Se busca líder
mundial
Por Jim Lobe
WASHINGTON, 11/01/2007 (IPS) - La deteriorada
reputación de Washington como líder en materia de derechos humanos hace
que la Unión Europea sea el único candidato creíble para llenar el vacío,
afirmó este jueves la organización Human Rights Watch (HRW).
Sin embargo, la estrategia del "mínimo denominador común" para
asumir posturas colectivas sobre derechos humanos, la ampliación del
bloque y la complicidad de algunos países miembros en la "guerra
contra el terrorismo" hacen difícil que la Unión Europea ofrezca
ese liderazgo tan necesario, previno el grupo, con sede en Nueva York.
"Dado que Estados Unidos no puede ofrecer un liderazgo creíble sobre
derechos humanos, los países europeos deben tomar su lugar", instó
Kenneth Roth, director ejecutivo de HRW, quien este jueves lanzó en
Washington el último Informe Mundial de la organización.
"Pero en lugar de hacer esto, la Unión Europea subutiliza su poder",
lamentó.
El informe de 556 páginas, que se refiere a hechos relacionados con los
derechos humanos el año pasado en unos 70 países, fue publicado en
coincidencia con el quinto aniversario de la llegada de los primeros
hombres capturados en Afganistán y Pakistán a la base naval
estadounidense de la bahía de Guantánamo, Cuba.
El tratamiento de esas y otras personas capturadas por las fuerzas de
Estados Unidos en la "guerra contra el terrorismo" lanzada por
el gobierno de George W. Bush contribuyó a la caída en picada de la
credibilidad de Washington como líder de derechos humanos, dice el
informe.
El documento agrega que la recuperación de la imagen anterior depende en
su mayor parte de las acciones del nuevo Congreso legislativo, de mayoría
demócrata.
"El nuevo Congreso de Estados Unidos debe actuar ahora para remediar
los peores abusos de la administración Bush", exhorta Roth en el
informe, titulado "Filling the Leadership Void: Where is the European
Union?" ("A llenar el vacío de liderazgo: ¿Dónde está la Unión
Europea?").
Los grupos de derechos humanos miran cada vez más hacia la Unión Europea
como el medio más creíble para expresar sus preocupaciones en el sistema
internacional, pese a sus fallas, dado que no cuentan con Estados Unidos
ni con China y Rusia, represores de la disidencia interna y amigos de
dictadores extranjeros, agrega Roth.
Tampoco cuentan con muchas de las nuevas democracias de los países en
desarrollo, demasiado tímidas para criticar a sus vecinos.
El informe de este año destaca la violencia en la occidental región
sudanesa de Darfur, que ahora se ha extendido más allá de las fronteras
hacia Chad y la República Centroafricana, como la peor crisis de derechos
humanos de 2006.
Entre 200.000 y 400.000 personas, en su mayoría miembros de tribus
africanas, murieron como resultado de ataques de milicias respaldadas por
el gobierno en los últimos cuatro años, y otros dos millones fueron
desplazadas.
"Los civiles de Darfur están bajo ataque constante y el conflicto se
está desbordando hacia fuera de las fronteras. Sin embargo, los cinco
miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU no han hecho más
que producir innumerables resoluciones que no se aplican", lamenta
Roth.
En la introducción, Roth observa que la administración estadounidense de
Iraq y su tardío esfuerzo por justificar la invasión como una intervención
humanitaria facilitó la oposición de Sudán a las propuestas de la ONU
de enviar una fuerza de paz para proteger a los civiles de Darfur.
El informe también cita el marcado aumento de la violencia, que se
desliza peligrosamente hacia una guerra civil abierta, en Iraq, así como
la reanudación de la guerra civil en Sri Lanka, la persistencia del
conflicto en Colombia, y el resurgimiento del grupo extremista islámico
Talibán en Afganistán.
También cita la guerra de agosto último entre Israel y la organización
radical islámica Hizbolá como ejemplo de los abusos más alarmantes de
2006.
Asimismo, subraya la persistencia de regímenes muy autoritarios en Corea
del Norte, Birmania y Uzbekistán, además de la represión de disidentes
en Rusia, Egipto, Irán, Etiopía y Zimbabwe, entre otros países.
HRW también manifestó una fuerte decepción por el nuevo Consejo de
Derechos Humanos de la ONU, que pese a las esperanzas de que tuviera un
enfoque más equilibrado que su predecesora, la Comisión de Derechos
Humanos de la ONU, en el último año solo condenó la actuación de
Israel.
Por otra parte, HRW celebró que los ex presidentes de Liberia y del Chad,
Charles Taylor y Hissene Habre respectivamente, hayan sido procesados por
graves violaciones a los derechos humanos, como resultado de la presión
de la Unión Africana.
La organización también elogió la resistencia de América Latina, el
Caribe y algunos países de Africa a la presión de Estados Unidos para
que firmen acuerdos bilaterales que exceptuarían a ciudadanos
estadounidenses de la jurisdicción de la Corte Penal Internacional.
Sin embargo, estos puntos luminosos no compensan la decadencia de la
credibilidad de Washington como líder en materia de derechos humanos y la
falta de cualquier otro país o grupo de países que llene el vacío, dice
el informe.
Uno de los principales obstáculos para que la Unión Europea asuma un
papel más enérgico es el requisito de consenso entre los 27 países
miembros.
"Basta con que un solo gobierno tenga arraigados intereses en
determinado asunto (Chipre sobre Turquía, Alemania sobre Rusia, Francia
sobre Túnez) para que bloquee una posición eficaz de la Unión Europea",
lamentó Roth.
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