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Cuando Ella Habla, El está Rompiendo los Tabús del
Islám - When She Speaks, He’s Breaking
All of Islam’s Taboos (Karachi Journal)
FOTO: Akhtar Soomro para The New York Times
En la Televisión de Paquistán, Ali Saleem, de 28 años
de edad, personifica a Begum Nawazish Ali, una viuda coqueta y que
bromea para conseguir sus objetivos políticos y personales
New York Times, Salman Masood, Karachi, Paquistán, 3 de enero (Traducción
al castellano Enkidu): Ali Saleem pudo haber percibido la forma
perfecta, si bien improbable, para resguardarse y romper tabús en
un país conservador, musulmán: Paquistán.
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FOTO: Akhtar Soomro para The New York Times
La charla es sobre asuntos delicados,
incluyendo el sexo. "Tal vez sí, soy una diva",
asegura él.
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En un paìs donde hablar de manera pública sobre sexo se encuentra
estrictamente fuera de los límites, Saleem ha logrado no sólo traer el
asunto al horario estelar de su programa de talk show en la televisión,
sino que lo ha hecho sin provocar una reacción violenta de parte de los
cléricos fundamentalistas islámicos.
Y él lo ha hecho como una mujer.
Cuando Saleem entra a las frecuencias, él es Begum Nawazish Ali, una
viuda coqueta que entrevista a
a las celebridades [glitterati] de Pakistán y algunos de los políticos
más importantes.
Una mujer real no podría hacer lo que Saleem realiza. Es poco probable
que una estación transmitiese tal show, la anfitriona sería evitada. Y
hablando bajo la apariencia de una mujer casada —cuya virtud es
crucial para toda su familia— sería igualmente imposible.
Pero aparentemente un hombre vestido de mujer que pretende ser una viuda
es otro asunto completamente.
Es algo así como un misterio porqué un hombre que abiertamente se
reconoce como bisexual es una sensación aquí. Las enseñanzas
tradicionales islámicas rechazan a bisexuales y gays, y los gays de
Pakistán tienen pocos espacio de vida social. Las fiestas gay en Lahore
y en Karachi se mantienen en la clandestinidad.
Saleem tiene su propia teorìa acerca de su popularidad: el piensa que
Pakistán siempre ha sido más abierto de lo que los extranjeros
consideran.
Es verdad que Pakistán es, en un sentido, dos países. Existe un Pakistán
urbano y otro urbane, donde las costumbres [mores] de Occidente son más
aceptadas, aunque la desnudez nunca será mostrada en televisión o
mujeres con escasas ropas en los anuncios espectaculares. Y también
existe la Pakistán rural, donde el Islam se practica generalmente con más
fervor.
También es cierto que el Presidente de Paquistán, el General Pervez
Musharraf, es relativamente tolerante sobre lo que los medios de
comunicación pueden mostrar y cubrir, incluyendo sobre política.
Aunque el General Musharraf llegó al poder en un golpe de estado sin
derramar sangre, con el ejército en 1999, él ha sido más abierto a la
crítica política en la prensa de lo que fueron algunos de sus
predecesores democráticos.
Saleem, de 28 años de edad, está conmovido por su éxito debido a
razones que son tanto políticas (el está orgulloso de estar abriendo
brecha cuando aborda asuntos difíciles) y profundamente personales.
"Lo mejor para mí es verme a mí mismo hermoso [gorgeous] en el
espejo", aseguró él recientemente mientras se inclinaba en una
silla para el maquillaje. Mientras que el maquillista le delineaba los
ojos, agregando brillo y sombra de ojos, el dijo "tal vez, sì, soy
una diva".
Es difícil juzgar cuan exitoso es el show de Saleem —no hay forma de
los ratings de Nielsen aquí—. Y hay personas que encuentran el show
repugnante.
Pero en mucho es un éxito. Los críticos de la televisión han estado
generalmente a favor, y el show, que ha durado un año y medio, tiene un
horario estelar a pesar de su nombre, “Late Night Show With Begum
Nawazish Ali” [El Show Nocturno Con Begum Nawazish Ali]. Saleem
dijo que fue nombrado por su contenido picante, que generalmente se
muestra tarde en la noche, pero dijo que la televisora lo programó para
más temprano esperando ser un éxito que atraería más ganancias de
los patrocinadores.
