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Porfiado reclamo de símbolo
azteca
Por Diego Cevallos
MÉXICO, 09/02/2006 (IPS) - México reactivó su campaña para que
Austria devuelva el presunto penacho del emperador azteca Moctezuma, uno
de los símbolos de la cultura indígena. Pero hay pocas esperanzas de
lograrlo a pesar del optimismo de sus impulsores.
En otra de las periódicas gestiones que se hacen desde hace más de 20 años,
el gobierno mexicano de Vicente Fox reclamó en enero a Austria el envío
de regreso del penacho, que es un tocado de plumas de casi un metro de diámetro.
Diversas fuentes del país europeo, que guarda la pieza en el Museo Etnológico
de Viena, advirtieron en el pasado a las autoridades de México que difícilmente
pueda ser entregada.
El presidente de Austria, Heinz Fischer, visitó México en mayo de 2005 y
declaró que el pedido enfrenta muchas dificultades, pues en caso de
atenderlo no sólo afectaría a su país "sino a la Europa entera".
"Todos los museos de Europa se verían afectados por esta cuestión
en el manejo y trato de objetos que provienen de culturas y países
extranjeros", explicó. En caso de concretarse la devolución, se
encararía una serie de gestiones para tratar de recuperar decenas de
valiosos objetos prehispánicos, ilegalmente extraídos de México.
De forma previa, Wilfried Seipel, director del Museo Etnológico de Viena,
declaró que la pieza es propiedad inobjetable del Estado austriaco.
Fox viajará a Viena en mayo para participar de la cumbre Unión
Europea-América Latina y el Caribe, ocasión en la que aprovechará para
reunirse con autoridades austriacas para volver hacer la petición de
devolución, según indicaron portavoces gubernamentales. "Tenemos más
de 85 por ciento de posibilidades de que el penacho de Moctezuma regrese a
México", declaró en enero el presidente de la Asociación Cultural
Yankuikanahuak, Xokonoschtletl Gomora, un bailarín tradicional mexicano
que ha encabezado personalmente diversos actos en Austria y México para
demandar la devolución del penacho. Explicó que su optimismo se basa en
las nuevas gestiones del gobierno y a que un grupo de diputados del
Parlamento Europeo enviaron al Ministerio de Asuntos Exteriores de Austria
un exhorto para restituir a México el penacho con motivo de la cumbre en
Viena. "Ya hicimos la petición al gobierno austriaco y esperamos que
reconozca la necesidad de que esta pieza regrese a nuestro país",
declaró el canciller mexicano Ernesto Derbez. Hace tres años, cuando
también se hicieron desde la cancillería mexicana gestiones en favor de
la devolución, Blanca Barragán Moctezuma, una historiadora que se
declarara descendiente del emperador azteca, señaló que el regreso del
tocado era una hecho y que se produciría en 2004, lo que no sucedió.
"Creo que jamás entregarán el penacho, pues es parte del patrimonio
austriaco, lo recibieron en ese país legalmente, lo conservan en
excelentes condiciones y su devolución y hasta un préstamo están
prohibidos por sus leyes", dijo a IPS el arqueólogo Teodoro Márquez,
de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam). El origen del
penacho, la forma en que llegó a Austria y hasta la pertenencia atribuida
a Moctezuma Xocoyotzin (1466-1520), el último emperador del pueblo azteca,
son puestas en duda por varios investigadores. Incluso se cuestiona que
sea un penacho. En realidad se trata de una capa de plumas que portó algún
sacerdote, pero no necesariamente Moctezuma, sostiene Gerardo del Olmo
Linares, un investigador local de la iconografía prehispánica. No hay
pruebas ciertas de que el penacho perteneció a Moctezuma, afirma por su
parte Alejandro González, historiador de la Unam. Pero para el gobierno
de Fox, los presuntos descendientes del emperador y activistas indígenas,
no hay muchas dudas sobre el penacho y es imprescindible que regrese a México.
La pieza, elaborada con plumas de quetzal, un ave autóctona del sur de México
y América Central en vías de extinción, salió del territorio durante
la ocupación española, hace cinco siglos, y pasó por peripecias no del
todo aclaradas. Austria la compró en 1880, y desde 1929 se exhibe en
Viena.
Según diversas teorías, el periplo de la reliquia comenzó durante la
conquista española, cuando fue robado por Hernán Cortés, quien ordenó
llevarlo a España. Pero el barco que lo transportaba fue asaltado por
corsarios franceses.
Sin embargo, otras tesis aseguran que el Moctezuma regaló la pieza a Cortés
con la esperanza de que eso aplacara sus ambiciones de obtener más
tesoros.
La corona, que simbolizaría la sabiduría y el poder del emperador
Moctezuma, permaneció 50 años en Francia y luego fue subastada en Viena,
donde estuvo guardada por décadas en malas condiciones, afirman algunos
historiadores.
"Nada está plenamente comprobado en relación al famoso penacho,
pero a su alrededor se ha creado un halo de que es algo sagrado y que por
la dignidad del pueblo mexicano debe regresar a su seno", señaló el
arqueólogo Márquez.
"Creo que una vez más el gobierno de México no va a conseguir mucho
con este nuevo intento de traer el penacho al país, aunque siempre podría
pasar algo extraordinario", sentenció el investigador. ( (FIN/2006)
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