| Húngaros ponen a prueba tabú homosexual en Europa
del Este
Por Krisztina Than
BUDAPEST, 05/08/2007 (Reuters) - "Soy Gabor Szetey. Un fiel
húngaro europeo. Ciudadano, funcionario público, miembro del Gobierno. Y
gay."
De todas las pistas de las cuales puede salir un político de Gobierno
de alto rango, la alternativa de Szetey, días antes de la Marcha del
Orgullo Gay en Europa del Este pos comunista, fue una de las más
desafiantes.
El secretario de Estado para Recursos Humanos de Hungría se arriesgó
a la hostilidad, porque quería destacar la persistente intolerancia, no
sólo contra la gente homosexual, sino que con otras minorías en Europa
del Este.
Tras décadas de régimen comunista, donde la homosexualidad estaba
prohibida o simplemente era un secreto, la mayoría de los europeos
orientales aún lo encuentran difícil de aceptar. La falta de tolerancia
se suma a un aumento del nacionalismo en ciertas partes de la región.
"Creo que mi declaración se demoró tanto, en parte, porque yo
tenía 22 años en 1990," dijo a Reuters Szetey.
Szetey culpó al régimen comunista, que colapsó en 1989 en Hungría,
por el hecho de que muchas personas aún mantienen en secreto su
homosexualidad.
"Hasta que cumplí 22, creí que era un extraterrestre," dijo
Szetey.
PECADO
Sólo la República Checa y Eslovenia han legalizado las uniones entre
personas del mismo sexo, ninguno de los ex países comunistas permite el
matrimonio entre homosexuales y algunos no tienen normas para proteger a
las minorías contra la discriminación.
"Este es un tema muy serio para la región," dijo Szetey,
quien vivió en Nueva York y Buenos Aires antes de volver a casa y ocupar
el cargo en el Gobierno el año pasado. "Lidiar con todas las
minorías, sean minorías étnicas (...) o todo el tema judío, o el tema
homosexual."
"Aún hay una seria falta de entendimiento no sólo en la elite
política, sino que también en la sociedad en general," dijo Juris
Lavrikovs, oficial de comunicaciones de la sección Europea de la
Asociación Internacional de Lesbianas y Gays.
Aunque la homosexualidad ahora es legal en Rumania, que forma parte de
la Unión Europea, varias personas aceptan la poderosa postura de la
Iglesia Ortodoxa que la califica como un pecado y una enfermedad.
Miles de personas fueron encarceladas en Rumania durante el régimen
del dictador comunista Nicolae Ceausescu tras una prohibición en 1968.
En junio la policía detuvo decenas de manifestantes, mientras cientos
trataban de interrumpir una marcha de derechos homosexuales en Bucarest.
En Croacia, fuertemente católica, sólo algunos homosexuales se
declaran tales y la mayoría lleva una doble vida.
Hungría aún está lejos de otorgar los mismos derechos a las
relaciones homosexuales.
Una encuesta arrojó el año pasado que mientras el 52 por ciento de
los checos están de acuerdo con que el matrimonio entre homosexuales sea
permitido en Europa, mientras en Hungría sólo el 18 por ciento apoya esa
medida.
En una protesta contra la discriminación, dos mujeres lesbianas
húngaras realizaron el 14 de julio una ceremonia de matrimonio no oficial
en el río Danubio, en Budapest.
El partido de coalición húngaro, Demócratas Libres, ha propuesto un
proyecto de ley para autorizar el matrimonio entre homosexuales, que
podría llevar a un compromiso al permitir que se registren uniones entre
personas del mismo sexo, como en la República Checa.
"En verdad me acepté en Nueva York, donde el Orgullo Gay
significa que varios cientos de miles de personas marchan: fue un carnaval,
una gran fiesta donde las familias se reunían con sus hijos para
divertirse y educarlos sobre tolerancia," afirmó Szetey.
"Seré el más feliz si no tengo que volver a hablar más sobre
este tema. Si tengo que hacerlo, lo haré," declaró Szetey.
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