Contra la trata de
mujeres
Por Marcela Valente
BUENOS AIRES, 14/03/2007 (IPS) - Con el fin de
sensibilizar al público contra la trata de mujeres para la explotación
sexual, la actriz y cantante uruguaya Natalia Oreiro, radicada en
Argentina, lanzó este jueves una campaña junto con la Organización
Internacional para las Migraciones (OIM).
"Escuché testimonios tremendos, insoportables.
Realmente era bastante ignorante sobre la magnitud de este problema",
dijo la actriz al presentar la actividad, rodeada de fotógrafos,
funcionarios, legisladores, representantes de la OIM y de organizaciones
no gubernamentales.
La campaña se titula "Digamos no a la trata, no a la esclavitud
moderna", y tiene el objetivo de llamar la atención de los
argentinos sobre una actividad delictiva que afecta a unos 2,4 millones de
personas, la mayoría mujeres, y recauda unos 32.000 millones de dólares
al año en todo el mundo, según la OIM.
Oreiro grabó un aviso televisivo y el videoclip de su canción "Esclava",
que se emitirán en televisión y en radio. "La idea es pasar el
videoclip en fiestas de pueblos donde las jóvenes son captadas con
propuestas engañosas de trabajo, y terminan siendo explotadas sexualmente",
propuso la actriz.
Habrá además otros avisos con testimonios de sobrevivientes, y llamados
a denunciar telefónicamente este flagelo.
Junto con la campaña, la OIM presentó el informe "Estudio
exploratorio sobre trata de personas con fines de explotación sexual en
Argentina, Chile y Uruguay" realizado en 2006.
Según datos de la OIM, en el mundo hay diversas formas de trabajo esclavo,
y 85 por ciento de las víctimas son mujeres y niños cautivos de redes de
explotación sexual.
"Es algo increíble. Las mujeres desaparecen y nadie las puede
encontrar", lamentó Oreiro, que participa en la campaña de forma
honoraria.
El informe presentado es "duro y realista", según sus autores,
y describe las "características y dimensiones" del flagelo. Los
investigadores señalaron que en América Latina las organizaciones
transnacionales y las redes internas de cada país encuentran "un
escenario ideal" por la falta de visibilidad del problema.
Según estudios de la Organización de Estados Americanos (OEA), en el
continente son pocos los países que tienen leyes específicas contra este
delito: solo Canadá, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, Panamá, Perú y
Republica Dominicana.
La falta de normas deja un flanco débil que permite la expansión de las
redes de proxenetas.
Según el diagnóstico, la captación, traslado y explotación sexual de
mujeres y niñas existe en Argentina, Chile y Uruguay, pero mientras que
en Argentina el problema tiene una visibilidad "media" por el
trabajo de organizaciones no gubernamentales, en Chile es "escasa"
y en Uruguay, "inexistente".
Eugenio Ambrosi, representante regional de la OIM para el Cono Sur, dijo a
IPS que Uruguay "no está exento del flagelo, pero aún no se le
presta allí la debida atención". El funcionario sostuvo que en este
pequeño país sudamericano "hay problemas de turismo sexual".
De hecho, adelantó que en unos meses los investigadores que trabajan para
OIM presentarán el resultado de un estudio sobre turismo sexual en la
ciudad de Punta del Este, a cuyas exclusivas playas llegan decenas de
miles de turistas de Argentina y del resto del mundo cada año. En el
estudio presentado este miércoles se establece que en Argentina, centro
de captación, tránsito y destino de mujeres para la explotación sexual,
hay 47 causas penales en curso por este delito, "escasas condenas",
y "preocupación" por la aparición "recurrente" de
funcionarios públicos involucrados.
Como contrapartida, los investigadores destacan que el problema logró
"instalarse en la agenda pública" de este país. A un proyecto
de ley integral para la prevención y la lucha contra este delito sólo le
resta la aprobación de la Cámara de Representantes tras el aval del
Senado.
La iniciativa prevé la creación de una secretaria de Estado dependiente
de la presidencia que coordine acciones en todo el país, un programa de
prevención y asistencia a las víctimas, y reformas al código penal para
hacer más específicas las condenas por trata.
Uno de los casos que atrajo la atención pública fue el de Marita Verón,
joven de 23 años secuestrada en 2002 en la noroccidental provincia de
Tucumán. La búsqueda emprendida por su madre, Susana Trimarco, no le
permitió aún encontrarla, pero sí echar luz sobre el flagelo y liberar
a muchas otras jóvenes.
Trimarco, premiada este mes por el Departamento de Estado (cancillería)
de Estados Unidos como "Mujer de Coraje", se infiltró en
burdeles de provincia para obtener datos que permitieron rescatar a casi
un centenar de jóvenes, procesar a 24 integrantes de redes de proxenetas,
y remover a un juez acusado de complicidad.
No obstante, advirtió, falta voluntad política para avanzar contra las
organizaciones que engañan a las mujeres con ofertas de empleo
Trimarco aseguró que, según la información que recibe de otros
familiares de víctimas y de policías, en Argentina hay medio millar de jóvenes
desaparecidas que habrían sido captadas por estas redes. Una de ellas es
su hija que, de acuerdo con diversos testimonios obtenidos por ella, aún
está viva.
La campaña que lanzó este jueves la OIM junto con Oreiro alerta sobre
estas formas de captación. Advierte a las jóvenes que tengan cuidado con
avisos que les prometen dinero fácil por trabajar en otras ciudades,
provincias o países, anima a familiares y vecinos a denunciar sospechas,
y a las víctimas a pedir ayuda.
En apoyo a esta campaña, el Instituto Nacional contra la Discriminación,
la Xenofobia y el Racismo dispuso de una línea gratuita que funcionará
todos los días de la semana, durante las 24 horas, para recibir denuncias.
Organización Internacional para las Migraciones ( http://www.oimconosur.org
).
Instituto Nacional contra la Discriminación, la
Xenofobia y el Racismo ( http://www.inadi.gov.ar
)
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