Urbanites, entre tanto, parecen no poder tener suficiente con un show a
la semana, que es repetido dos veces por semana. Ellos han alabado el
retrato de Saleem de una viuda de edad media que, en saris glamorosos así
como brillo y diamantes, invita a su sala de estar a políticos,
estrellas de cine y promotores de derechos de Pakistán e India.
Con párpados revoloteantes y labios relucientes, Begum Nawazish Ali
(Begum significa Lady o Señora en Urdu) coquetea con sus invitados
hombres utilizando bromas sugerentes y sutiles insinuaciones sexuales.
Con las invitadas mujeres, ella se muestra más en broma, retándolas
sobre quién se ve mejor. Las preguntas son precisas y directas. La política,
la democrácia y el cotilleo se enredan en la conversación.
Saleem percibe en la aceptación y el éxito comercial del show como un
testimonio de la tolerancia y la moderación de Pakistán, un país que
es visto con frecuencia por el mundo exterior como vacilante ante los
extremos del ejército y el extremismo.
Colorida e ingeniosa, Saleem es abierto sobre su propia sexualidad y
salpica su conversación con frases que mezclan los géneros: "Mi
vida fluctúa entre dos extremos," asegura él. "Siempre digo
esto: Soy un hombre y soy una mujer. Es cuestión de dos géneros
extremos, y estoy constantemente tratando de lograr el equilibrio".
El se muestra imperturbable ante las críticas que aseguran que su show
con frecuencia llega al límite de lo grotesco. "Senadores en
funciones han enviado solicitudes para estar en el show," asegura
él.
Saleem también ha deseado abordar tópicos difíciles de la política.
El es abiertamente crítico del rol del ejército en el gobierno de
Pakistán, por ejemplo.
Su show no es el único que presiona sobre este y otros asuntos
susceptibles.
En otro programa de otra televisora, "Aamlim Online", académicos
religiosos, de las sectas Shiita y Sunni, se sientan lado a lado para
responder a las inquietudes de los teleespectadores en asuntos diversos
desde sus puntos de vista particulares.
Talk shows de televisión y programas de noticias también han criticado
abiertamente las políticas de los gobiernos previos sobre su apoyo al
Talibán y sobre sus políticas en relación a Cachemira, que tanto
India como Pakistán reclaman.
Las políticas del Presidente Musharraf y el rol del poderoso
Inter-Services Intelligence [Inter-Servicios de Inteligencia], o ISI,
han sido objeto de ataques en los talk shows y programas de análisis,
algo inimaginable hace algunos años.
Eso no significa que todo pueda suceder. Las restricciones en los medios
impresos son en general más duras que para los periodistas de radio y
televisión, y algunos asuntos son considerados, con claridad, fuera de
los límites.
Owais Aslam Ali, Secretario General de la Fundación de Prensa
Pakistaní [Pakistan Press Foundation], un centro de investigación de
medios independiente, en Karachi, aseguró que "en asuntos de
importancia, las restricciones continúan." El dijo que esto
incluye reportajes sobres las áreas tribales en la frontera con
Afganistán, donde miembros de Talibán y de Al Qaeda están buscando
refugio.
Ali dijo que también hay restricciones no-escritas sobre los reportajes
relacionados con Baluchistan, la provincia al suroeste del país, donde
una insurgencia civil de bajo nivel contúa existiendo. "Este es un
gran hoyo negro para los medios masivos de comunicación", aseveró
él. "Los parámetros han sido establecidos. Si cruzas esos parámetros
lo haces bajo tu propio riesgo."
Saleem, quien se muestra como Begum Nawazish Ali con frecuencia se sale
con las preguntas a políticos que los periodistas de medios impresos
estarían temerosos de hacer, dijo que su show no habría sido una
posibilidad con anterioridad. "Yo le debo la existencia de Begum
Nawazish Ali, en cierto modo, al General Musharraf,” dijo él.
Pero él parece conocer sus propios límites. El se encogió de hombros
cuando se le preguntó si no invitaría al general mismo a su show,
pareciendo indicar que él sabía que eso es un tabú que él no puede
romper. Pero esto no lo detuvo de pensar en la idea, en especial luego
de que el General Musharraf se volvió tan abierto a los medios masivos
durante el tour de su libro en Estados Unidos el año pasado.
"Me agradaría mucho si Musharraf viniera al show," dijo él.
"Si él puede ir al show de Jon Stewart, entonces, ¿por qué
no?”
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