| Canciones para Cabaret de autores
insospechados de Hernán Del Riego en Teatro Juan Ruiz de
Alarcón
Ciudad de México, 8
de noviembre (Texto y fotos © Agustin Villalpando/Enkidu Magazine):
Esta noche llovió en la Universidad Nacional Autónoma de México. Sin
embargo, no fue el líquido vital sino una lluvia de textos hechos con
una precisión que hace mucho no veíamos compilados, hechos cuerpo,
tomando voz y forma en armonía para refrezcar la abulia en que a veces
parece que yace nuestra esta ciudad capital.
El uso del aforo dará
mucho de que hablar, esperamos que por las mejores razones, pues quien
esto escribe tropezó entre plataforma y plataforma; mientras dos de los
espectadores, al entrar, cayeron y otro más tropezó estrepitosamente.
Los focos, a modo de velas son exageramente altos en las mesas que son
para cuatro espectadores, pero el efecto que logran a lo largo de la
obra hace pasar esto por alto. Insisto, el uso del espacio es innovador,
sólo debió haberse considerado la presencia de público que viene de
un lugar con luz, por un pasillo sin luz y hasta un escenario revelador...
todo es nuevo; todo es bello...
Los nombres que
desfilan en la marquesina de los teatros contemporáneos de México y el
mundo se reúnen en este cónclave, entre ellos Tito Vasconcelos (a
quien el protagonista canta una canción/homenaje), Mónica Raya,
Vicente Leñero,
Sabina Berman, Luis de Tavira, Ximena Escalante y, por supuesto, Hernán
del Riego, cuya dirección, libreto y música originales dan una textura
contemporánea a los temas de siempre: el amor, la política, las
mentiras que tod@s jugamos... Los dramaturgos
convergen, pues, en una velada denominada „Canciones para Cabaret de
Autores Insospechados“.
Al iniciar la acción,
el respetable deja su propia individualidad y se vuelve un conjunto único
que deberá interactuar con el anfitrión, teniendo cuidado y siendo
natural, asombrándose y divirtiéndose tanto con Hernán del Riego como
con su voz-conciencia-compinche-co/actora, la siempre enérgica y con
una voz que proyecta a la perfección los estados de ánimo, los
aciertos y las chanzas que sólo Nora Huerta puede hacer la polifonía
perfecta en este conjunto de dos actores y música en vivo (Omar Ortíz,
piano, teclado y direccion musical; Víctor Hugo Flores, contrabajo; Ignacio
Montiel, batería y percusiones, Bogdan Chávez; Miguel Ángel Chávez,
trompeta; Alejandro Campos, Saxofón y clarinete).
En frack negro inicia
el evento. Una introducción interesante, donde las reglas del juego son
establecidas: la mentira es el pan nuestro de cada día en este „maravilloso“
país. „Esta noche sólo vamos a tener mentiras“, dice del Riego al
tiempo que insta al respetable a entonar la letra de una canción: „Lo
Cierto es Burdo“, de Erando González: „Lo cierto es burdo y lo común
vulgar,/ Y en la verdad asecha lo grosero, / La realidad fue hecha para
aquel, / Que no se atreve a imaginar.“
Esta es la fórmula mágica
para el recorrido por asuntos de política, del amor, de la sexualidad y
de las formas para concretar proyectos culturales. Destacan „Nosotros
somos la decencia“ de Tito Vasconcelos; „La cita“, de Mónica Raya;
„Tiempos Difíciles“ de Víctor Hugo Rascón Banda; „Y fuimos Dios“
de Luis de Tavira... aunque en realidad todo es casi una amalgama de
ingenio y cierto pesimismo. Cierta melancolía que llena el escenario y
de tiempo en tiempo sale despedida por la risa y el ingenio de ambos
actores en escena.
Es importante a lo
largo de la obra, como la de Damocles, el teléfono y la llamada que el
protagonista ha esperado desde hace seis meses... Conviene verse
reflejados en la secretaria de „la maestra“ o en el que, ansioso,
busca un minuto, tan solo uno para poder explicar su proyecto creativo
en un país como el nuestro. Sin embargo, jamás entendí la necesidad
de Britany (Carlos Valencia), quien o en efecto pide dinero en los
vagones del metro o el guionista utilizó vestuario y dicho de este
medio de transporte público y las personas que piden monedas „por un
pensamiento“ –que en esta obra jamás fue leído ni entregado a tod@s
los presentes–. Creo que el asunto del VIH y del SIDA pudieron haber
sido mencionados directamente por del Riego en, por ejemplo, la canción
final, cuando la gente está sensibilizada, pero como entreacto... no
convence en la dinámica del cabaret.

Recuerdo que mi
primer encuentro con los espectáculos de Cabaret fue con Tito
Vasconcelos en su puesta „Mariposa de Bar“. Aprendí con él que la
fuerza del personaje principal, su ingenio, su propia capacidad de
asombro es lo que mantiene las noches frescas, la ironía descarnada y
el sentimiento a flor de piel. Estoy seguro que con el tiempo el ritmo
de del Riego tomará fuerza y deseo ver el desarrollo de esta temporada
corta –pues termina el 2 de diciembre– para observar cómo, espero,
exista mayor comunicación e intervención de los músicos con el actor,
pues van de una canción a otra, como en un concierto, lo cual está
bien, pero falta esta retroalimentación entre-canciones como ocurre en
los espectáculos que hemos visto con Tito lo mismo que con Regina
Orozco o Pedro Kóminik; cada uno de estos tres personajes vuelcan todo
su ser al escenario y conviven, comparten la aventura con sus músicos...
