| Las declaraciones un militar sobre la homosexualidad
en el Ejército desatan ira gays
Washington, 13/03/2007 (EFE).- Las declaraciones del jefe del Estado
Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Peter Pace, de que la
homosexualidad es "inmoral", han desatado la ira de la comunidad
gay del país y de algunos legisladores demócratas.
Los asesores de Pace indicaron hoy que el jefe del Estado Mayor
Conjunto de EEUU no tiene intención de retractarse de sus palabras.
Pace aseguró ayer en una entrevista con el diario "The Chicago
Tribune" que no debe tolerarse que gays y lesbianas sirvan en el
Ejército declarando abiertamente su orientación sexual.
Además comparó la homosexualidad con el adulterio y dijo que el
Ejército "persigue esa clase de comportamiento inmoral".
"Creo que los actos homosexuales entre dos individuos son
inmorales y no debemos permitir los actos inmorales", dijo Pace, que
aclaró que sus opiniones son personales y proceden de la educación que
ha recibido.
Bajo la condición de anonimato, diversos oficiales del equipo de Pace
reiteraron a distintos medios que con sus declaraciones el general
expresaba sus opiniones personales y que no tenía intención alguna de
retractarse.
El legislador demócrata Martin Meehan subrayó que las declaraciones
de Pace "no están en línea con lo que piensa la mayoría del
público y de los militares" estadounidenses.
Y consideró que con la política defendida por Pace se prescinde de
buenos soldados, "para implantar una costosa política de
discriminación".
En 1993, tras prolongadas negociaciones entre el gobierno del
presidente Bill Clinton y el Congreso, una ley estableció que los
homosexuales pueden servir en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos en
tanto no hagan pública su orientación sexual, pero prohíbe el servicio
militar a quienes muestren su homosexualidad.
Luis Vizcaíno, portavoz del grupo defensor de los derechos de los
homosexuales "Human Rights Campaign", indicó que las palabras
de Pace eran "insultantes" y "ofensivas" para los
hombres y mujeres que sirven "honorablemente" en el Ejército.
"En estos momentos hay hombres y mujeres que luchan en la línea
de batalla, que están en las trincheras, y que sirven a su país. Su
orientación sexual no tiene nada que ver con su capacidad para servir a
los militares estadounidenses", agregó Vizcaíno.
A su vez el grupo independiente "Servicemembers Legal Defense
Network" (SLDN, por sus siglas en inglés), que lucha por la no
discriminación de los trabajadores homosexuales en el Ejército, subrayó
que las declaraciones representan una "falta de respeto" hacia
los "65.000 soldados homosexuales y lesbianas" que trabajan en
las Fuerzas Armadas.
De acuerdo con la legislación vigente -denominada "no preguntes,
no lo digas"- los militares no preguntan sobre la orientación sexual
de su personal, y el personal tampoco la anuncia.
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