| Un documental ficticio sobre el asesinato del primer
ministro danés por homosexual levanta polémica
Copenhague, 20/04/2007 (EFE).- Un falso documental en el que se narra
el asesinato del primer ministro danés, el liberal Anders Fogh Rasmussen,
a manos de su amante, un joven anarquista, y en el que se manipulan los
testimonios de conocidos políticos ha desatado la polémica en Dinamarca
sobre los límites de la libertad de expresión.
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| Un falso documental en el que se narra el
asesinato del primer ministro danés, el liberal Anders Fogh
Rasmussen, a manos de su amante, ha desatado la polémica en
Dinamarca sobre los límites de la libertad de expresión. EFE/Archivo |
El filme "AFR", por las iniciales de Rasmussen, del joven
director Morten Hartz Kaplers, ha recibido tras su estreno anoche en todo
el país unánimes elogios de la crítica danesa, como ya ocurrió el
pasado febrero en el festival holandés de Rotterdam, donde ganó el
premio principal.
Distinta ha sido, en general, la reacción de los políticos daneses,
protagonistas involuntarios del filme, que usa declaraciones suyas
realizadas en otros contextos para elaborar una historia emparentada con
otros documentales de reciente aparición como "Death of a
President", sobre el hipotético asesinato del presidente de EEUU,
George W. Bush.
"AFR" comienza con la muerte de Rasmussen, alcanzado por un
obús de camino al Parlamento, lo que genera reacciones de personalidades
de la política danesa e internacional, como Bush, el hasta hace poco
secretario general de la ONU Kofi Annan y la que fuera ministra española
de Asuntos Exteriores Ana Palacio.
El principal sospechoso, un joven revolucionario de nombre Emil,
interpretado por el propio Hartz Kaplers, es abatido por la policía días
después.
A partir de los testimonios de personajes reales y ficticios, "AFR"
reconstruye las historias de Rasmussen y Emil hasta que se encuentran, se
enamoran y se separan, cuando aquél decide romper la relación secreta al
aproximarse su elección como primer ministro.
La caracterización de Rasmussen como homosexual es uno de los
elementos más polémicos, al igual que las manipuladas declaraciones de
la política ultranacionalista y aliada suya Pia Kjærsgaard.
"Pero si era marica, todo el mundo lo sabía", exclama ella
en el filme, aunque en realidad se refiere al asesinado líder holandés
Pim Fortuyn.
Kjærsgaard ha criticado el uso "repulsivo" de sus
declaraciones y que se bromee con el asesinato de Rasmussen a la luz de lo
ocurrido con Fortuyn y la ex ministra de Exteriores sueca Anna Lindh.
Para el director-actor, que hasta ahora sólo había realizado cinco
cortos, la discusión es "provinciana" y la cuestión es en
realidad si Dinamarca es un país tan libre como para aceptar un primer
ministro homosexual.
La política, conocida por su anti-islamismo, cree "deshonesto"
el argumento del filme y considera que no se puede apelar a la libertad de
expresión como se hizo hace algo más de un año con las controvertidas
"viñetas de Mahoma" publicadas por el diario danés "Jyllands
Posten".
De "mal gusto" ha calificado también la trama el ex líder
socialista popular Holger K. Nielsen, presente en el filme, mientras que
otros protagonistas como el ex asesor del primer ministro Henrik Qvotrup y
el líder del grupo conservador, Helge Adam Møller, han aceptado la
manipulación en el contexto de un documental de ficción.
Como señala en dos citas del propio Rasmussen que aparecen al inicio
del documental, "AFR" cuestiona, según Hartz Kaplers, la
libertad de expresión y humaniza la figura del primer ministro y del
terrorista, bajo el supuesto de que en una democracia es necesario tratar
de comprender a los otros para asegurar la convivencia.
Así parece haberlo entendido en parte la crítica, pasando por alto
algunos aspectos menos creíbles de la película, como la conversión del
ficticio primer ministro en un acérrimo defensor a nivel mundial de
políticas radicalmente más equitativas con el Tercer Mundo.
Ajeno a la polémica, Rasmussen, el principal protagonista, ha
declarado que no cree que tenga tiempo para ver la película -que también
ha pasado por el Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos
Aires-, aunque ha recalcado que acepta la libertad de expresión "sin
límites".
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