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Ciudad de México a 7 de marzo de 2007
CARTA
A:
CHRISTIAN
CHÁVEZ
INTEGRANTE DEL GRUPO MUSICAL JUVENIL RBD
Te escribo esta carta a propósito de tu declaración
pública sobre tus preferencias sexo-afectivas con personas de tu mismo
sexo, declaraciones que llevan tu vida privada a un asunto público.
Sin duda con tus declaraciones te has convertido en un
referente más que de REBELDIA,
de LIBERTAD.
En la lucha por la libertad y por la dignidad humana,
en una sociedad donde la
homofóbia es un gran mal a eliminar, es prudente decir que la Historia por conseguir libertades la escribiremos, sin duda,
los hombres y las mujeres, que creen que lo más importante de la
trascendencia huma está dentro de uno mismo, está en
alcanzar la vida plena.
Atrevernos a decir lo que en realidad “somos” y cómo
“sentimos,” el ser lesbiana, gay, bisexual, travesti, transgénero y
transexual es una situación difícil en nuestra sociedad,
por el estigma y los prejuicios moralistas con que seremos juzgados.
Sin embargo,
te puedo decir que el hecho de atrevernos a decirlo y a serlo es sólo una cosa: es una necesidad que
emana de nuestro espíritu libertario. Es buscar la plenitud que nuestra
“condición humana” esta demandando, esa capacidad específica que
tenemos los humanos que nos hace ser diferentes, y que en esa humanidad
optamos por buscar los caminos que nos conduzcan a ser libres y así encausar nuestros deseos y sueños.
Te extiendo mi solidaridad pues comparto contigo ese
sentimiento, tan desgarrador
que has de sentir, ese sentimiento que
ocasiona ser una persona que
habla públicamente sobre sus preferencias sexuales,
pues con esa declaración nunca
le apuestas a pensar qué va a decir nuestra familia, nuestros amigos. No,
nunca lo piensas, pero todo es un proceso y se queda contigo la gente que
siempre te ha amado.
Es
importante decirte que, el hecho de “dar
la cara”, es sobre todas las cosas una acción por la libertad contra la
vergüenza, contra el escarnio y contra la opresión que causa una
sociedad homofóbica como la nuestra.
Es un acto de valentía, sí, porque en medio de una
sociedad moralista hemos
optado por manifestar públicamente nuestra preferencia sexual, en
un acto de congruencia con lo que somos y sentimos frente a los
formalismos sociales. Con nuestros actos estamos enseñando y
esclareciendo que la libertad de amar no puede ser condicionada por ningún
prejuicio social.
Te felicito, necesitamos más hombres como tú, porque
al ser una persona pública, aportas algo muy importante. Alguien, en algún
lugar, te ve ahí muy orgulloso, defendiendo tu derecho a vivir tu forma
de amar libremente; con esas acciones se contribuye a disminuir la
homofobia y sobre todo a lograr que otras personas que tienen una
preferencia sexual distinta a la heterosexual, también se atrevan a
vivirlo.
En la construcción de la liberación homosexual de
este país aportaste una gran enseñanza de valor, de
ética y de libertad, valores
tan necesarios para un país tan fragmentado y lleno de dolor, donde el
combate a la discriminación, en todos los ámbitos, es una tarea
pendiente.
No hay precio al hecho de atrevernos a decir lo que en
realidad somos y sentimos. Más que un acto es una necesidad, pues a “lo
humano” no se le puede medir en cuanto a lo que siente, sueña o desea,
y más todavía no se puede medir a “lo humano en su especificidad”, y
cómo éste necesita sentirse consigo
mismo y después cómo quiere
relacionarse con el mundo. No hay precio qué pagar cuando, con
nuestras acciones, nos atrevemos a desdeñar los lastres sociales como
la exclusión y la
homofobia que agobian y
permean nuestra humanidad.
¿Es importante decirle a la sociedad que somos
homosexuales y decirles aquí estamos?
