Utopía de la TV pública
en Venezuela
Por Humberto Márquez
CARACAS, 04/02/2007 (IPS) - El control financiero y
político del Estado gravita sobre la búsqueda de una televisión de
servicio público en Venezuela, propósito anunciado por el gobierno de
Hugo Chávez.
"¿Cómo hará el gobierno para no influenciar los
medios que financie y cómo harían éstos para no ser progubernamentales?",
clamó en forma de pregunta a IPS Maryclen Stelling, socióloga y docente
de la Universidad Católica Andrés Bello.
"No tenemos medios de servicio público, en poder de los ciudadanos y
que los defiendan, sino al servicio del gobierno o de la oposición",
destacó Stelling, coordinadora del no gubernamental Observatorio Global
de Medios. "La marca es el desequilibrio", sentenció.
Un estudio todavía inédito del Observatorio sobre las televisoras
venezolanas medidas con un índice de equilibrio de 1 a 9, "las mostró
a todas reprobadas, con un índice por debajo de 4,5 puntos, y las de peor
comportamiento fueron RCTV y VTV", dijo Stelling.
RCTV es Radio Caracas TV, una compañía privada que desde 1953 opera la
señal Canal 2 de televisión abierta, a la cual Chávez ordenó no
renovar la licencia a partir de mayo, acusándola de "golpista".
VTV, Venezolana de Televisión, que ocupa el Canal 8, es la televisora
gubernamental.
"No han sido medios para la información veraz, multidimensional y
plural, sino al servicio de una fuerza y en contra de otra, en medio de la
batalla política que se ha librado en Venezuela en los últimos 8 o 10 años",
remarcó Stelling, para quien "los medios privados entraron en
batalla ocupando espacios de los partidos políticos".
Empresarios privados tienen 78 por ciento de las estaciones de televisión
VHF de toda Venezuela, según el ministro de Telecomunicaciones, Jesse
Chacón, en tanto 22 por ciento son del Estado. En UHF son privadas 82 por
ciento, estatales siete por ciento y comunitarias 11 por ciento.
De las estaciones AM de radio, el sector privado tiene 77 por ciento y el
estatal 23 por ciento, mientras que de las FM los privados tienen 68 por
ciento, los comunitarios 24 por ciento y el Estado maneja ocho por ciento,
indicó el ministro.
Chacón dijo que "debemos darle a los venezolanos un canal de TV de
servicio público. Es un mandato constitucional y entrará en operaciones
este año", y comentó que "ojalá los venezolanos pudiéramos
tener algo parecido a la BBC británica".
Según Marcelino Bisbal, director de posgrados en Comunicación de la
Universidad Católica, hasta septiembre de 2006 el Estado tenía el
control de cuatro televisoras de alcance nacional, más Telesur (el canal
satelital de los gobiernos de Argentina, Cuba, Uruguay y Venezuela) y de
18 televisoras comunitarias.
Bisbal suma además el control de la Radio Nacional, la radio YVKE y 143
emisoras comunitarias, una agencia de noticias y 73 periódicos,
comunitarios en su mayoría.
Las radios y televisoras comunitarias reciben apoyo técnico y financiero
del Estado para su instalación. Una revisión de sus pautas publicitarias
y las de numerosos impresos comunitarios muestra el sostén indirecto, a
menudo casi único, de las partidas de publicidad del sector público.
Para Bisbal "los sucesos de 2002 (un breve golpe de Estado y una
larga huelga petrolera) desataron la necesidad de que el gobierno se
dotara de una plataforma mediática que fuera capaz de hacer frente al
paisaje de medios privados".
El anuncio de que se abrirá una radio y televisión de servicio público
lo hizo Chacón el 26 de enero al explicar el destino que tendrá después
de mayo la señal del Canal 2.
"Queremos lograr la ruptura del esquema según el cual quien tiene el
medio tenga el mensaje, y que en cambio se entreguen segmentos de
programación a productores independientes, productores comunitarios o
alternativos y también privados, como la gente que produce novelas",
dijo Chacón.
El ministro se abstuvo de explicar razones para destinar a la futura TV de
servicio público el Canal 2, que era privado, y no algunos de los que ya
están en manos del Estado. Un modelo deseado, insistió, "es el
europeo, de televisión de servicio y no de lucro".
Óscar Lucien, del Instituto de Investigaciones de la Comunicación de la
Universidad Central, criticó al gobierno por "desnaturalizar reales
y sentidas expectativas ciudadanas, usurpándolas y colocándolas al
servicio de un proyecto personalista y autocrático".
"¿Quién puede negar que durante muchos años sectores importantes
de la sociedad han manifestado un reclamo justo y legítimo por contar con
una mejor calidad de los medios radioeléctricos, en particular de la
televisión?", se preguntó Lucien.
Pero esa aspiración "se tergiversa y manipula para arbitrariamente
cerrar un canal que mantiene una línea editorial contraria al gobierno",
agregó Lucien, un comunicólogo y columnista de prensa ubicado en las
trincheras de oposición.
Para el teórico de la comunicación Antonio Pasquali, autor del clásico
"Comunicación y cultura de masas", en Venezuela "vivimos
el síndrome de las Malvinas, el de las guerras en principio justas pero
libradas por un contrincante indigno con armas, principios y fines
equivocados, y el caso de RCTV es típico al respecto".
El experto recoge así el argumento de que el cierre de RCTV es una
represalia política por su línea opositora, expuesto por la empresa,
gremios empresariales y de prensa, políticos de oposición,
organizaciones internacionales de derechos humanos e incluso por el
secretario general de la Organización de los Estados Americanos, José
Miguel Insulza.
Otras televisoras privadas de línea opositora durante los sucesos de
2002, como Televen y Venevisión, esta última del magnate de las
comunicaciones Gustavo Cisneros, dieron luego marcados giros en su línea
editorial, pero no RCTV ni Globovisión, un canal de 24 horas de información
que es blanco frecuente de las críticas del oficialismo.
Mientras el gobierno realiza reuniones con productores audiovisuales
independientes o agrupados en cooperativas para estudiar la futura
programación del Canal 2, el presidente Chávez insistió en que "aunque
chillen cuanto quieran, no renovaremos la concesión a ese canal golpista
que se llamó RCTV".
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