Tal vez sea lo que deseo ver en funciones ulteriores: la complicidad que
extrañé en Cabaret
de Autores Insospechados.
El esfuerzo es
encomiable, la obra, los arreglos y la música son muy buenos. Los
cambios de vestuario son muy adecuados a los temas que se van a abordar,
mismos que muestran, una vez más, la solidez que caracteriza las obras
dramáticas que reciben cuerpo y alma en la Máxima Casa de Estudios de
México.
Ya a la entrada habíamos
saludado al Maestro Victor Hugo Rascón Banda, a quien, al terminar la
función, preguntamos qué le había parecido. En exclusiva para tí,
amig@ lector@ de Enkidu Magazine, las palabras del Maestro Rascón
Banda:
Maestro Victor
Hugo Rascón Banda: Yo creo que es un espectáculo sin precedente.
El día de hoy estamos inaugurando una época en la escena mexicana
porque estamos recuperando la revista política que hicimos a principios
del siglo XX, la carpa, el cabaret alemán -que nunca ha florecido en México-,
el cabaret francés y sobre todo el artista.
Yo venía con mucho
morbo, para ver cómo había adaptado las canciones porque nosotros las
escribimos libremente, sin una temática particular. Yo mandé dos
canciones eróticas, amorosas y me llamó y me dijo, ‚me falló el
escritor de la canción política, la social, echate una’. Me la eche,
por desgracia eliminaron las de amor que yo quería, pero me ha
sorprendido cómo la dejó al final, con una rúbrica, un poco amarga de
la realidad, un poco reflexiva; lo que debe ser el cabaret. El cabaret
debe abofetear al espectador. No sólo reir. No sólo burlarse del poder,
sino también dejar algo para que uno se lo lleve.
Yo creo que es un
gran artista este amigo (Hernán del Riego, N/E) y creo que este espectáculo
hay que llevarlo por todo el país y como dice, en un juego teatral, una
gira internacional. Yo creo que es un producto muy mexicano, muy
contemporáneo, en donde abrevan todas las artes, del cabaret del cine
mexicano al cabaret alemán y sobre todo nuestra revista política que
en estos tiempos debiera florecer.
Yo diría que
contrario a lo que decía Bertol Brecht en los años
30, decía „malos tiempos para la lírica“, yo creo que estos
tiempos difíciles, como se llama mi canción, son tiempos buenos para
la lírica porque cuánta inspiración hubo sobre el amor, sobre la
tolerancia, sobre los políticos. Yo creo que son tiempos buenos para la
creación. No por las facilidades, ni por los recursos, sino porque es
cuando sale lo mejor del alma de los artistas.
Agustin Villalpando: En
su opinión, ¿qué
importancia tiene que la UNAM haya apoyado este proyecto?
Maestro Victor
Hugo Rascón Banda: Yo creo que es el único lugar. Yo creo que el
único lugar de libertad creativa es la UNAM por su autonomía. Este
proyecto yo lo imaginaba en el INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes,
N/E), pero imaginaba las presiones de la Presidencia, de la Secretaría
de Educación Pública o de Gobernación por dos de las escenas que son
extraordinarias donde aparece el Presidente y su esposa. Entonces, yo
creo que no hubiera sido posible en otro espacio más que en la UNAM. La
UNAM es el espacio de la experimentación; de la innovación; y de la crítica
al poder. Aquí sí somos libres.
RECUERDA
que en Canciones
para Cabaret de Autores Insospechados,
actuación y dirección de Hernán Del Riego participan:
Los
textos de: Benjamín Cann, Mónica Raya, Sabina Berman, Alejandra
Trigueros, Claudio Valdés Kuri, Luis de Tavira, Vicente Leñero, Raúl
Falcó, Tito Vasconcelos, Erando González, Ximena Escalante, Víctor
Hugo Rascón Banda y Hernán Del Riego.
El
equipo de creativos está formado por: Lydia Romero, coreografía y dirección
escénica; Sergio Villegas, escenografía e iluminación; Eloise Kazán,
vestuario; Maripaz Robles, maquillaje; Omar Ortiz, arreglos y dirección
musical; lecturas musicales, Sara Rubalcava,
Los
músicos son: Omar Ortiz, piano, teclado y dirección
musical; Víctor Hugo Flores, contrabajo; Ignacio Montiel, batería y
percusiones, Bogdan Chávez; Miguel Ángel Chávez, trompeta; Alejandro
Campos, Saxofón y clarinete.
Canciones
para Cabaret de Autores Insospechados,
bajo la dirección de Hernán Del Riego, se presentará en el Teatro
Juan Ruiz de Alarcón del Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur
3000), del 8 de noviembre al 2 de diciembre, con funciones: jueves y
viernes/20:00 hrs., sábados/19:00 hrs. y domingos/18:00 hrs. Admisión:
$100.00 con 50% de descuento a estudiantes, trabajadores de la UNAM y a
miembros del INAPAM.
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