Digo esta pregunta sobre todo a los que juzgan con
escarnio y estigma, y también me refiero al amarillismo con que manejan
el tema algunos medios de comunicación. Ante esta pregunta, te comento lo
siguiente:
Decirles a esos
otros que juzgan bajo prejuicios conservadores que sí, que sí
es importante decirlo cuando las sensaciones de libertad son mas
fuertes que “el qué dirán”, y que la homofobia se suscribe también
bajo criterios moralistas de censura y de autocensura.
Sí es importante decirlo, sí, pues nuestras
necesidades de libertad son más fuertes que vivir con la vergüenza.
Decirles que es una determinación personal porque
sólo “lo humano”, en sus dimensiones particulares, en su
necesidad de expresarse, es suficiente para entender cómo “lo humano”
quiere relacionarse con el mundo y que también exige respeto.
Hay una necesidad de decirlo, porque aspiramos a ser
libres y en esa libertad buscada radica lo auténtico y, por lo tanto, la
diferencia que nos hace ante los otros para encausar lo propio, insisto,
entender “lo humano” es y será lo que nos haga libres plenamente y ahí
también, “la libertad” se transforma en una de las muchas formas en
que la belleza se manifiesta.
Sí, es importante decirlo, porque aspiramos a la
concreción de los pendientes que siempre tenemos los humanos.
Porque sólo nosotros somos responsables de
esclarecernos el mundo con nuestras acciones por la
libertad, esa que siempre se busca.
Y preguntaría también:
¿Quien sabe qué es “lo humano” si no sabe lo que
lo oprime o lo que ofende a su condición humana?
¿Quién sabe de ese dolor silencioso que a veces se
padece dentro de una sociedad machista y homofóbica como la nuestra?
¿Quién sabe lo que aquel o aquella persona, con una
preferencia sexual distinta a la heterosexual, sintió en algún momento
de su vida que se
atrevió a renunciar a todo aquello que no complacía a sus deseos y a sus sentimientos, a
su condición como persona?
¿Quién se atreve a buscar la libertad cuando nunca
se atrevió a ser lo que siempre deseó o siente?
¿Quién sabe de la libertad y la solidaridad cuando
nunca se atrevió a entenderse frente al dolor y la dignidad del otro?
Te cuento que otros rostros y nombres en la historia
del movimiento de liberación homosexual en México
hemos optado por dar la cara en la
lucha y defensa por nuestros derechos en el nombre de lo humano.
Esos otros sabemos que solo así podremos transformar las relaciones
sociales, tan desfavorecidas para nosotros: Homosexuales, Lesbianas,
Travestis, Transexuales y Transgéneros, por
el peso del estigma que ocasiona la homofobia y el amarillismo con el cual
se tratan estos temas. Es importante continuar en la lucha por que en
nuestra sociedad tenemos muchos pendientes, como el lograr derechos plenos,
el combate a la discriminación, ya que en México se asesinan a nueve
seres humanos cada mes, por tener una preferencia sexual distinta a la
heterosexual, “los crímenes de odio por homofóbia”.
La Historia la hacen los valientes y
con sus acciones éstas se vuelven más gloriosas que la condena
moralista de vivir en el silencio, y porque con una acción personal es
posible transformas las relaciones entre los humanos.
Porque otros como “nosotros” seremos el ejemplo a
seguir y con nuestras acciones contribuir a eliminar el estigma
y, sobre todo, lograr más libertades y derechos plenos.
Gracias por aportar con tus acciones a una
batalla en contra de la vergüenza que ocasiona la homofobia,
y sí por la libertad, y por la dignidad humana.
Me despido y adelante. Suerte matador,
te envió un fuerte abrazo muy, pero muy
fraternalmente.
Por
las libertades y por la dignidad humana
Tu
amigo
Manuel
Amador Velázquez
Ex
candidato a diputado en las elecciones del 2006
Abiertamente
homosexual
Luchador
social por los derechos
humanos y por las libertades de las comunidades Lesbico, Gay, Bisexual,
Transgénero, Transexual y Travesti.
Foro
de hombres Gay
Mi
correo: amadormanuel@hotmail.com
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