| Foto al Desnudo que Rompe Récord
(RECORD-BREAKING NUDE PHOTO SHOOT)
Miles totalmente desnudos en la Ciudad de México
Spiegel, 7 de mayo de 2007 (Traducción al castellano Enkidu): Más de
18,000 personas se desnudan y posan para unas tomas masivas el domingo
pasado en la plaza principal, inmensa, de la Ciudad de México. El fotógrafo
estadounidense Spencer Tunick ha hecho un nombre de sí mismo al
fotografiar a miles de personas desnudas alrededor del mundo, pero la toma
en México ha sido la más grande hasta este momento.
Más de 18,000 personas se desnudaron completamente en la Ciudad de México,
el domingo, para posar ante el fotógrafo estadounidense Spence Tunick.
Los modelos desnudos se reunieron en el Zócalo, la plaza central, en la
capital mexicana para formar un mosaico gigante de piel.
Galería de Fotos: Desnudo Masivo en México
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(11 fotos en el sitio de Der Spiegel)
Tunick rompió su propio record con las tomas masivas del domingo -- su
record anterior había sido de 7,000 pesonas que se reunieron en Barcelona
para posar desnudos en 2003. Tunick se ha vuelto famoso al fotografiar
personas desnudas en lugares públicos por todo el mundo, desde Francia a
Bélgica, a Argentina, Australia y Estados Unidos.
Le llevó al fotógrafo cinco años persuadir a las autoridades
conservadoras mexicanas para que le dieran luz verde al evento del domingo
-- pero los mexicanos mismo no parecieron tener muchas inhibiciones sobre
mostrar sus cuerpos desnudos.
El artista dijo a los reporteros en una conferencia de prensa del
domingo que todos los ojos estaban puestos en la ciudad, para ver cómo un
país "puede ser libre y tratar al cuerpo desnudo como arte. No como
pornografía o como un crímen, sino con felicidad." ["can be
free and treat the naked body as art. Not as pornography or as a crime,
but with happiness."] Tunick pasó el día dirigiendo a su reparto de
miles de grúas y escaleras -- diciendo a los participantes que elevaran
sus brazos, que saludaran, que se agacharan en posición fetal y que se
tumbaren en el piso, sobre sus espaldas.
Los hombres y las mujeres que accedieron posar para Tunick vinieron de
una amplia sección de edades y clases sociales, aunque la mayoría eran
hombres jóvenes.
"Lo importante no es que se trata de tu cuerpo o del de alguien más
sino que tu participas en algo como una sociedad," dijo Oscar Roman
Munoz, de 25 años de edad a Associated Press. Otra de las participantes,
Fabiola Herrera, de 30 años, profesora universitaria, dijo a Reuters:
"Este evento prueba que ya no somos tal sociedad conservadora."
Por su parte, Emilia Torres, del grupo Musas de Metal, aseguró haber
visto a personas conocidas como Alonso Hernández en la fila para
registrarse y luego pasar a tomarse las fotos; sin embargo, Torres dijo
que por un lado se impidió que los periodistas posaran desnudos, como fue
el caso de Gabriela Granados, quien se registró como prensa y fue a una
de las grúas, pero cuando quiso integrarse al contingente fotografiado,
le fue negado bajar. Para Torres se trató al principio de una muestra de
equidad, cuando todos -hombres y mujeres- estábamos desnudos, pero cuando
se pidió que los hombres se retiraran, algunos incluso corrieron por sus
ropas y con sus celulares empezaron a tomar fotografías, "las
miradas cambiaron, incluso se dirigieron a la parte de los arcos, donde
está el edificio de Gobierno del Distrito Federal, para, desde ahí,
observar... creo que con morbo. Lo bonito fue que lo hicimos. También habían
parejas, hombre con hombre, mujer con mujer, hombre y mujer, que caminaban
agarrados de la mano." Ella, que no vive en el Centro Histórico, pasó
la noche en las cercanías "para llegar temprano".
Para Manuel Amador, del Foro de Hombres Gay, el evento constituyó una
fiesta democrática, una muestra de cómo esta sociedad ha cambiado,
"a pesar de que en los discursos oficiales se pretende mostrar a un México
conservador, este día dimos muestra (al quitarnos la ropa) de formar
parte de una sociedad verdaderamente democrática e incluyente".
Amador cuenta cómo la noche anterior le fue imposible dormir y aunque
vive en el Centro Histórico salió desde las 3 de la mañana y caminó.
Se encontró con otras personas que iban al evento y que se habían
quedado en hoteles cercanos y esperaban, ansiosos el momento. "Fue
muy importante porque estuvimos reunidos hombres y mujeres de todas las
edades. Yo me rehusé a saludar a la bandera, primero porque no estaba (izada
en el Zócalo) y luego porque es México. Mucha gente junto a mí,
gritamos juntos "ni madres" y no lo hicimos." En palabras
de Manuel Amador, el evento se volvió una manifestación por las
libertades, se gritó en coro "voto por voto/casilla por casilla"
(el lema que después de las elecciones acogiera -sin éxito- el candidato
del partido de izquierda PRD), también se dieron rechiflas con atención
a Norberto Rivera y se gritó "aborto sí/aborto sí" (en
referencia a la ley que permite la interrupción del embarazo en la Ciudad
de México antes de las primeras 12 semanas de gestación, pues después
sigue estando penado por ley). "Al caminar sobre 20 de noviembre,
todos fuimos en orden. Un orden alegre, festivo. Fue una sensación que
jamás olvidaré", concluyó.
smd/ap/reuters/enkidu
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