña Juana lo recuerda, a
comienzos de enero de este año; Su Majestad se encontraba en Lisboa
cerca de la Plaza de Comercio abriendo su cuenta electrónica para saber
sobre los detalles de la muerte de Lesbi Di; cuando de repente leyó un
mensaje de su hermana La Ham, quien le escribía “Luis Armando murió
el 28 de diciembre; no tengo más que decir”. Doña Juana estaba muy
triste, sin embargo abrió otro correo que decía ser una Esquela y en
la cual Humberto Álvarez se lamentaba de la muerte de Luis Armando
Lamadrid, la pareja de toda la vida de uno de los activistas gay más
importantes de México: Xabier Lizárraga Cruchaga, alías La Churruca.
La fecha que había dado La Ham, era la de Luis Armando Lamadrid. Doña
Juana al escribir esto no deja de llorar por una persona a quien quiso
mucho y comprende el dolor de su mentor y amigo, Xabier Lizárraga.
Hacía apenas a comienzos de
diciembre que Su Majestad había visitado la Mansión Lizárraga en la
Anzures; el motivo era el viaje que haría Su Maje y la necesidad de ver
a Su Familia, ya que en varias ocasiones las ahora polillas habíamos
pospuesto una y otra vez la visita a tan queridos amigos. Su Maje llegó
puntual a la cita, quién fue recibida por el Xavitos, subiendo las
escaleras estaba Luis Armando a quien le ofreció un pequeño obsequio,
a continuación siguió y prosiguió la plática sobre diversos temas:
activismo gay, VIH/SIDA, las Guerrilleras, las Palomillas, El Taller,
las elecciones, las formas de gobierno y las nuevas maritales de Su
Majestad, siempre divertido y ameno Luis Armando no dejó por un momento
de imprimirle su mordacidad a todas las noticias que Su Maje, le daba.
Doña Juana contemplaba con
cuanto cariño Xabier desenvolvía una caja de chocolates para Luis
Armando, siempre los había visto como LA PAREJA GAY, llena de
compromiso y cariño. Luis Armando le comentaba a Su Maje que el último
esquema antiretroviral le estaba causando complicaciones, ya que con una
facilidad enorme pescaba todos los efectos secundarios de los fármacos.
Luis Armando nació en el mes de septiembre de 1953 en Ensenada Baja
California, lugar que lo vio morir. A diferencia de mucha gente de su época,
los padres de Luis Armando tuvieron una buena aceptación de la
homosexualidad de su hijo, a “quien sacaron del clóset” a los 16 años,
a sus padres solo les inquietaba la seguridad; ya que en aquellos
tiempos había mucha, pero mucha homofobia.
Luis Armando se trasladó a la
ciudad de México con el fin de estudiar Publicidad, agregándose más
tarde a esos estudios los de Literatura Dramática y Teatro en la UNAM
donde tendría entre algunos compañero de clase al también actor,
director y activista Rubén Fisher y fue en aquellos días que vio “un
montón de jotos, manifestándose un dos de octubre de 1978” lo que le
motivo a adentrarse al incipiente movimiento gay; integrándose en
Lambda donde conocería a Max Mejía, Alma Aldana, Humberto Álvarez y
el amor de su vida: Xavier Lizárraga. En aquellos tiempos la gente gay
se preparaba con todas las armas, digo...ejem, ejem los libros posibles
para poder sobrevivir y aunque al principio le costó trabajo entender
la densidad de los libros (como a todos)¡Y lo logró! Por aquellos días
un escritor llamado Carlos Monsivaís trataría de conquistarlo y sería
la manzana de la discordia entre él y Xavier.
Después de su salida de Lambda
en 1981, Luis Armando entró a estudiar para obtener el título de Sexólogo
Educador en el Instituto Mexicano de Sexología. Es en este instituto
donde comienza a oír sobre el “cáncer rosa” y a familiarizarse con
el, no sólo desde una perspectiva médica y sexológica, sino social y
sexopolítica a Luis Armando como a muchos, les costó trabajo aceptar
el hecho de que el VIH/SIDA existía. Fue en 1982 que al fundarse
Guerrilla con Xavier Lizárraga, Luis Guillermo Juárez y otros más;
Luis Armando se integró al ser la pareja de Xavier.
En 1988 aquellos días Guerrilla
Gay hace contacto con AVE de México para educarse con respecto al VIH/SIDA;
ahí también impartió Talleres de Erotización del Sexo Seguro y fomro
parte del equipo académico de los Cursos de Sexualidad y SIDA; fue
famoso su curso de “Limeranza, Pareja y Rompimiento de Pareja”. Luis
Armando fue presidente de Ave de México después de la muerte de
Francisco Estrada Valle del cual salió por discrepancias ideológicas.
