| En Italia no hay racismo, sino ignorancia y miedo a la
diversidad
Roma, 12/02/2007 feb (EFE).- El centrocampista holandés Clarence
Seedorf, del Milán, sobre los incidentes violentos que últimamente está
viviendo el fútbol italiano, ha comentado hoy que "en Italia no hay
racismo sino ignorancia y miedo a la diversidad".
"Racismo es una palabra muy fuerte, hay ignorancia o más bien
miedo hacia realidades que se desconocen. La violencia es un problema
social que refleja cosas de la vida cotidiana en torno a los estadios",
dijo Seedorf en un encuentro con los periodistas extranjeros acreditados
en Roma.
Clarence Seedorf horas antes había participado en un seminario
italo-holandés titulado "Deporte e Integración" que tuvo lugar
en la sede del Comité Nacional Olímpico Italiano (CONI).
El jugador, que entre 1996 y 1999 jugó en el Real Madrid, al que
llegó procedente del italiano Sampdoria y volvió a tierras transalpinas
en las filas del Inter del Milán, explicó que "la situación en
Italia en los últimos años ha cambiado bastante".
"Cuando llegué a Italia en 1995, no había toda esta
preocupación por la diversidad. Ahora veo mucha más inmigración y me
doy cuenta de que otras culturas pueden asustar, pero es necesario
combatir este tipo de miedo e ignorancia. Para que haya un verdadero
cambio se necesita tiempo", explicó.
El centrocampista reconoció no tener él personalmente una solución
rápida para resolver el problema de la violencia en los estadios de
fútbol italianos, pero subrayó que "todos deben contribuir,
partiendo de los propios jugadores".
"Lo que ha pasado en Catania (2 de febrero, muerte de un inspector
de Policía en partido entre Catania y Palermo), no tiene nada que ver con
el fútbol, aunque reconozco que nuestro mundo tiene que crecer todavía
en estas cosas", añadió Seedorf.
Reconoció que los futbolistas son un ejemplo para muchos jóvenes, por
lo que ahondó en la necesidad de que los jugadores "muestren valores
de respeto dentro del terreno de juego".
El centrocampista citó como ejemplo el rugby donde durante el juego
"los jugadores se masacran, pero cuando llegan el final del partido
se abrazan antes de volver al vestuario".
"Son estos los valores con los que al final se quedan los niños,
que son los que se están formando y todavía pueden cambiar; los adultos
debemos tomar conciencia de ello", destacó el jugador.
Según su opinión, es importante "promover valores utilizando el
fútbol y el entretenimiento" y dijo que "los ultras son una
moda más que nada y seguramente haya personas normales entre ellos".
También apuntó que "otra cosa son los delincuentes, con los que hay
que aplicar estrictamente la ley".
"Italia está obligada a cambiar, ha llegado el momento de cambiar",
insistió.
El jugador natural de Surinam promueve la fundación Champions for
Children con la que pretende infundir valores entre los más pequeños a
partir del entretenimiento. Uno de los próximos proyectos que llevará a
cabo es un "Sport College" en Surinam.
El jugador, que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2011 con el
Milán, reconoció que sus selecciones favoritas durante el pasado Mundial
de fútbol de Alemania 2006 fueron, en primer lugar, Argentina seguida de
España, Italia y México.
Tampoco descartó en un futuro, ya no siendo jugador, volver a vivir a
Madrid: "Allí me siento como en mi casa, tengo muchos amigos, la
gente es muy acogedora y conservo un buen recuerdo de mi periplo en la
ciudad".
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