Secuelas del
ahorcamiento de Saddam Hussein
Por Dahr Jamail y Ali al-Fadhily *
BAGDAD, 06/01/2007 (IPS) - La fuerte controversia
provocada por las secuencias filmadas de la ejecución de Saddam Hussein
no se desvanece en Iraq, pese a que pasó una semana, y puede recrudecer
cuando sean igualmente ahorcados su medio hermano y otro ex alto
funcionario de su derrocado régimen.
Las imágenes que recorrieron el mundo de los últimos
momentos del ex dictador iraquí, tomadas por una persona allí presente
con un teléfono celular, lo muestran calmo y compuesto, mientras hace
frente a los insultos de testigos.
El audio revela a varios hombres alabando al clérigo chiita Muqtada al-Sadr
y a Mohammed Bakr al-Sadr, fundador del partido chiita Dawa, quien fue
asesinado por Saddam Hussein en 1980.
"La paz sea con Mahoma y sus seguidores", gritó alguien cerca
de quien filmaba los acontecimientos. "Maldigan a sus enemigos y
hagan victorioso a su hijo Muqtada. ¡Muqtada! ¡Muqtada!".
Estos cánticos son comúnmente entonados por miembros de la milicia de
Muqtada al-Sadr.
Hubo una enorme reacción internacional a la filmación y su divulgación.
En India, millones de musulmanes se manifestaron contrarios a la ejecución
que se realizó en la fiesta sagrada islámica de Eid al-Adha, que
conmemora el día en que el patriarca Abraham estuvo dispuesto a
sacrificar a su hijo por pedido de Dios.
En todo Iraq, la mayoría de los chiitas parecen complacidos. "Por
supuesto que las cosas estarán mejor ahora que Saddam (Hussein) está
muerto", dijo a IPS en Bagdad Saed Abdul-Hussain, un clérigo de la
ciudad de Najaf, dominada por los chiitas.
"Es como golpear a la serpiente en la cabeza, y espero que sus
seguidores entreguen sus armas y acepten el hecho de que perdieron",
añadió.
Pero pocos creen que Saddam Hussein estuviera inspirando a la resistencia
armada.
"¿Quién es Saddam y por qué él afectaría cualquier cosa luego de
su muerte?", preguntó a IPS un profesor de de 55 años de la central
ciudad de Faluya.
"La idea de que él lideraba la resistencia desde la cárcel es
demasiado ridícula para que la crea un hombre en su sano juicio. Sabemos
que los mujahedines (guerreros sagrados) son los únicos que expulsarán a
los ocupantes del país", apuntó.
Otros creen que la unidad entre los iraquíes es la única respuesta a la
ocupación.
"Saddam estaba liquidado el día en que fue capturado por las fuerzas
de la ocupación" lideradas por Estados Unidos, en diciembre de 2003,
recordó a IPS Salah al-Dulaimy, de Ramadi.
"Las cosas continuarán siendo tan malas como ahora tanto para los
iraquíes como para los estadounidenses, porque nada cambió realmente. Un
presidente que fue sacado del poder hace (casi) cuatro años es apenas un
hombre común, aunque el modo en que fue ejecutado y los plazos de la
ejecución fueron una bendición para muchos iraquíes, que se dieron
cuenta de la necesidad de estar unidos sin importar a qué religión y
secta pertenezcan", indicó.
Enfrentando amplias críticas sobre la difusión de las imágenes captadas
con el teléfono celular, el gobierno iraquí arrestó a un guardia
acusado de filmar la ejecución. Funcionarios iraquíes dijeron el miércoles
que en el recinto donde se llevó a cabo la ejecución se infiltraron
extraños que buscaban encender las tensiones sectarias.
"Sea quien sea que haya filtrado este vídeo, buscaba perjudicar la
reconciliación nacional y generar presión entre chiitas y sunitas",
dijo a los periodistas el consejero de seguridad nacional Mowaffaq al-Rubaie,
quien estaba entre los 20 funcionarios y otros testigos presentes en la
ejecución realizada en la madrugada del 30 de diciembre.
Luego Rubaie insistió en que no había nada inadecuado en gritar desde la
multitud, o en el hecho de que quienes realizaron la ejecución y otros
funcionarios bailaran alrededor del cadáver de Saddam Hussein.
"Esto es tradición entre los iraquíes: cuando hacen algo, danzan
alrededor del cuerpo y expresan sus sentimientos", relató en una
entrevista con la cadena estadounidense de televisión por abonados CNN.
Un alto funcionario del Ministerio del Interior dijo a los periodistas que
se suponía que el ahorcamiento sería realizado por verdugos empleados
por esa cartera ministerial, pero que las "milicias" se las habían
arreglado para infiltrarse en el equipo de quienes llevaron a cabo la
ejecución.
La emisión de las imágenes perjudicó más al gobierno del asediado
primer ministro Nouri al-Maliki y las posibilidades de reconciliación
entre grupos políticos y sectarios en Iraq.
El jueves, el gobierno iraquí postergó el ahorcamiento de dos de los
compañeros de Saddam Hussein.
Barzan Ibrahim al-Tikrit, medio hermano del ex dictador y ex jefe de
Inteligencia, junto con Awad Ahmed al-Bandar, jefe de la Corte
Revolucionaria, iban a ser ejecutados el martes.
Un alto funcionario de la oficina de Maliki dijo a un periodista que las
ejecuciones fueron postergadas "debido a la presión internacional".
El portavoz de la Presidencia de Estados Unidos, Tony Snow, quien antes
trabajó en la emisora de televisión de ese país Fox News, desestimó
los llamados a unirse a la condena internacional de la ejecución de
Saddam Hussein.
"El gobierno está investigando la conducta de algunas personas, y
pienso que lo dejaremos en eso", dijo Snow a los periodistas. "Pero
lo que ustedes tienen que tener en mente es que se hizo justicia",
justificó.
El ejército de Estados Unidos, que ocupa Iraq, alega que no tuvo ningún
control de los acontecimientos en la ejecución, pese a entregar a Saddam
Hussein a las autoridades de ese país apenas minutos antes de que se
filmaran las escenas. Luego esa fuerza se encargó de transportar el
cuerpo a Tikrit, donde más tarde fue enterrado.
Muchos iraquíes simplemente quieren que termine el derramamiento de
sangre y el caos en su país.
"Yo le rezo a Alá para que detenga el derramamiento de sangre que
comenzó cuando esos extranjeros entraron a nuestro país", dijo a
IPS el bagdadí Ahmed Alwan, de 65 años. "No podemos pensar en un
futuro bajo semejante caos, y matar a Saddam (Hussein) sólo agregará más
odio entre los iraquíes, especialmente con los comentarios salvajes que
aparecieron en el vídeo", apuntó.
La mayoría de los iraquíes parecen escépticos del actual gobierno iraquí
respaldado por Estados Unidos, que fue incapaz de restablecer incluso los
servicios básicos, y la seguridad.
"Nuestro gobierno pensó que podría engañarnos matando al
hombre", dijo a IPS el almacenero Atwan, de 30 años, en el distrito
bagdadí de Hurriya.
"Hemos tenido suficiente, y lo que reclamamos es un cambio real, o
tomaremos otra dirección sin considerar lo que nos digan nuestros líderes
religiosos y políticos. Lo que nosotros queremos es una vida mejor y una
hermandad real entre los iraquíes".
* Ali al-Fadhily es corresponsal de IPS en Bagdad. Dahr Jamail es un
especialista que pasó ocho meses informando desde Iraq y cubrió Medio
Oriente durante varios años para IPS.
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