Durante 1993 y 1994 colaboró activamente con la Fundación Mexicana
Para la Lucha Contra el SIDA, por el interés de extender su participación
en la lucha contra la enfermedad, más allá de la educación y
concientización, y comprometerse cada vez más directamente con el
trato al enfermo.
En este sentido Luis Armando era
muy crítico ya que no participaba en la Caminata Nocturna Silenciosa,
pues le parecía un evento desangelado, sin vida y culpígeno; no le
gustaban los grupos de autoapoyo para la gente con VIH porque perdía la
vocación de ayudar al seropositivo y se convertía en un club de ver
quien vivía y quien moría. Luis Armando creía que podía hacer más
dando festividad al asunto del VIH/SIDA.
Luis Armando Lamadrid fue un
personaje activo durante las charlas de los Martes de El Taller,
fundados por Guerrilla Gay en 1987 y donde se comprometió e difundir
noticias en torno al VIH/SIDA y a través de “Las Jotitas Musicales”
junto con el Caracol y al compás de Flans, Timbiriche y otros cantantes
de los 80 y 90 trabajaba en
la erotización del sexo seguro y sexo protegido. Luis Armando reconoció
que al principio eran densas al dar las charlas y poco a poco fueron
soltándose, incluso hizo teatro desde Oscar Wilde a José Antonio
Alcaraz, pasando por Federico García Lorca; su participación junto con
Tito Vasconcelos y Jesús Calzada dio un vuelco a los Martes, si bien la
cabeza era Xavier, eran estos hombres de actuación quienes hacían
amenos los Martes, hasta convertirse en un mito que ha escrito historia
en el activismo gay en México.
En 1992 se incorporó al programa
Tons ke, luego llamado Media Noche en Babilonia, conducido por Tito
Vasconcelos, ahí Luis Armando atendía el teléfono junto a Jorge Gómez,
alias La Normala, desde ahí por ejemplo recibía todos los recados que
le enviaban a Tito, en alguna ocasión llegó a contactar a Agustín
Villalpando para trabajar de secretario con José Antonio Alcaraz; además
de ello era el encargado de la programación musical y en alguna ocasión
incluso llegó a poner “Todo me recuerda a ti” cantada por la
Estudiantina del Instituto Miguel Ángel, a petición de Su Majestad,
provocándole al escuchar esos trinos, algo más que serias agruras.
Dentro del programa fue quien escribió el Consultorio Sentimental de la
Dra Messalina Foucault.
Como buen actor trasladó la
cuestión del VIH a la academia de manera ágil con una ponencia en la
ENAH titulada “Eros, Tánatos y Federico” en la que intercala poemas
de Lorca, algunos cantados con Brenda Marín, y un análisis crítico de
la situación del SIDA en México y del manejo que del mismo venían
haciendo las instancias oficiales. Este espectáculo se presentó
posteriormente en eventos callejeros, entre ellos en la Alameda Central,
con motivo del Día de Muertos.
Algunos de sus montajes escénicos
como el de “La Farsa del Amor Compradito” (1991) del Dramaturgo
puertorriqueño Luis Rafael Sánchez o “Así que pasen cinco años”
montada en el Teatro Santa Catarina. Trabajo junto con Tito Vasconcelos
en muchos montajes del verdadero Teatro Gay. Son recordadas sus
actuaciones en: “Sol de mi antojo” (primera ópera gay mexicana),
“Fiesta San Luis”, “La Vela de la Luna Loca”, “Jotitas
Musicales”, “Y luego por que las matan”, “el amor, la pasión y
la pasta de dientes”, “Ejem...plares”, “Flor de Fango” y
“Sexo, pudor y Aliens”.
A últimas fechas Luis Armando
trabajaba como investigador en el CITRU allá en el Centro Nacional de
las Artes; junto con Mayra Ramos y Tito Vasconcelos había publicado Censura y teatro novohispano (1539-1822), publicado por el CITRU del
INBA y Escenología A. C. Antes de irme de la Mansión Lizárraga; Luis
Armando me comentó que había encontrado documentos sobre una loca que
era actor que había denunciado un abuso policial a principios del siglo
XX y que había hecho una investigación del caso, antes de despedirse
me encomendó que lo fuera a visitar más seguido; que no esperara a
irme de viaje para irlos a ver; hoy en día Su Majestad resiente mucho
esas ultimas palabras; de un amigo que siempre le demostró un sincero
cariño. Descanse en paz: Luis Armando Lamadrid García
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