La escritora Empar Moliner critica la era de
corrección política que vive España
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La escritora española Empar Moliner (en la imagen) (Cataluña,
1966) criticó hoy la era de corrección política que vive España
y la polémica sobre los anuncios de Dolce & Gabbana y Armani,
acusados de sexismo e incitación al turismo sexual. EFE/Archivo
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México, 14/03/2007 (EFE).- La escritora española Empar Moliner (Cataluña,
1966) criticó hoy la era de corrección política que vive España y la
polémica sobre los anuncios de Dolce & Gabbana y Armani, acusados de
sexismo e incitación al turismo sexual.
La imagen de Dolce y Gabbana, que hubo de ser retirada por la firma,
mostraba a varios hombres en posición dominante sobre una mujer, mientras
que el de Armani estaba protagonizado por dos niñas de apariencia
oriental, maquilladas y vestidas como adultas.
"Pienso que quien ha visto que es un anuncio que invita a la
prostitución está perturbado", dijo Moliner en una entrevista a Efe,
respecto a la campaña de Armani.
El Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Arturo Canalda, pidió
recientemente que se estudiara si el anuncio violaba la legislación, y
dijo que era de mal gusto y podía confundirse con la promoción del
turismo sexual.
Para Moliner es "racista" pensar que al ver a niñas
asiáticas, el receptor de la publicidad va a pensar en la prostitución y
recordó que el debate está en si debe haber niños o no en la publicidad,
y que los que aparecen generalmente lo hacen maquillados.
Como comparación, se refirió a la niña cantante María Isabel, cuyo
tema de éxito,"Antes muerta que sencilla", resalta
comportamientos prematuros para una niña y toma el título de una frase
propia de locales gays, y que pasó sin problemas, afirmó.
La escritora y columnista, autora de libros como "Busco señor
para amistad y lo que surja", o "Te quiero si he bebido",
impartirá hoy una charla sobre la frontera entre relato y artículo
periodístico en el Centro Cultural de España en la capital mexicana.
"A los que dicen que el periodismo no es literatura yo los
fusilaría a todos", afirmó Moliner, entusiasta de mezclar géneros
y modificar la lengua.
La autora reclamó evolución al periodismo en español, y aseguró que
el anglosajón le lleva la delantera en su visión más de crónica de los
acontecimientos y en la incorporación de palabras al idioma.
Respecto a su idioma principal, el catalán, lo situó como un "enfermo
terminal" pese al empeño de hacer parecer optimista su situación
con campañas "repugnantes".
Moliner criticó asimismo la politización de las lenguas, aunque
reconoció que ahí "la batalla está perdida", y lamentó
también el que preocupe más la desaparición de algunas especies
animales que la de una lengua.
En sus crónicas, Moliner retrata a menudo situaciones curiosas o fuera
de lo común, como la del hombre que vendía un refugio atómico.
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